Las 5 estrategias que le ayudarán a ser más exitoso en su trabajo

por Sandra Liliana Miranda Forero

Actualmente las empresas no buscan profesionales que desempeñen un cargo, sino que crezcan con el cargo: que la aporten estrategias a sus funciones y mejoren los resultados dentro de la organización.

Las 5 estrategias que le ayudarán a ser más exitoso en su trabajo Las 5 estrategias que le ayudarán a ser más exitoso en su trabajo

Por lo anterior, capacitarse y ser un mejor profesional y ser humano son acciones que hacen que esto se logre. Dentro de este proceso de crecimiento, se debe incluir el de mejorar la manera de tratar los diferentes tipos de clientes y de personas con las que “lidiamos” a diario.

No es extraño tener que enfrentar diferentes tipos de situaciones incómodas o molestas en el trabajo, pero la manera en cómo lo enfrentamos y lo que hacemos con ello, es lo que diferencia a una persona que es inteligente emocionalmente de la que no lo es.

Y esto, además de ser una de las virtudes más deseadas por parte de los empleadores, es una de las mejores herramientas para crecer en un empleo y tener un más alto desempeño.

¿Cómo hacer para que un cliente o compañero de trabajo molesto no lo enloquezca y que por el contrario, pueda ver este tipo de situaciones como el curso de aprendizaje tanto para su vida laboral, como personal?

Lea también “La estrategia para solucionar un conflicto”.

Primero: entienda la conexión entre una alta autoestima y una buena actitud

Antes de evaluarse como trabajador, evalúese como persona y haga esto con sus clientes y compañeros de trabajo. Por lo general, las personas que tienen una baja autoestima suelen ser las más conflictivas, agresivas o inseguras.

Por ello, es importante revalidar continuamente la autoconfianza, ya que usted no puede proyectar a los demás lo que no tiene en su interior. Véase como una persona capaz, talentosa y llena de cualidades y esto lo hará demostrar seguridad (sin petulancia) frente a sus interlocutores. El respeto se merece, no se impone.

Por su parte, trate de comprender que las personas más complicadas suelen tener un alto grado de inseguridad, así que trabaje su psicología y confianza para hacerlos “bajar la guardia” y tener una mejor comunicación.

Segundo: no confunda lo laboral con lo personal

Un grave error que todos hemos cometido en algún momento de nuestra vida profesional, es el de llevar lo laboral al plano personal. Y aunque “del dicho al hecho hay mucho trecho”, no es imposible adoptar esta inteligente conducta de no dejarse afectar emocionalmente por lo que ocurre en el trabajo.

Algunas personas incluso suelen recordar detalles específicos del día en que tuvieron una discusión con alguien del trabajo o con un cliente complicado. Otros lo olvidan rápido y hasta podrían saludar a esta persona sin problema y de manera amable. ¿Usted quién cree que sufre más?

Hay que reconocer que, por lo general, las mujeres somos más impulsivas y emocionales y tendemos a recordarlo todo como si estuviéramos viendo una película una y otra vez; mientras que los hombres son más prácticos, objetivos y olvidan con mayor facilidad los acontecimientos negativos en el trabajo. Hay que aprender del uno y del otro, hay que pasar la página y seguir adelante.

Tercero: comprenda qué es el servicio en el trabajo

Independientemente del trabajo o funciones que tenga, usted fue contratado en la empresa para prestar un servicio y puede que en ocasiones no tenga claro qué significa servir. Esto se trata de, primero, comprender qué necesita el otro y ponerse en sus zapatos.

A veces cuando recibimos una solicitud, leemos un correo o contestamos una llamada no dejamos que el otro nos exprese todo lo que quiere decirnos, sino que nos anticipamos a responder con base en lo que entendemos (y que no siempre es correcto) o tratando de terminar rápidamente la comunicación sin evaluar si finalmente a quien atendimos salió satisfecho con la ayuda o información que le brindamos.

Quizás le interese “¿Realmente sirven las “palancas” en el trabajo?”.

Cuarto: Identifique los diferentes tipos de personalidades

Tratar con personas amables no es difícil, pero cuando nos enfrentamos a personas complicadas, malgeniadas, agresivas, groseras, prepotentes o humillantes, la tarea se vuelve insoportable y a veces hasta quisiéramos decirles lo que en verdad pensamos de manera explosiva, corriendo el riesgo de que las consecuencias laborales sean graves.

Por esto, es importante seguir algunas recomendaciones como no actuar “en caliente”, dejar que el otro se exprese y diga todo lo que tiene que decir, así como no perder la calma incluso cuando el otro lo haga (aunque no lo crea este es el peor castigo para alguien violento).

También es importante demostrar su autoconfianza en solucionar el conflicto y brindar la mejor respuesta y solución sin prometerle a su cliente algo que no es posible cumplir y sin decirle mentiras. Después será peor el resultado.

Quinto: cuide su lenguaje no verbal en el trabajo

Desde el momento mismo en que alguien contesta el teléfono en una empresa, un cliente puede percibir si la persona está motivada, aburrida, de mal genio o si quiere renunciar pronto. Por esto, mejore su actitud, el tono de su voz, sonría con confianza y sin ser fingido, camine erguido y tenga la mejor actitud siendo espontáneo.

No olvide siempre saludar, cuide sus gestos, mantenga contacto visual con su interlocutor, no sea cortante o tajante, escuche y capte la necesidad de un cliente. Verá cómo esto mejorará su desempeño en el trabajo pero, en especial, su calidad de vida, porque se volverá un hábito y luego será parte de usted como alguien más que un simple empleado que espera que llegue la hora de salida.

Por último, algunos consejos básicos para mejorar la imagen que le proyecta a sus clientes y compañeros de trabajo y que le permitirán tener una óptima comunicación:

  • Evite generar chismes y rumores laborales y personales dentro de la empresa.
  • Nunca deje en altavoz o descolgada la bocina del teléfono, sus clientes no tienen que escuchar todo lo que hablan los empleados
  • Maneje sus llamadas telefónicas y sus correos electrónicos de manera formal y sin prestarse para responder mensajes amenazantes. No olvide la ortografía en sus cartas y correos y no responda lo que pueda volverse en su contra. Hay cosas que es mejor hablar personalmente. Tenga cuidado con las direcciones del correo, podría creer que le está escribiendo a un amigo o familiar cuando en verdad le está escribiendo al jefe
  • De respuestas eficaces a sus clientes sin prometer lo que no podrá cumplir. Es mejor ser sincero ahora que quedar mal después

Siempre conserve la inteligencia emocional en el trabajo. Aprender un oficio no es del todo complicado, pero hacerlo de manera inteligente es una virtud de pocos. Si usted hace parte de este segundo grupo, será un trabajador más apreciado y valorado por parte de una empresa.

No todo corresponde a las capacidades académicas y a la experiencia laboral, sino al manejo de las emociones y a la manera efectiva de comunicarse con las diferentes audiencias. Se le podría ir un cargo de las manos solo por no saber cómo manejar esto. Autoevalúese y empiece por cambiar algunas conductas negativas desde hoy, esto mejorará también su calidad de vida.

Sandra Liliana Miranda Forero
Magistra en Economía y Economista Universidad Javeriana
Docente de Economía Universidad Javeriana
sl.miranda@uniandes.edu.co.
En Twitter: @salimifo

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.