Las 4 claves para entender lo básico de “eso del tema del petróleo”

por Felipe Jánica

Es inevitable no hablar o discutir en cualquier reunión de trabajo, junta directiva, reunión familiar, académica y hasta tertulia, acerca de la situación económica mundial y particularmente la del país del "Sagrado Corazón".

Las 4 claves para entender lo básico de “eso del tema del petróleo” Las 4 claves para entender lo básico de “eso del tema del petróleo”

No importa el sector, industria o subsector en el que usted trabaje, pues todas las conclusiones terminan, “sin querer queriendo”, en el tema del precio del petróleo. Resulta conveniente entonces tener algo de claridad sobre cuáles son las causas por las cuáles cualquier ciudadano ‘de a pie’ en Colombia debe conocer, al menos lo básico, lo relacionado con esta materia prima o commodity, como se le conoce en el argot económico.

Entendiendo qué son los commodities

Lo primero que hay que mencionar es que en la economía de cualquier país existen tres aportantes a lo que usted ha escuchado como “producto interno bruto” (PIB). El primer lugar lo ocupan las materias primas o recursos naturales renovables y no renovables, los commodities. Estos son conocidos como bienes primarios. Por otro lado, los bienes secundarios están representados en la producción y/o transformación de esos bienes primarios y se refiere a la industria manufacturera, la cual se destina tanto para las compras que hacen las personas dentro y fuera del país. Por último, tenemos a los bienes terciarios, en los que se encuentran los servicios, los medios y el entretenimiento.

Con esto, lo que debe entender es que si un país llega a tener un equilibrio entre la producción y comercialización (lo que la gente compra) tanto interna como externa de estos tres tipos de bienes, no sufriría tanto cuando alguno de estos tres tipos de recursos cae por coyunturas locales o internacionales. En pocas palabras no vale la pena poner todos los huevos en una sola canasta.

El caso colombiano

En el caso de nuestro país, más de la mitad de nuestras exportaciones están representadas en el petróleo y minería. Así, tenemos una fuerte dependencia de lo que ya dijimos que se llamaban “bienes primarios”. El problema que esto conlleva es que, en la medida en que los precios internacionales del petróleo y de los minerales bajen, menos dólares reciben los productores y el país. Esta es la situación del país, por lo que debemos estar al tanto de qué ocurre con el precio internacional del petróleo.

El único “remedio” que favorece a los productores, cuando los precios bajan, es que el precio del dólar con relación al peso se incrementa (se deben dar más pesos colombianos por cada dólar). No obstante, por más de que el dólar siga subiendo no lo hace en la misma proporción.

En palabras sencillas: no es negocio vender volumen si el precio internacional sigue cayendo. Esta es precisamente la causa principal del problema del precio del petróleo y por qué nos afecta tanto. En teorías comerciales y administrativas cuando el dueño no controla su negocio, no es su negocio. Lo mismo pasa con la industria extractiva, pues el precio internacional no es ni será controlado por el Estado colombiano sino por la libre oferta y demanda.

Enfermedad ¿holandesa o colombiana?

En tal sentido, si Colombia tuviese una distribución normal de los tres tipos de bienes, seguramente no estaríamos pasando el “trago amargo” del bajo precio internacional del petróleo, que es el más bajo desde 2003. Y al revisar las tendencias internacionales y el nuevo ordenamiento mundial (con un jugador como Irán), lo que ocurrirá es que habrá más producción internacional, que jugará en contra del precio, pues a mayor producción petrolera menor precio por la misma sobreproducción.

Esta situación muestra que la situación económica colombiana seguirá con una tendencia hacia la desaceleración, es decir, que ya no vamos a crecer tanto como pensábamos. En términos económicos, lo que está padeciendo Colombia es una enfermedad holandesa que, aunque suene como un término raro, simplemente se traduce como la dependencia de bienes primarios, en especial de hidrocarburos, lo que opaca el crecimiento de otros tipos de productos (por ejemplo, los secundarios y terciarios que ya hablamos).

FP le recomienda leer "Acciones en petróleo: ¿Qué hacer cuando están a la baja?".

Lo que puede pasar con el petróleo y con el dólar

Lo primero que hay que tener claro es que existe un vínculo de relación directo, que a la vez es muy malo, entre el precio internacional del petróleo y el dólar (la TRM, específicamente). Esto significa que cuanto más baje el precio del crudo, más alta será la TRM. Por ende, si el precio del petróleo sigue bajando —que seguirá bajando— tendremos una TRM en franco ascenso.

La consecuencia de esto es que se desencadenará en una inflación alta, que dicho sea de paso es el impuesto más alto que cualquier ciudadano puede asumir. Lo anterior se da porque al tener tantos productos importados y lo que se produce en Colombia se hace con un alto porcentaje de materias primas importadas; los costos de todo esto se encarece y tarde que temprano quien termina pagando por ello, somos los ciudadanos. Nos estamos hirviendo sin darnos cuenta.

No obstante, puede ocurrir que el dólar llegue a $2600, incluso un poco menos, si los productores convencionales de petróleo dejan de generar. Esto se puede dar al no estar en la capacidad de sostener su operación con un precio actual de US$30 o hasta por debajo de US$20 por barril. El resultado hipotético sería que en caso que vuelva a subir el precio del barril a niveles cercanos a los US$50 y US$60, seguramente podremos volver a ver un dólar con niveles entre los $2500 y $2600.

Felipe Jánica
Socio de EY Colombia
@JnicaV

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