Sea inteligente con sus propinas

Aunque en Colombia se trate de un tema voluntario y como forma de agradecer por un buen servicio, es importante que conozca cómo actuar ante éstas y su funcionamiento.

Sea inteligente con sus propinas Sea inteligente con sus propinas

“El cliente siempre tiene la razón”, reza un viejo proverbio en ambientes empresariales, con el que se quiere darle una importancia a la persona que está comprando ese bien o servicio y que, con ello, está generando ingresos. Y es que, en sí, el servicio al cliente puede ser uno de los aspectos diferenciadores por los que una persona se incline más por una empresa que por otra.

Frases como “a mí no me importa pagar más, siempre y cuando me atiendan bien”, suelen ser comunes en distintos contextos pero que es una fiel muestra que cuando una persona se siente bien atendida, es un cliente que regresa y que, muy seguramente, ayudará a que más clientes se interesen y empiecen a comprar. En sí, esto es una estrategia de fidelización.

La situación se ve reflejada en casos como la propina, por ejemplo, que se determina como un porcentaje que el cliente deja como retribución al servicio prestado y de forma de agradecimiento, en Colombia (y generalmente en Latinoamérica), mientras que en otros continentes puede tratarse de algo un poco más estricto.

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No obstante, muchas personas desconocen que la propina es algo que se da de forma voluntaria, que se puede negar a darla y que, dependiendo de cada caso, tiene distintos destinatarios. Por ejemplo, en el país en 2015, quedó en “veremos” un proyecto de ley que buscaba que las propinas tuvieran como destino final exclusivo a los trabajadores, más no que se usara como la empresa considerara.

Además, se plantea que el empleador debe distribuirlo de manera equitativa y que, aunque es autónomo en decidir el plazo para entregarlos, no podrá superar el mes para hacerlo. Pero, ¿se ha preguntado realmente a dónde va su dinero cuando paga la propina?

Cómo hacer “más bien”

De acuerdo con la Superintendencia de Industria y Comercio, SIC, en Colombia se estima que el valor de la propina corresponde al 10%, por lo general, aunque no se trata de un valor fijo ni exclusivo porque varía dependiendo del lugar. Lo que sí debe hacerse, es informarse al respecto en la factura o al momento de que el cliente cancele.

De igual forma, es un valor que no es obligatorio a pagar, del que cualquier persona puede desistir en cualquier momento. Pero es importante que tenga conocimiento de algo particular: el verdadero destino de ese dinero.

Muchas personas pueden pagarlo con su factura, considerando que éste siempre será destinado al servicio de los empleados pero, lo que no saben, es que en muchas ocasiones este dinero la empresa o el establecimiento puede destinarlo para otro tipo de situaciones, como para compra de insumos o adecuaciones del sitio.

Siendo así, es importante que si usted realmente quiere apoyar a la persona que lo atendió tan bien, pregunte en la administración sobre el verdadero destino de su propina porque, dado el caso, es mejor que haga la entrega directa del dinero en efectivo a la persona. Por ejemplo, hay casos en los que los establecimientos dejan una caja con el nombre de cada persona, para que los clientes dejen su propina directa allí.

Incluso, por normatividad de la SIC, todos los establecimientos deben tener avisos fijados a la entrada, en las cartas y listas de precios que se entreguen a los consumidores, cuál es el destino de esa propina recibida, para que sepan a dónde irá su dinero. Dado el caso, lo más conveniente es entregar el efectivo a la persona que lo atendió, si sabe que ése dinero no le llegará de forma directa y que puede estar destinado para otras circunstancias.

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En otros países

Es importante que sepa que el tema de la propina también se trata de un aspecto cultural que difiere según el país. Por ejemplo, en los países de Norteamérica y Europa, se ve más como un apoyo y parte del salario de los meseros que no cuentan con unas retribuciones económicas muy altas y logran compensar con lo que los clientes les dejan.

Por ejemplo, en lo que corresponde a Canadá o Estados Unidos, la propina siempre irá en la factura con un valor entre el 15% y 20% del total consumido, dejar una propina menor, se toma como un insulto. En Europa, países como Francia, España o Italia aceptan una propina del 10%; mientras que otras naciones como Suiza, Bélgica y Holanda son superiores al 15%.

En Asia, la situación es distinta, en China, Japón y Corea del Sur no se deja propina e, incluso, puede considerarse una ofensa. India, Indonesia y Tailandia el valor está desde el 10% del total consumido.

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