¡No permita que el mundial le meta un gol a sus finanzas!

Los colombianos hemos pasado 16 años sin ver a nuestra selección en un mundial de fútbol. Ahora la clasificación a octavos de final puede hacer que la emoción de verlo y ganar puede desbordar todo sentido financiero.

Laura Margarita Rodríguez Chaparro. Laura Margarita Rodríguez Chaparro.
Con Brasil 2014 ha regresado nuestra esperanza y, como colombianos que somos, la emocionalidad es ahora protagonista: somos testigos de lo endeudados que quedaron nuestros vecinos por comprar un paquete turístico a Brasil y de las largas filas en muchos almacenes porque ¡cómo no vamos a ver a nuestro equipo en un televisor más grande!

Todo esto es un reflejo de lo felices que nos sentimos por volver a tener a Colombia en el álbum Panini, verlo debutar ante los mejores equipos del mundo y palpitar con goles que esta vez si serán propios.

Es una realidad que las actividades sociales se incrementan e inevitablemente nuestro presupuesto resultará afectado como causa de los gastos mundialistas que serán protagonistas durante estos 20 días. Por esta razón, les recomiendo no perder de vista ciertos aspectos financieros importantes para que este mes de mundial no le meta un gol a su bolsillo:

1. Reinvente sus planes
No crea que solamente puede ver los partidos en un pub, restaurante o bar. Sea recursivo e invéntese nuevos planes que además de divertirlo le ayuden con sus finanzas; si está pasando por un mal momento económico o simplemente no quiere gastar tanto dinero porque está en plan de ahorro, arme su combo, aproveche la comodidad de su hogar o las pantallas gigantes que estarán dispuestas en diferentes puntos de la ciudad y, por qué no, ¡atrévase a preparar pasabocas caseros!

2. ¿Comprar o no comprar nuevo TV?
Es indiscutible que en un buen televisor se podrá apreciar mejor el mundial de futbol, pero también es cierto que si su presupuesto es reducido quizá no pueda darse el lujo de endeudarse para cambiar el aparato que ya tiene solo por el “antojo” de la temporada futbolística. No se deje llevar por la emoción, pregúntese si realmente necesita un nuevo TV y evalúe si cuenta con los recursos necesarios para realizar esta compra sin que su presupuesto de los próximos meses se vea afectado.

3. La nueva camiseta del mundial
Una camiseta de fútbol puede estar costando alrededor de $200.000 y si su objetivo es uniformar a toda su familia puede ir haciendo cuentas. Si usted tiene un presupuesto que le permite comprar la última camiseta de la selección Colombia o de otra selección a la que apoye ¡hágalo! pero si, por el contrario, su bolsillo extrañará esos $200.000 es momento de considerar desempolvar la vieja camiseta y dejar esta compra pendiente para el próximo mundial.

4. Si viajó o viajará a Brasil
Está claro que si viajó a Brasil lo hizo porque su presupuesto le permitió darse ese “gustico” o bien porque su pasión por el fútbol pudo más que sus racionamientos y de regreso al país lo espera una que otra deuda con los brazos abiertos. Pero usted ya está en el país de la Samba y lo único que puede hacer es que su deuda no siga incrementándose: compare precios de hoteles, restaurantes, planes turísticos y no deje que alguien más astuto que usted le vea la cara de turista y lo convenza de pagar hasta tres veces el precio real de lo que adquiere ¡Tenga en cuenta que en Brasil hay mucha gente sacando provecho de esta temporada a costa del dinero de aficionados desinformados como usted!

5. Celebración sin excesos
Los colombianos esperamos un excelente desempeño de nuestra selección y es casi seguro que no escatimaremos en gastos a la hora de celebrar los goles anotados: Comida, bebida y hasta mini vacaciones, aprovechando los dos festivos de junio, serán los planes perfectos para aplaudir los logros de nuestro talentoso equipo colombiano. Sin embargo, es recomendable que haga cuentas, tenga el control del dinero destinado a las celebraciones del mundial, no acabe con sus ahorros para que en julio no lo sorprendan los excesos en el cupo de sus tarjetas de crédito.

La fiebre del mundial de fútbol se ha extendido por todo el país sin importar edad, género o preferencia política. Es una época para escapar del caos, la rutina y los problemas que a diario nos afligen, pero no podemos permitir que la emocionalidad empeore nuestro panorama y terminemos con un sinfín de deudas cuando la magia del deporte desaparezca. Recordemos que no vale la pena sacrificar nuestra tranquilidad financiera por tan solo 30 días de alboroto. ¡No permita que el mundial le meta un gol a sus finanzas!

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