“Los 20 consejos de dinero que me hubiera gustado recibir a los 20 años”

Tener la mentalidad de “sólo se vive una vez” el resto de la vida se puede terminar cargando con las consecuencias financieras de esta percepción.

“Los 20 consejos de dinero que me hubiera gustado recibir a los 20 años” “Los 20 consejos de dinero que me hubiera gustado recibir a los 20 años”
No hace falta ser un experto en finanzas para saber que hay que pensar en el futuro, darle una importancia al ahorro y considerar la deuda como un riesgo. Pero definitivamente la edad entre los 20 y los 30 es la de mayor experimentación para los jóvenes, por lo que hay cosas que “se valen” y se admiten para aprender de ellas y tenerlas como enseñanzas el resto de la vida.

Es por eso que ya una vez una persona se acerca a los 40 años es común escucharla decir frases típicas como “me hubiera gustado haber hecho esto…” o “mejor hubiera sido que…”, especialmente cuando se trata de temas de dinero. Ya ante el arrepentimiento, no hay nada que hacer. Especialmente porque cuando se trata de consejos, entre más le digan, quizás, menos lo haga y cometa sus propios errores para darse cuenta de “qué es lo bueno y qué es lo malo”.

Pero también hay un dicho popular que reza que es más sabio aquel que escucha y aprende de la experiencia de las demás. Con esto, puede tener una perspectiva de la situación desde afuera, en vez de tener que lamentarse, a futuro.

Incluso, sea cual sea la edad que usted tenga, actualmente, puede considerar qué le hubiera gustado decirse a sí mismo hace cinco años atrás o unos diez años atrás y que, aunque no hubiera hecho un cambio definitivo, quizás sí hubiera impactado de forma positiva en su vida.

Así, aquí le tenemos una lista de esos 20 consejos, según expertos de Blonde on a Budget, Save Money Dammit, Budgets are Sexy y Fortune, sobre dinero:

1. La tarjeta de crédito no es mala, la deuda sí. Deje de creer en todo lo que le dicen sus padres, tíos y abuelos que tener una tarjeta de crédito es lo peor. El plástico no es malo, ni tampoco sucederá nada si lo tiene en su billetera. El tema es cómo lo debe usar, la forma adecuada. Esta sí es la forma correcta para usar su tarjeta de crédito.

2. Deje de comprar cosas baratas. Sí, por el precio. Pero a veces es mejor saber que va a invertir en algo que le cueste un poco más pero que, a la vez, le dure mucho más tiempo. No es lo mismo que usted gaste $50.000 cada tres meses en unos zapatos, que le van a durar entre 3 y 5 meses, a gastar $200.000 en unos que le duren dos años. El esfuerzo vale la pena.

3. Ese juego de Xbox que tiene en mente… mejor para luego: o cualquier tipo de gasto que le requiera meterse en una deuda y que, realmente, sea algo que no tiene una vida útil para su trabajo o vida personal. Aunque puede ayudarlo a desestresarse, sea consciente, lo dejará de usar en un par de meses.

4. Está bien vivir en arriendo: no es malo ni tampoco se deje presionar por su familia que le insiste en que se meta en un crédito de vivienda. Efectivamente se trataría de una inversión, de contar con la posibilidad de tener “dónde meter la cabeza” sin preocuparse y, por supuesto, empezar a construir su patrimonio propio. Pero entre más ahorre para la cuota inicial, mejor será. Aprenda por qué.

5. Con lo que gasta en las salidas de cada fin de semana, estaría haciendo una cuota para ese viaje a Europa que tanto ha planeado. Aunque no le gusten las cuentas, lo cierto es que usted mes a mes, por poco dinero, puede estar gastando cerca de $50.000 entre comidas, bebidas y transporte. Eso, al mes, representa $200.000, lo que al año es $2’400.000. ¿En serio quiere seguir gastando tanto en sólo rumba? Un par de fin de semanas en la casa no le hace daño a nadie o, por lo menos, hacer la rumba en su casa de una forma más económica.

6. Considere una idea de emprendimiento: la situación de empleo puede ponerse complicada a futuro y no hay nada que pueda ser más seguro que el hecho de contar con su propia fuente de ingresos. No necesariamente tiene que ser algo que le implique renunciar y volverse independiente, pero sí puede tratarse de algo que le ofrezca ingresos alternos.

7. La cantidad de dinero no determina su nivel de éxito: deje de ver las fotos en twitter, Facebook o Instagram de sus compañeros. El hecho de que ellos se la pasen viajando o comprando cosas no significa que sean más exitosos, simplemente es o que están muy endeudados, que aún cuentan con el apoyo de sus padres o que han ahorrado toda la vida para ello.

