La importancia del flujo de caja personal

por Mauricio Monroy

Cuando pensamos en las finanzas personales el nivel de riesgo se puede focalizar en el manejo del dinero.

La importancia del flujo de caja personal La importancia del flujo de caja personal
En las finanzas corporativas uno de los principales estados financieros es el flujo de caja.

Para nadie es un secreto que una empresa se quiebra por falta de caja o de liquidez, así muestre un buen comportamiento en las utilidades del estado de resultados y en la situación financiera del balance general.

Pues bien, cuando pensamos en las finanzas personales ocurre exactamente lo mismo, el nivel de riesgo se puede focalizar en el manejo del dinero. Existen diferentes tipos de flujo de caja, para este caso lo podemos definir como ingresos menos egresos en un periodo determinado.

El flujo de caja cobra vital importancia cuando se proyecta, porque permite determinar los futuros ingresos y egresos que va a experimentar la persona en un horizonte de tiempo. La anterior práctica se puede asimilar a una actividad propia de las finanzas empresariales como lo es la planeación financiera.

La planeación financiera es una metodología que permite reducir incertidumbre por medio de la proyección de cifras y de estados financieros, consolidándose como una excelente herramienta para generar confianza y definir la carta de navegación de la compañía.

Así como las empresas pueden planear sus finanzas, las personas también lo deben hacer con el objetivo de evitar riesgos y sorpresas.

Para iniciar la construcción del flujo de caja, se deben estimar los ingresos y egresos futuros que va a tener la persona, una vez se obtienen estos datos, se procede a calcular la diferencia entre los mismos para definir la liquidez disponible, es decir el flujo de caja en cada periodo.

La efectividad del flujo de caja depende de qué tan acertada es la persona para conocer sus ingresos y egresos, por ejemplo, una persona asalariada va a constituir sus ingresos por el sueldo que devengue y por los ingresos extras que obtenga (Primas, Comisiones, Auxilios, Honorarios etc), mientras que los egresos se constituyen por los gastos que deba asumir el individuo (Arriendos, Alimentación, Educación, Créditos, etc).

La puesta en marcha de esta práctica, le proporciona a la persona la facilidad de analizar las posibilidades de obtener excedentes de liquidez, pensando en el tema de ahorro, si se obtienen dichos excedentes, lo más prudente es pensar en una alternativa de inversión que permita ponerle oficio a los recursos sobrantes.

Recordemos que en Colombia, los fondos de pensiones voluntarias ofrecen este tipo de productos de ahorro, bajo la figura de descuento por nómina.

En conclusión, esta práctica también nos puede servir para dimensionar el grado de endeudamiento y su afectación sobre el flujo de caja, y de esa manera la persona pueda definir su situación financiera real y diseñar un plan de contingencia si es del caso.

Mauricio Monroy
Docente universitario
maur539@hotmail.com

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