¿Quién quiere ser millonario?

La industria publicitaria, las películas de Hollywood y los programas de entretenimiento han tenido éxito en hacernos creer que la riqueza y el hiper-consumo van de la mano.

Victoria O'Shee, bloguera. Victoria O'Shee, bloguera.

Y por eso, tendemos a pensar que ser millonario significa tener una mansión cerca de la playa, un yate, un auto lujosísimo, el reloj más caro del mercado y mucho, mucho dinero. Básicamente es sinónimo de abundancia.

También solemos identificar a aquellos que tienen dinero como aquellos que gastan mucho dinero, y aún más, que si no lo muestras es porque no lo tienes, haciendo de la apariencia parte del paquete de ser millonario.

En la era de los programas “reales”, imagina un reality de televisión sobre millonarios que pretende mostrar que tienen un estilo de vida moderado. ¡No tendría rating por aburrido!

Es que realmente, ¿quién quiere ver cómo esas personas cuidan su dinero y trabajan duro por ella? Seguramente sería más popular un programa sobre alguien que se volvió rico de un día para el otro con la lotería, y ver cómo gasta en lujos que antes no podía, ¿no? Mejor verlos derrochar en cosas que uno no puede comprar y vivir la vida de ensueño de muchos.

Sin embargo, te sorprenderías de cuántas personas son ricas sin que tú lo notes. ¿Y eso por qué? Pues, en parte, porque no lo andan mostrando por todos lados. No se visten como ricos, no tienen un auto de rico, una casa de rico ni joyas colgadas como un rico.

Contrario a lo que muchos piensan, las personas que han logrado acumular riqueza, lo han hecho gracias a un estilo de vida moderado, a su trabajo duro, su disciplina y sacrificio, y sus hábitos de ahorro e inversión. En pocas palabras, porque han hecho un uso económico e inteligente de sus recursos. Son todo lo contrario a un derrochador

Por eso, quienes han tenido mucho dinero y lo han perdido en un abrir y cerrar de ojos, son quienes no han podido adoptar ese estilo de vida. ¿Cuántas historias hemos escuchado de cantantes o deportistas famosos que se han ido a la bancarrota? Eso es porque se han gastado todo, más de lo que podían (que ya era mucho).

Incluso si tenemos un buen salario, nos preguntamos ¿por qué no vemos crecer nuestra riqueza? Pues echa un vistazo a tus gastos y los hábitos que tienes con tu dinero. No decimos que no trabajes dure, seguramente lo haces, pero ¿de qué vale tanto sudor y esfuerzo, si luego no podemos asegurarnos un buen futuro para nosotros mismos y nuestra familia?

Al final, la recompensa del moderado y del derrochador son muy distintas. Del primero, independencia y libertad financiera, ser un buen sostén familiar y poder pagar la universidad de sus hijos, y bienestar general. El segundo queda atrapado en deudas y un ciclo vicioso de ganar-consumir, porque cree en gastar HOY el dinero de MAÑANA. No nos aguantamos la satisfacción inmediata que nos da gastar en algo.

La riqueza no se crea de un día para el otro, sino paso a paso. Pero ¿cuál es la regla esencial para empezar a hacerlo?  Gasta menos de lo que ganas.
 
Victoria O'Shee
Directora de Educación Financiera en Edmond.com.co
Twitter: @vickyoshee

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