Spas de belleza y barberías, ¿boom o decadencia?

por Paula Moya

El auge de este tipo de negocios fue tan grande a mediados del año pasado, que la competencia ahora amenaza a muchos si no optan por tener un factor diferenciador.

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Es posible que usted vaya caminando por la calle y vea tantos letreros de “Barbería” “Nails” o “Beauty bar” que piense que sea un negocio que esté vendiendo como pan a 1.000. Y no es de extrañarse. Solo en Bogotá había registradas ante el Ministerio de Comercio 900 barberías el año pasado.

Servinformacion realizó una radiografía de comercio en el país el año pasado, y demostró que las peluquerías y los salones de belleza representan 9% del total de los negocios en el país , teniendo 22.661 establecimientos en funcionamiento.

Ocupan el segundo puesto después de las tiendas de barrio que representan el 21%. Las proyecciones apuntan a que el mercado alcanzará un valor de $5.274 millones de dólares a final de este año.

Y las barberías, estos lugares de encuentro que vienen desde la época medieval donde los barberos no solo cortaban pelo sino que hacían operaciones dentales y cirugías, mueven más de $547 millones de dólares al año en productos para cuidado masculino, según la consultora Euromonitor. Pero a pesar de estas deslumbrantes cifras parece ser que el mercado ya empieza a verse saturado.

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Los spas de uñas

Puede decirse que el auge de este tipo de negocios le llevó una ventaja a las barberías. Hace ya más de 6 años que empezaron a surgir los primeros, con la idea de brindarle a las chicas un espacio donde compartir con sus amigas, hacerse las uñas y tomarse algo mientras tanto. Algo que ya era tendencia hace mucho tiempo en otras partes del mundo, pero que en el país hasta ahora veía sus albores.

El primero de ellos, que logró posicionarse como una marca y abrió los ojos sobre la oportunidad del negocio en el mercado fue We Love NailsAndrea Novoa, una de sus fundadoras, explicó a FP que su negocio nació como “un lugar cool” que se diferenciaba de las aburridas peluquerias de siempre a donde solo iban las mamás. “Nos dimos cuenta que estaba el auge de ir a un a peluquería barata de 7.000 pesos en estratos 6 donde todo era en volumen y nosotros queríamos un concepto de una peluquería refinada donde importara más la calidad”.

Así que de la mano de ellas empezó el concepto de club de belleza. “Cuando nosotros abrimos el mercado se plagó, eran 10.000 locales por esquina porque todo el mundo pensó que era el negocio del siglo y fueron cerrando porque realmente es un negocio muy complicado”.

Según Novoa, el éxito está en ofrecer muchos servicios para no depender solo de uno. “En un principio hubo un boom de diseño de uñas en el mundo pero era una moda y nosotras lo sabíamos entonces nos tocaba prepararnos para el momento en que la moda pasara. Nos repensamos y dijimos bueno qué viene después de esto, por eso es que We Love Nails ya no se llama así, se llama We Love Beauty y ahora integra, pelo, cepillado, pintura, spa corporal y dermatológico, pestañas, entre otros”.

En contraparte, hay quienes afirman que a pesar de la gran competencia en spas de belleza, la opción siempre va a ser especializarse solo en un tema. “La gente está buscando que cada negocio se especialice en algo muy puntual y que además ofrezca un factor diferencial”, afirma Liliana, Franco, creadora de la marca Super Wow. Empezó vendiendo vendiendo máquinas digitales impresoras de uñas, pero luego se dio cuenta que las mujeres estaban buscando una asesoría especial en vez de ir a un lugar donde encontrara todo.

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Se salieron del manicure tradicional, crearon su propia marca de esmaltes 5 free ( libre de  tolueno, formaldehído, ftalato de dibutilo, resina de formaldehído y alcanfor) y empezaron a ofrecer servicios como manicure de chocolate, de uva, de café, y otros productos donde la explicación y la asesoría especializada es mucho más importante.

“Muchas personas nos han intentado copiar. Llegan aquí a los salones y tratan de llevarse a nuestras manicuristas y a nuestros administradores porque la gente cree que montar un negocio es soplar y hacer botellas, pero hay muchas cosas detrás. Entre esas las constancia, la pasión, la dedicación, el tema de innovación y resistencia en lo económico mientras lo sacas adelante”, dice Franco. Dos años después, hoy ya cuentan con 10 franquicias, y esperan abrir 3 más en los próximos meses.

Barberías

En cuanto a la masificación de las barberías, el dueño de Cut Club, Gio Gómez, afirma que el problema es que los latinos tergiversan mucho las ideas que vienen de afuera y las apropian solo para hacer dinero. “Ahorita las calles se miden por Tostao’s y Barberías porque cada dos cuadras encuentras un local. Mucha gente vio la barbería como un negocio y no como un estilo de vida, como lo vemos aquí”.

Gómez afirma que lo bueno de que haya mucha competencia es que las personas se dan cuenta cuáles son las que van con su personalidad y cuáles no. “Cualquier ser humano tiene la capacidad de aprender a cortar el pelo, pero de ahí a que usted se sienta que la persona que lo está atendiendo es un artesano y está logrando una obra, ya es distinto. La identidad siempre será nuestro factor diferenciador”.

Por otro lado, Rommel Guilarte, creador de Legendario Barber and Concept Shop, dice que lo primordial es que el cliente sienta que su cuidado es lo más importante, y que de eso depende que un negocio prospere o no.

“Cuando uno va a una barbería callejera simplemente le van a pasar la cuchilla y ya. Cuando va a una barbería donde hay profesionales le van a hacer un tratamiento para poder llegar al mejor resultado final. Van a utilizar cámaras de humo, geles debilitadores de cabello, hidratación para cuidar su cara y su barba, aceites, lociones y todo este tipo de cosas que son necesarias para que cuando una cuchilla pasa por la cara de un cliente, evite manchas y cortaduras en la piel”.

En todo caso, los negocios de belleza siempre tendrán el reto de la volatilidad de las modas y las tendencias. Su mercado se transforma constantemente, y no hay duda que el que no se reinvente morirá en la selección natural de los negocios. Ya sea si haya optado por especializarse o por apuntarle a brindar servicios integrales.

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