¿Qué tienen en común la cocaína y el dinero, que causan en su cerebro?

Sí, realmente puede leerse muy extraño, pero lo cierto es que parece que el efecto que ambas cosas producen como respuesta neuronal, es el mismo. ¿Por qué?

¿Qué tienen en común la cocaína y el dinero, que causan en su cerebro? ¿Qué tienen en común la cocaína y el dinero, que causan en su cerebro?

En general, siempre se ha hablado que el dinero causa un efecto en cualquier persona. De hecho, cuando a usted se lo mencionan, quizás haga una relación inmediata ya sea imaginándose a alguien millonario o quizás lo asocie más con las deudas que tiene o, la más común, con la capacidad de poder comprar todo lo que quiera.

FP le recomienda “¿El dinero hace a la gente… estúpida?”.

Este tipo de asociaciones pueden depender de su estilo de vida, de su historia y de sus aspiraciones. Pero lo que se ha determinado, por lo general, es que tenerlo en exceso o en escasez, siempre generará unas consecuencias tanto en la forma de pensar como en la forma de actuar en las personas. El tema es que todo ello puede repercutir en las decisiones que se toman.

Por ejemplo, de acuerdo con el psicólogo Paul Piff, en una charla TED, “a medida que aumentan los niveles de riqueza de una persona, sus sentimientos de compasión y empatía bajan y sus sentimientos de derecho, de merecimiento y su ideología de auto-interés; aumentan”.

Esto, especialmente, porque empieza a tenerse una concepción distinta de sí mismo y de lo que la persona debe ganar o merecer, no sólo en cuanto a salarios o ingresos, sino de forma general: en trato con las demás personas, en las compras que debe hacer y en las mismas actitudes y relacionamiento con los demás.

No se pierda "Entrene su cerebro para que sea más inteligente con el dinero".

¿Y la cocaína?

Con este contexto es posible entender cómo hay una afectación en el cerebro, pero lo curioso es a qué se le puede comparar ese impacto. El tema es que esto tiene una estimulación en ciertas zonas neuronales y, según Kabir Sehgal, author of the book “Coined: The Rich Life of Money and How Its History Has Shaped Us”, es similar a la que produce la cocaína, cuando incita los centros de placer, como lo menciona Money.

Incluso, analizando lo que ocurre en el cerebro cuando se habla de dinero, es posible que los estudios a nivel neurológico avancen a tal punto en el que se pueda llegar a determinar los movimientos de la bolsa, basado en dichas exploraciones, teniendo en cuenta los riesgos financieros. Lo que vendría siendo similar a cuando usted tiene ambición por algo pero debe tener en cuenta ese factor de posibilidad de pérdida.

Vea también “El dinero sí compra la felicidad”.

En esto, la motivación también juega un factor fundamental, en tanto que el dinero provoca ese sentimiento de querer tener más, haciendo que el cerebro active ciertas zonas que refuerzan el proceso neuronal, llevando a que la persona busque en su “archivo” cómo hacer para hacer rendir más ese dinero, cómo perderlo o simplemente, cómo lograrlo más rápidamente.

Pero también hay una parte que se estimula, como en la cocaína, y es la irracionalidad: según Inc., dependiendo de ese efecto entre las neuronas, cuando era mucho más alto su movimiento, hacía que las personas no fueran tan conscientes del riesgo y se atrevieran a asumirlo, de forma más sencilla, por la simple motivación de ganar más.

A la par, otros estudios también han arrojado los efectos que se producen con situaciones “justas” o “injustas” en temas financieros: Sciencemag establece que cuando una persona, en un contexto financiero, siente que el trato o las posibilidades que se le están planteando no son justas, el “cableado emocional del cerebro” es activo de forma inmediata y es, por eso mismo, que se tiende a tener una reacción más explosiva y sentimental, en tanto que son las mismas conexiones que activan situaciones de hambre, dolor o ansiedad.

Quizás le interese "Cómo su cerebro puede ayudarle a ganar más dinero del que cree".

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.