La creciente tendencia a compartir

Cada vez más artesanos, agricultores, viajeros y conductores, comparten sus herramientas, autos y residencias. Son bienes que sus propietarios no utilizan a diario y que los demás también pueden aprovechar.

Las redes de amigos que intercambian el préstamo de bienes son un fenómeno creciente. 
Las redes de amigos que intercambian el préstamo de bienes son un fenómeno creciente.
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DW
“Incluso teníamos vista al mar“, dice Thomas Kohlmann. El periodista trabaja para la DW y ha intercambiado en varias ocasiones su apartamento en Colonia por apartamentos en otras ciudades del mundo; incluyendo una estadía de cuatro semanas en el sur de Italia en un apartamento privado.

A su vez, Britta Majer y su esposo comparten su auto con una de sus amigas. Ella lo usa de lunes a viernes y ellos durante los fines de semana. “En una ciudad como Colonia, en la que cada vez es más difícil encontrar un estacionamiento, es una idea excelente”, comenta Majer, asesora de mercadeo virtual en esa ciudad.

Una manera de reducir costos

Kohlmann y Majer hacen parte de un grupo que cada día se expande más y que comparte las cosas cuando no las está utilizando; desde libros y sofás hasta automóviles y casas.

Según Michael Kuhndt, director del Centro Colaborativo para la Producción y el Consumo Sostenible de Wuppertal, CSCP; este tipo de iniciativas también puede resultar conveniente para las empresas que buscan compartir sus equipos y reducir costos.

“Muchas de ellas”, dice Kuhndt, “tienen equipos e incluso instalaciones completas que no emplean todo el tiempo. ¿Por qué no compartirlas y reducir costos?”

Una segadora nueva cuesta varios cientos de miles de euros. Algo que pocas empresas pequeñas pueden costearse. Una segadora nueva cuesta varios cientos de miles de euros. Algo que pocas empresas pequeñas pueden costearse.

Muchos equipos resultan costosos para una sola persona o empresa. Si se comparten los costos, también pueden compartirse los beneficios con personas y empresas de los alrededores.

Más fácil gracias a la Red

Un reporte reciente del diario Frankfurter Allgemeine Zeitung informa que cada taladro es usado en promedio tan solo 13 minutos en total, mientras que los autos permanecen estacionados 23 horas al día. El argumento parece obvio: ¿para qué necesita cada persona u hogar un taladro o un coche si distintas personas pueden beneficiarse de uno solo?

Esta tendencia llegó a Europa proveniente de Estados Unidos y Australia y ha tenido especial acogida en Grecia, sobre todo entre los habitantes jóvenes de las grandes ciudades.

Kuhndt calcula que en Internet existen alrededor de 200 compañías destinadas a administrar el intercambio y préstamo de bienes y servicios. Si bien este modelo existe desde hace tiempo entre propietarios de libros, la Web lo ha hecho mucho más fácil.

De acuerdo al experto del CSCP, “las personas pueden utilizar las aplicaciones de sus teléfonos inteligentes para saber si los vecinos, con los que tal vez nunca antes tuvieron contacto, han empezado a compartir su auto”.

Internet ha hecho que compartir sea más fácil. Internet ha hecho que compartir sea más fácil.
Y las ofertas siguen creciendo. A comienzos de 2011, 190.000 personas se habían registrado en Berlín para participar del sistema de autos compartidos.

Pero no solo las iniciativas independientes se han favorecido de esta modalidad de préstamos e intercambios. “Las grandes empresas también están empezando a sacarle provecho. BMW hace parte de un proyecto de automóviles compartidos en distintos vecindarios alemanes”, añade Kuhndt.

El “lado oscuro”


La Asociación Hotelera de Alemania, IHA, advierte sobre la caída en sus ingresos debido a que las personas están compartiendo cada vez más sus lugares de residencia. En un informe de dicha organización se lee: “las 87 millones de estadías anuales en alojamientos privados de Alemania representan una cifra significativa del mercado que no debe subestimarse”.

El director de la IHA señala que rentar un departamento implica riesgos tanto para el arrendador como para el arrendatario: “Muchos de esos lugares no cumplen con los estándares de seguridad e higiene de hoteles y hospicios.”

La economía colaborativa en desarrollo

Se espera que la economía basada en el consumo colaborativo sea el centro de atención en la feria CeBIT de Hanover el año entrante. En la página de dicho evento, el más importante del mundo en lo que se refiere a IT, computadores, software, telecomunicaciones y servicios, Frank Pörschmann, de la junta directiva de la Deutsche Messe, escribió: “Blogs, wikis, colaboraciones y otras soluciones de software, cambiarán la dinámica de nuestro mundo laboral en los próximos años.”

                                                               

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