Es hora de dejar el típico “Dios proveerá”

por Unidad de Análisis del Mercado Financiero- U. Nacional

Las capacidades financieras de los individuos están relacionadas con su noción del futuro. Una persona con habilidades para definir sus metas y analizar alternativas para alcanzarlas, coloca el futuro al servicio del presente.

Es hora de dejar el típico “Dios proveerá” Es hora de dejar el típico “Dios proveerá”

En este contexto, el nivel de las capacidades financieras de los individuos revela sus habilidades en la toma de decisiones con el dinero adecuadas para alcanzar sus metas y mejorar su calidad de vida.

Lamentablemente en Colombia, de acuerdo con la encuesta de capacidades financieras del Banco Mundial, la forma como abordamos el futuro en la toma de decisiones financieras nos aleja de las sociedades modernas y nos acerca a los tiempos antiguos, cuando el futuro era un tema reservado a oráculos y adivinos.

Más de la mitad de la población manifiesta una orientación en las decisiones financieras hacia el presente y no hacia el futuro. Así mismo, no deja de sorprender que en esta misma proporción exista una actitud pasiva al estar de acuerdo que en temas financieros “Dios proveerá”.

Pero esta actitud no está relacionada exclusivamente con poblaciones con bajos niveles de formación y de ingresos. A nivel universitario los estudiantes pasan “raspando” en capacidades financieras.

Una investigación realizada con estudiantes de la Facultad de Ciencias Económicas (FCE) de la Universidad Nacional de Colombia y de la Facultad de Finanzas, Gobierno y Relaciones Internacionales de la Universidad Externado de Colombia, encontró que los estudiantes universitarios tienen niveles medios en sus capacidades financieras.

Cuando hay algo en juego

Y es que una noción moderna del futuro implica una percepción diferente del riesgo. Mientras que asumir riesgos es una forma de ampliar oportunidades, evitar riesgos conduce a la pérdida de oportunidades, pero esto es algo que requiere de mayores capacidades financieras: aprender a dominar el riesgo; es decir, saber gestionarlo.

La decisión sobre qué carrera universitaria estudiar puede mostrarnos un buen ejemplo. El deseo de evitar riesgos puede animar a las estudiantes, con la presión de los padres y familiares, a seleccionar las carreras más “seguras” en términos de obtener rápidamente y con mayor facilidad un empleo que genere ingresos.

La “motivación” por escoger una carrera más “segura” será mayor si la forma de financiación proviene de un crédito educativo con condiciones poco favorables en términos de costo y plazo. Este tipo de presiones puede incentivar la toma de decisiones que evitan la selección de carreras más “riesgosas” pero que van en contra del desarrollo de habilidades, talentos o preferencias personales. Por ejemplo, una carrera de música o de artes.

Entonces, un comportamiento generalizado de evitar riesgos en nuestras decisiones puede tener consecuencias indeseables acerca de dónde trabajamos o cómo vivimos. De ahí la importancia de mejorar las capacidades financieras, no con el objetivo de “hacer mucho dinero” sino con el de tener una mejor calidad de vida.

Formalmente, Colombia desde el 2009 a través de disposiciones legales ha exigido una mayor educación financiera. Sin embargo, la mayoría de iniciativas se han relacionado con la transmisión de conocimientos financieros. El desarrollo de capacidades financieras implica ir más allá de los conocimientos. Es importante complementarlos con las actitudes y habilidades para la toma de decisiones financieras adecuadas para el logro de objetivos y, más allá, de proyectos de vida.

Aceptando la invitación de Finanzas Personales, la Unidad de Análisis del Mercado Financiero de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional quiere utilizar este espacio, a partir de la fecha, para reflexionar sobre estos temas financieros que pueden ayudar a mejorar las capacidades financieras de todos nosotros en términos de bienestar personal y colectivo. Es decir, ir en contra de los dioses y asumir un comportamiento más activo en la definición de nuestro futuro.

Y, si Dios quiere, hasta la próxima columna.

Germán Guerrero Chaparro

Director de la Unidad de Análisis del Mercado Financiero

Facultad de Ciencias Económicas

Universidad Nacional

@ FceUamf

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