Los 4 pasos para apegarse a un presupuesto

Por más que lo intente y que haya hecho cuentas, mantenerse dentro de un presupuesto puede resultar bastante difícil. Pero eso sí, no imposible. Vea cómo hacerlo.

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En Finanzas Personales ya hemos hablado bastante sobre la importancia del presupuesto y que, si usted realmente quiere tener éxito con el dinero y ser millonario algún día, hacerlo, tenerlo claro y seguirlo es el primer paso que lo llevará a hacer realidad esas metas.

¿Por qué? Lo que pasa es que el presupuesto es una especie de mapa, que le indica a dónde ir, cuánto le falta para llegar y qué hacer en caso de que las condiciones climáticas cambien. Esto es porque usted tiene un panorama claro (sabe cuánto gana y cuánto gasta) y eso le permite moverse libremente dentro de sus posibilidades.

Entonces, una vez usted reconoce en su vida la importancia del presupuesto, empieza a mejorar su relación con el dinero y la frase “no sé a dónde se me fue la plata” desaparecerá por completo de su vida. El tema es que el presupuesto es algo que requiere de total disciplina y motivación. Si usted no cuenta con esas dos características, es mejor que se olvide de lograr sus metas financieras en poco tiempo.

Hacerlo puede requerir de casi una hora, para que le quede bien y todo sea mucho más claro. Si quiere revisar el suyo o intentarlo hacer, le sugerimos “Cinco pasos para crear un presupuesto”. Pero una vez le dedica su tiempo inicial, de ahí en adelante, el resto de días le será mucho más sencillo tenerlo presente cada vez que piense en dinero.

Incluso, le recomendamos también unas aplicaciones para su celular y que le quede mucho más sencillo el registro de sus gastos y de sus ingresos, para que lo lleve consigo a todo lado y sea mucho más preciso con los datos.

1. Hágalo visual: y a mano. Cuando usted hace el esfuerzo y ve las cosas de forma tangible, en papel y lápiz, su cerebro aprende y retiene mejor la información. Esto implica que tiene que escribir su presupuesto, con sus números, con sus cálculos propios para que todos los datos sean mucho más fácil de retener y comprender de dónde surgen y por qué.

Pero bueno, si le da pereza, la recomendación es que lo imprima y pueda ponerle colores a cada uno de los aspectos: gastos, ingresos, ahorros, pagos de deudas, etc. Una vez lo tenga en papel guárdelo en un lugar en el que, durante la primera semana, lo vea a diario. ¿Recuerda cómo aprendió las tablas de multiplicación? La idea es que aplique una estrategia similar, en la que retenga al máximo las cifras de su presupuesto. Puede ser detrás de su puerta, pegado en el armario, en la mesa de noche o en el escritorio.

Recuerde que en su presupuesto siempre debe tener una cifra para “otros” en los que involucre el dinero que tiene para los planes con sus amigos, ‘el mecato’ o esas cositas en las que puede gastar de vez en cuando sin planear. Así, si usted tiene claro el límite de cuánto dinero va destinado a ello, será mucho más fácil autocontrolarse cuando ya no pueda gastar más de lo que no tiene.

Tener las cifras claras, le ayuda a hacer cuentas rápidas cuando quiera comprar esos zapatos que tanto le gustaron o para pegarse una escapada el fin de semana.

FP le recomienda “Cambios que debe hacer en su vida si realmente quiere (y necesita) ahorrar”.

2. Autocontrol: sí, como si el gastar dinero se tratara de una adicción. Usted tiene que limitarse y saber que puede, por su propia cuenta, manejar sus cuentas sin tener un policía o limitaciones. Para ello, hay varias estrategias que puede aplicar porque, muchas veces, el tener disponible el dinero no le ayuda a controlarse:

• Mantenga todo en efectivo: una vez haya sacado sus cuentas, pague sus deudas y sus responsabilidades y el resto, póngalo en efectivo. Meta en la alcancía el dinero para el ahorro (a no ser que tenga una cuenta bancaria destinada a ello, lo que sería mucho mejor) y el dinero que tiene para su manutención (comida, transporte, gastos diarios), sepárelo en sobres por semanas.

Con esto, usted cada lunes tomará el dinero que corresponde única y exclusivamente a lo que va a gastar durante esa semana. Limitante, ¿no? Así, en su cuenta, ya no tendrá dinero para retirar y, a la hora de que quiera gastar algo en lo que no deba, sabrá que no puede hacerlo porque, si no, el resto de la semana se descuadrará.

• Lleve un registro de sus gastos: ya sea en su celular o en una pequeña agenda. No se preocupe, no tiene que hacerlo cada vez que gasta $200 en un cigarrillo, sino mejor los $16.000 del combo de hamburguesa, es decir, con gastos que afecten considerablemente su presupuesto (sugerimos aquellos superiores a $5.000). Según Money Advice Services, incluso, si es el caso, conserve las facturas, para que al final del día llegue a su casa a hacer cuentas.

• Piénselo dos veces: antes de hacer cualquier gasto. Muchas veces las personas pagan todo “por instinto” sin ser realmente conscientes de cuánto están pagando y si están ‘aptos’ para hacer dichos pagos. Cuando usted aplica esta norma a todo lo que tiene que ver con dinero, empieza a tomar decisiones más inteligentes.

3. Sin ayudas extra: olvídese por completo de las tarjetas de crédito y de andar pidiendo dinero a sus amigos. No más. Autoimpóngase una “multa” por cada vez que lo haga, con el fin de que entienda que eso no va de acuerdo con sus metas: desde una tarifa monetaria hasta negarse esos pequeños placeres que tanto le gustan como, por ejemplo, comerse un chocolate.

4. Mentalidad: aunque de último no por ello menos importante, mantenerse a un presupuesto se trata de tener la idea clara que no puede gastar más de lo que no tiene y de lo que no debe. Cuando usted asume esa actitud y realmente la hace parte de su día a día, todo le quedará mucho más sencillo de lo que cree.

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