¿Cómo no caer en la trampa piramidal?

Antes de entregar sus ahorros y su futuro patrimonial, asegúrese de que esa entidad esté vigilada por la Superintendencia Financiera y que los recursos no correrán ningún riesgo.

Tenga en cuenta que si la entidad que le promete garantías, en caso de que algo ocurra está vigilada por la SuperFinanciera, existe un seguro de depósito que protegerá sus recursos. Foto. Corbis. Tenga en cuenta que si la entidad que le promete garantías, en caso de que algo ocurra está vigilada por la SuperFinanciera, existe un seguro de depósito que protegerá sus recursos. Foto. Corbis.
La estafa piramidal muy conocida en el país por el “Caso DMG”, es un esquema de negocios que se consiste en que los participantes refieran a más clientes con el objetivo de que los nuevos participantes produzcan beneficios a los participantes originales.

Los líderes captadores del dinero suelen prometer grandes rentabilidades sin mayor esfuerzo y no es más que un método para atraer a nuevos participantes.

Con el tiempo, se empiezan a generar incumplimientos porque no se captan los suficientes recursos para responder a los inversionistas, y los perjudicados son los últimos en ingresar el dinero porque, siempre al final los dueños de la empresa desaparecen.

De acuerdo con las cifras de la Superintendencia Financiera, se han captado ilegalmente alrededor de $88 mil millones, afectando a 782 familias.

Si usted no quiere hacer parte de esta larga lista y perder el dinero que con tanto esfuerzo ha conseguido, siga el llamado del Gobierno y las entidades financiera, y cumpla con las recomendaciones.

¡No repita la historia! Siga las recomendaciones…

- La captación ilegal de recursos se ha sofisticado. No invierta sus recursos en sitios donde le prometan altos rendimientos de ganancia... ¡Desconfíe!

- Si no le informan claramente de dónde salen los recursos que le prometen, si esas ganancias no tienen una justificación aparente, si no tiene certeza de la naturaleza de la empresa, absténgase de entregar su dinero.

- Algunos negocios se presentan con una aparente legalidad, pero en el momento de configurar la operación garantizan una ganancia segura y un flujo permanente de ingresos sin justificar de dónde provienen los recursos adicionales, haciendo que en el corto tiempo usted pierda todo lo que invirtió.

- Verifique siempre toda la información que le presentan antes de participar en cualquier negocio. Invierta sólo después de corroborar la dirección física y la legalidad de la empresa, porque muchas veces estos negocios se concretan única y exclusivamente por teléfono, por internet o por correos electrónicos.

- Otro mecanismo de fraude son las firmas o empresas que dicen estar vigiladas por la Superintendencia Financiera sin serlo y, a veces, usan nombres similares a las que sí están sometidas a la inspección y vigilancia de la entidad, para que las personas entreguen sus recursos a cambio de supuestos préstamos, que nunca les son otorgados. Deposite su dinero en entidades vigiladas por el Estado.

- Es importante que los ciudadanos pongan en conocimiento de las autoridades cualquier información que tengan sobre actividades que consideren sospechosas. Recuerde que el Estado no puede actuar si usted no denuncia antes, no hasta que ha sido víctima del fraude.

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