No "vienen con el pan bajo el brazo"

por Rigoberto Puentes

Ocho consejos para preparar la llegada de un nuevo miembro a la familia.

No "vienen con el pan bajo el brazo" No "vienen con el pan bajo el brazo"

Los refranes populares pueden convertirse en paradigmas que afectan la vida de las personas… de las familias. Probablemente el que reza que “los niños vienen con el pan bajo el brazo” es uno de los más perversos, debido a que puede servir de excusa para que la pareja se decida a tener descendencia sin planificar el aspecto financiero.

La llegada de un bebé es –generalmente- motivo de alegría para toda la familia. Alegría, sí, pero también expectación, incertidumbre, y muchos, muchos gastos que debemos afrontar desde la concepción.

Algunos “tips” de cómo prepararse para dar la bienvenida al nuevo miembro de la familia:

1) Para la madre empleada: Planifique su trabajo de manera tal que su ausencia durante la licencia de maternidad (12 semanas que podrían ser extendidas a 14, de aprobarse el proyecto que cursa en el congreso) afecte lo menos posible tanto a su empleador como a usted misma. Entrene muy bien a la persona que va a reemplazarla, para que no tenga que acudir a usted preguntando por unos documentos importantes, por ejemplo. Recuerde que es un período durante el cual deberá olvidarse del trabajo para dedicar toda su atención al recién nacido.

2) Los seguros: Comience por revisar su póliza de seguro médico para confirmar algunos aspectos que parecen obvios. Por ejemplo, verifique que ésta efectivamente cuenta con cobertura para maternidad y también que cubre al bebé en gestación. Con respecto a los seguros de vida y de incapacidad, si aún no los tiene, es el momento de adquirirlos.

3) Vivienda y accesorios: Prepare un presupuesto de gastos detallado de corto plazo y vaya pensando en los de mediano y largo, que incluyan todas las cosas que requerirá el futuro miembro de la familia: la habitación, los muebles, los pañales, la bañera, el vestuario, los juguetes, el coche, la niñera…, el colegio, el celular, el gimnasio, el deporte, las rumbas…, la universidad, el transporte, más rumbas… Sí, todas esas cosas tendrán que salir del bolsillo de los padres.

4) La educación del niño: A) En el hogar: primero que todo, edúquense como padres y prepárense para, a través del ejemplo, inculcar en el niño los paradigmas (valores, creencias, convicciones) adecuados. B) Educación formal: dependiendo del tipo de institución que elijan, algunas veces es necesario asegurar el cupo con años de anticipación. Yo siempre recomiendo escoger una institución bilingüe, por cuanto considero que la única forma de aprender y dominar con verdadera fluidez un segundo idioma es haciéndolo desde la niñez. Probablemente el inglés le sea el más útil en la vida.

5) La educación de los padres: No conozco en Colombia ninguna institución que enseñe cómo ser padres (si alguno de los lectores la conoce le agradecería la información), así que es necesario ser autodidactas en ese sentido. Pueden diseñar su propio curso recolectando información de diferentes fuentes: hablen con sus padres, familiares o amigos que ya hayan vivido la experiencia, busquen artículos sobre la materia en internet y en publicaciones serias, y lean libros sobre el tema. En este momento el único libro que recuerdo para recomendarles es “Ser padre” de Bill Cosby, pero hay muchos otros. El aprender a ser padres y estar preparados para responder a la exigente tarea de criar a los hijos, sin tener que experimentar y aprender aplicando el método de acierto y error con ellos mismos, hará que la tarea resulte más fácil, placentera y, particularmente, eficaz; con lo cual ellos serán siempre una fuente inagotable de alegría y satisfacciones; caso contrario, puede llegar el momento en el que los padres se pregunten si valió la pena…

6) La educación financiera: Prepárense para inculcarles paradigmas financieros positivos con respecto al dinero; que el niño crezca y se desarrolle en un ambiente de padres organizados, que se adaptan a sus ingresos, que no gastan más de lo que ganan, que saben administrar el dinero de acuerdo con un presupuesto… El niño aprende a través del ejemplo y del ambiente que se vive en su hogar. Más adelante, en la medida en que tienen uso de razón y empiecen a recibir una mesada, es necesario enseñarles a administrarla, mostrarles de una manera sencilla cómo se elabora un presupuesto y acostumbrarlos a dejar siempre un remanente para el ahorro.

7) Un millón de dólares para el retiro. Nunca es demasiado temprano para iniciar un plan de inversión. En el libro “Finanzas para papá… y mamá” encontrarán la fórmula para convertir una cifra relativamente modesta en un millón de dólares a través de los dos elementos fundamentales de la inversión: el tiempo y el interés compuesto.

8) El plan de sucesión: sin ser fatalistas, sino de una forma práctica, es necesario planear el cuidado del niño en el caso de que los padres mueran simultáneamente. Si bien ya hablamos del seguro de vida que le proveería los recursos financieros, es fundamental seleccionar a la persona que los padres considerarían más adecuada para administrar los recursos y cuidar del niño. En la misma dirección, es también importante pensar en un padrino adecuado, uno que pueda servir de soporte adicional, en caso de necesidad.

Todo lo anterior significa plata… ¡mucha plata! De acuerdo con datos estadísticos del gobierno de los Estados Unidos, lo que gasta una familia de clase media, para sostener a un niño hasta los 18 años, está alrededor de los US$160.000 (aproximadamente 300 millones de pesos)…

¿Significa lo anterior que la decisión de evitar los hijos nos permitiría acumular $300 millones en 18 años, por cada hijo que no tengamos? ¡De ninguna manera!, puesto que la relación no es directa. Los hijos, la familia, el calor del hogar… son incentivos que nos inyectan energía y nos ayudan a progresar financieramente. Sin ellos no habría un objetivo valedero por el cual trabajar, por el cual luchar y esforzarse en la búsqueda de construir una calidad de vida cada día mejor. Así que la recomendación no es la de evitarlos sino la de planificar su llegada, contando con los medios suficientes para darles una alegre bienvenida, y ayudarlos a crecer en un ambiente en el que se respire armonía, confort y prosperidad.

pma@pmacolombia.com

@rigobertoPMA

Invitamos a nuestros lectores a asistir a los talleres que se dictarán próximamente: sábado 26 de marzo: Planificación financiera básica. Y sábado 2 de abril: Planificación de inversiones.

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