8. Asegúrese de su trabajo: busque el campo y la industria en la que realmente quiere desempeñarse el resto de su vida. No tenga miedo a probar, buscar nuevas direcciones y oportunidades extrañas, en eso, puede encontrar muy buenas experiencias.

9. La situación va a estar jodida… siempre se lo dirán. Lo importante, ante esto, es estar preparado en todo sentido: económica y sicológicamente. La vida no siempre es la misma, todo tiene sus etapas y la economía de los países también es cíclica, así que no siempre existirán las oportunidades que espera, ya sea de empleo o de inversión.

10. Así odie que le hablen de impuestos, le tocará aprender de ellos. Incluso, si su profesión no tiene nada que ver con ello. Debe aprender cuál es la dinámica de los impuestos, a quién se los cobran y por qué. Si lo entiende desde joven no necesitará gastar dinero a futuro en contadores, cuando sea su turno de empezar a pagarlos.

11. Sí, sí va a viajar a futuro: deje de presionarse por no tener un trabajo que se la pasa viajando a diferencia del de algunos de sus compañeros de colegio. Tiene una década entera en la que podrá planear el viaje de su vida y que le implicará, por supuesto, ahorrar también.

12. Los que más tienen son quienes más colgados pueden estar. Nuevamente, con respecto al tema de compararse con quienes tienen su misma edad, considere que cada persona tiene su propio estilo de vida y tiene unos orígenes distintos. Detrás de la felicidad de las fotografías en redes pueden esconderse grandes deudas y, créame, usted eso no lo envidiará. “Las 8 características de la gente sin deudas, ¿cómo lo hacen?”

13. Deje de pagar mes a mes: así usted crea que es organizado con sus finanzas y que sabe manejar sus cuentas, lo ideal es que deje de vivir en el día a día. La mayoría de personas se sienten tranquilas por el simple hecho de hacer el pago mínimo, pero si saca cuentas de cuánto le ha pagado al banco sólo por temas de tasa de interés, su sonrisa cambiaría por completo.

14. No es descuento si lo compra a crédito:
los descuentos son solo descuentos si realmente hay un ahorro y una gran diferencia entre el precio inicial con el que estaba siendo ofrecido el producto o servicio y el final. Pero si cree que al comprarlo con crédito le saldrá barato, es hora de aprender qué son las tasas de interés.

15. Deje de tomar dinero de los ahorros: En serio, ¿qué estás haciendo? Si sigue así, simplemente verá cómo se convierte en su “caja menor”, pero nunca alcanzará ninguna meta financiera si se la pasa “autoprestándose” prometiéndose que algún día se pagará lo que se debe. Ahorrar implica pensar en que ese dinero dejó de existir, casi que para siempre.

16. Deje de comprar cosas nuevas (y caras): aunque se vea bonito a la mitad de la sala o que simplemente quiera darse el lujo de decir que está estrenando, objetos como los muebles, algunos productos tecnológicos y libros. Se ahorrará grandes sumas de dinero.

17. Haga un presupuesto: o al menos intente hacerlo, desde ya, antes de que sea demasiado tarde. Esto, porque se trata de una forma en la que no solamente logra organizar sus finanzas, sino también empieza a educar a su cerebro en temas de dinero para que sea inteligente, se autolimite y comprenda de dónde viene y para dónde va, financieramente hablando.

18. La pensión no es algo que se piensa después de los 50, se logra hacia esa edad: aunque le suene a “viejitos” y sea un tema recurrente entre sus tíos, si realmente quiere verse feliz a esa edad, empiece a pensar desde ya en su pensión. No sólo basta con cotizar, a través de sus aportes a seguridad social. Considere dónde quiere estar y con qué comodidades porque, dependiendo de ese plan, puede que necesite hacer esfuerzos o planes extras.

19. Salir de compras debe de dejar de ser un plan: ya sea porque está aburrido o porque quiere hacer algo distinto con sus amigos o amigas. Esta es la forma más banal y derrochadora en la que su dinero se está espacando de sus manos.

20. Ahorre, ahorre y ahorre: aunque lo ideal es que sea el 10% de sus ingresos netos, si no le alcanza, ahorre lo que sea, en mínimas cantidades y cuando pueda: desde las vueltas que le quedaron luego de comprar el pan y la leche, hasta la propina que no le quiso dar a ese mesero por no atenderlo amablemente. Este es el consejo más importante y que debe priorizar el resto de su vida si realmente quiere vivir sin preocupaciones financieras.

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