Hacer un posgrado después de los 40

por Sandra Miranda

Nunca es tarde para volver a estudiar y son varias las razones por las que una persona toma la decisión de hacer un posgrado después de cumplidos los 40 años.

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Desde situaciones laborales, o también reto personal o por deseo de ampliar o variar los conocimientos adquiridos en el pregrado, tiempo libre, etc. En todo caso, es importante que, además de revisar la oferta y comparar costos y planes de estudio, tener en cuenta algunas recomendaciones para que el volver a las aulas sea una experiencia enriquecedora y no pierda  tiempo y dinero.

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Lo primero

Es determinar la razón por la cual desea cursar un programa de posgrado y luego, hacer un listado de las opciones que ofrecen las universidades dentro y fuera del país (si su deseo es estudiar fuera).

Ahora, no necesariamente el programa que más le guste es el que más le servirá. Si, por ejemplo, su decisión obedece a que en su empleo requieren que se capacite en ciertos temas o adquiera habilidades específicas, debe encontrar el programa que se ajuste exactamente a sus necesidades, en vez de elegir otro que se enfoque otras áreas o tenga un perfil distinto.

Lo segundo

Es consultar si para el posgrado que desea tomar, se pide experiencia previa, dominio de una lengua extranjera, pregrado de la misma disciplina o conocimientos previos en matemáticas, finanzas, derecho, etc. Si usted no cumple con alguno o varios de los requisitos, deberá prepararse antes para certificarlos o pensar en elegir otro programa que sea más acorde con su perfil. La idea de un posgrado no es que le tome el mismo tiempo que le llevaría hacer un pregrado (a menos que se trate de un programa doctoral).

Consulte aspectos como el horario, la modalidad de las clases y monitorias o talleres (presenciales o semi presenciales), la trayectoria de la Universidad y la planta profesoral, que el registro calificado y las acreditaciones estén al día. También es conveniente revisar (si es posible acceder a esta información) los egresados que ha tendido históricamente el programa y ver en qué sectores y cargos se encuentran actualmente, su nivel salarial, etc.

Hay claras diferencias entre un programa enfocado a la investigación, como lo es un doctorado o maestría y uno más enfocado a la profundización como lo es una especialización. Ninguno es mejor que el otro, esto depende de lo que requiera para su formación, de su tiempo e intereses.

Si usted está buscando seguir o tomar el camino de la investigación, la docencia o el sector público, seguramente la opción del doctorado o maestría y en general los programas más académicos, serán lo recomendado, a pesar de que estos tengan requisitos de admisión más exigentes y le lleven más tiempo y dinero cursarlos.

Por su parte, si usted desea adquirir habilidades en temas más puntuales y aplicados en menor tiempo y sin requerir estudiar en jornadas de tiempo completo y total dedicación, una especialización será la mejor decisión, siempre y cuando elija el programa que en realidad cubra los temas que usted o sus empleadores requieran.

En ningún caso, un diplomado o curso es un programa conducente a título, por lo que no se considera como un posgrado, pero si puede ser una opción válida para capacitarse aún más rápido, en un tema puntual y en menor tiempo. También puede revisar la oferta de estos en varias universidades, incluso aquellos cursos virtuales que no tienen costo y que puede tomar de manera virtual a través de diversas plataformas, pero asumiendo el riesgo de que los temas no se aborden con la misma profundidad que en una universidad reconocida o que no pueda exigir al final algún tipo de certificado.

Lo tercero

Una vez haya elegido un posgrado de su interés, gusto y que cumpla con sus preferencias, tenga en cuenta que deberá retomar su rutina como estudiante, lo cual hará que deba optimizar el tiempo con que cuenta, para que esta nueva actividad no afecte las que ya tiene y no puede abandonar, como su vida personal, familiar y laboral, para que no tenga problemas de salud o de estrés y agotamiento.

Como información de interés, está demostrado que las personas que estudian a una edad más avanzada y que ya cuentan con otras actividades y responsabilidades como el trabajo, lo hacen más motivados, tienen un mejor rendimiento académico, lo disfrutan más y ven el estudiar de nuevo, incluso como una gran oportunidad de networking con sus compañeros de clase y sus profesores.

Así que si dentro de su lista de propósitos par 2016, está el volver a las aulas, no postergue su decisión, si elige bien y sigue las recomendaciones anteriores, estará invirtiendo en un recurso que le dará frutos en todos los campos en el mediano y largo plazo y que podrá influir de manera positiva en incrementos salariales, ascensos en su trabajo y en el desarrollo de ideas y empresas innovadoras que podrá cumplir gracias a los nuevos conocimientos adquiridos. Nunca es tarde para estudiar de nuevo. Tal vez ahora lo disfrute más que antes.

 

Sandra Liliana Miranda Forero
Magíster en Economía y Economista Universidad Javeriana
Profesora Departamento de Economía, Universidad Javeriana
En Twitter: @salimifo

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