¿Por qué es importante la cultura empresarial?

Un empresario paisa me escribía lo siguiente: “Vamos bien, estamos preparándonos para la integración, que haremos con prudencia y ayuda de especialistas. Nuestra empresa tiene una cultura fuerte y la debe transmitir coherente y progresivamente”.

Pablo Álamo, columnista. Pablo Álamo, columnista.
Su empresa, en efecto, se encontraba en un momento de fusión con una empresa de la capital y por tanto ante un gran desafío de cambio y de integración a una cultura distinta.

Kotter, profesor de Harvard y uno de los grandes expertos mundiales en gestión del cambio, en su obra “Leading Change”, presentó su famoso modelo de cambio y transformación empresarial en ocho pasos:

1º Crear un sentido de urgencia
2º Formar un grupo poderoso que lidere el cambio
3º Establecer una visión
4º Comunicar la visión
5º Empoderar a la gerencia para que actúe según la visión
6º Planear, realizar, reconocer y premiar éxitos a corto plazo
7º Construye sobre el cambio y consolide mejorías
8º Institucionalice el cambio en la organización

El fin de esta estrategia diseñada por Kotter no es otro que el convertir el cambio en el elemento clave de la cultura empresarial.

Recientemente un alumno, en uno de los breaks del curso “Pensamiento y razonamiento ético en ambientes multiculturales”, me preguntó “¿Por qué es importante la cultura en una empresa?”. La pregunta iba con carga de profundidad porque pocos minutos antes yo había sostenido que en una empresa nunca hay una única cultura sino varias. Respondí que todas las empresas que quieren ser competitivas y sostenibles necesitan de una cultura fuerte y coherente, donde el cambio sea un elemento de la estrategia de mejoramiento continuo.

No existen organizaciones inteligentes sino organizaciones que saben valorar el talento, capitalizar su conocimiento y conectarlo a la visión y misión de la compañía, dejando un espacio razonable a la libertad para desarrollar ventajas competitivas. Las organizaciones no pueden encerrarse herméticamente en sus “verdades” formales sino, en un mundo altamente cambiante, abrirse a ideas, tradiciones, costumbres, sentimientos, voluntades y valores que pueden enriquecer el trayecto.

Una de las grandes ventajas de la cultura empresarial es que ofrece un marco de referencia comportamental que redunda en una mayor eficacia y eficiencia organizacional. La cultura, en efecto, brinda pautas de comportamiento porque supone un conjunto de información muy valiosa para saber qué hacer y qué no hacer, en definitiva, qué se espera de mí. Clarificar la cultura y lograr que sea consistente con la visión es especialmente importante, por diversos motivos, en empresas familiares y multinacionales.

Pero la cultura no lo es todo y, mal entendida, impacta negativamente en la creatividad y en la innovación, a no ser que el cambio sea parte de la cultura y de la estrategia de la empresa. Percibo que las empresas pueden reconocer y proteger mejor a los empleados comprometidos con el cambio y la innovación. Siento que las empresas no saben cómo deshacerse de los obstáculos para el cambio y motivar a la gerencia y los empleados para salir de la zona de confort. Percibo sistemas y estructuras que, a pesar de dificultar la visión, se consolidan en el tiempo.


@pabloalamo, Octubre 2014.
Prime Business School
Universidad Sergio Arboleda

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