¿Hacia dónde va la economía?

por Rigoberto Puentes

Mi sugerencia es que se mantengan atentos a las tendencias de la economía y que se preparen para el caso de que el desenlace de la economía global se presente negativo.

¿Hacia dónde va la economía? ¿Hacia dónde va la economía?

Debo confesar que soy un adicto a Wall Street. Desde los tiempos en los que las transacciones se hacían colocando órdenes por teléfono, allá por los años 90, siempre he sido un participante activo en el mercado: Disfruté de la exuberancia de la bolsa durante la década de los noventa.

Me escapé del desplome causado por la crisis de las compañías ‘punto com’, a principios de siglo, gracias a las oportunas declaraciones de Alan Greenspan. Sufrí la caída del mercado como consecuencia del acto terrorista de las torres gemelas. Disfruté del auge que siguió ocasionado por la exuberancia inmobiliaria.

Me escapé nuevamente de la crisis de 2008, gracias a que estaba cantada y a que importantes economistas a quienes hoy en día sigo en Twitter la anunciaban sin reparos (Rubini, Wiedemer, Stansberry y muchos otros).

He saboreado la recuperación del mercado, a partir de marzo de 2009… La he degustado con placer hasta el momento en el que, por obra y gracia de los economistas que sigo, advertí que lo que está ocurriendo en la economía global es una gigantesca burbuja que en algún momento va a explotar y que puede afectar a todo el mundo.

Es por ello que quiero alertar a mis lectores, particularmente a aquellos que mantienen inversiones en los mercados financieros.

Vemos algunos hechos:

• Los Estados Unidos no han resuelto sus problemas del abismo fiscal. Lo que hicieron en enero apenas fueron unos pañitos de agua tibia. En los próximos meses tendrán que abocarse a resolver tres problemas de grandes magnitudes: a) el techo de la deuda pública, b) el recorte automático de gastos que debía iniciarse en enero de 2013, y 3) la aprobación del presupuesto definitivo. Por supuesto, no podrán resolverlos todos y tendrán que posponerlos, lo cual empeorará el panorama económico global.

• La recesión de la eurozona no cede sino que, por el contrario, empeora. Se profundizó en el último trimestre de 2012. Incluso Alemania mostró resultado negativo.

• La economía japonesa se contrajo por tercer trimestre consecutivo y China sigue mostrando desaceleración y cifras poco confiables.

• Por último, la OECD (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico) reportó un decrecimiento del 0.2% durante el último trimestre. Este dato es muy significativo, puesto que esta organización incluye a las economías más poderosas del mundo.

• A nivel local, la situación no es nada diferente. El sector industrial no creció en 2012 y muestra debilidad en los meses iniciales de 2013. Lo cual está obligando al Banco de la República a seguir con su estrategia de bajar las tasas de interés en un intento de estimular el consumo interno y de ayudar al sector a ser más competitivo.

Y mientras lo anterior ocurre en la economía real, la economía virtual (mercados de valores) continúa su indetenible crecimiento impulsada por los genios de MIT (presidentes de los bancos centrales de las grandes economías), que emiten dinero inorgánico (respaldado con aire) a manos llenas.

¿Tendrá resultado positivo el ensayo que están haciendo los directores de los bancos centrales, y los mercados seguirán creciendo indefinidamente con base en permanentes emisiones de papel moneda? Muchos y reputados expertos piensan que no y que, tarde o temprano, la burbuja explotará. Yo estoy con estos últimos y mantendré esta posición hasta que la burbuja explote o hasta que me convenza de que lo que está ocurriendo es sostenible.

Mi sugerencia para mis amigos lectores es que se mantengan atentos a las tendencias de la economía y que tomen previsiones, que se preparen para el caso de que el desenlace de la economía global se presente negativo.

Para los que no estén convencidos de que es necesario prepararse, les sugiero analizar la situación de la manera que lo propongo en mi libro “Prepárese que viene el lobo”.


¿Prepararse o no prepararse?… ¡Esa es la cuestión!

El análisis propuesto consiste en una matriz de cuatro cuadrantes, que reproduzco a continuación y que trata de dar respuesta a los siguientes interrogantes:

1- Cuál será la consecuencia de que la crisis SI ocurre y usted SÍ estaba preparado.
2- Cuál será la consecuencia de que la crisis SI ocurre y usted NO estaba preparado.
3- La crisis NO ocurre y usted SÍ estaba preparado.
4- La crisis NO ocurre y usted NO estaba preparado.
 




¿Cómo prepararse?

La mejor forma de hacerlo es educándose financieramente, con lo cual podrá tomar mejores decisiones para lo que pueda ocurrir. La ventaja de ello es que también lo ayudará a mejorar su vida financiera en el caso de que la anunciada crisis nunca ocurra. De todas maneras la educación financiera le permitirá mejorar su vida económica.

Rigoberto Puentes
Socio Fundador de PMA Colombia
@RigobertoPMA

 

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