Los errores más comunes que cometen los arrendatarios

Con los altos precios de la vivienda, parece que ahora sale mucho más económico tomar en arriendo un apartamento o una casa. Pero cuando no se tienen las suficientes precauciones, hay errores que pueden salir costosos.

Los errores más comunes que cometen los arrendatarios Los errores más comunes que cometen los arrendatarios
Colombia ha sido reconocido como uno de los países cuyas ciudades tienen un alto índice en arrendamiento. Por ejemplo, según BBC Mundo, Bogotá es la ciudad latinoamericana con menor índice de propietarios, ya que el 40% de los habitantes arriendan su lugar de vivienda.

Pero la capital es seguida por Medellín y Cali con un índice del 35%. Y es que hay razones que justifican fuertemente estas cifras: por un lado, los precios de la vivienda han tenido crecimientos considerables por la valorización de los precios pero, a la vez, las cargas tributarias de tener una vivienda propia así como los gastos de mantenimiento también se suman.

Y es que luego de que el país vivió la crisis de la vivienda en el 99, muchos colombianos quedaron sin ganas de tener su casa propia. Esto no es malo y depende de las perspectivas de vida y el presupuesto de cada persona.

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Entonces, el arriendo se convierte en una de las opciones más fáciles para librarse de algunos costos y a la vez tener un lugar para vivir. Pero la experiencia puede salir costosa cuando comete alguno de estos errores que sugieren Money, de US News y The Fiscal Times:

• No revisar bien el contrato

Aunque los contratos pueden resultar algo largos y molestos de leer, ser consciente de todas las características y descripciones del lugar que va a tomar en arriendo y de los compromisos que usted adquiere, debe ser una de sus principales obligaciones. Esto, por las condiciones que se establecen: desde un hecho sencillo como el no tener mascotas, hasta las restricciones que existen si va a solicitar domicilios después de ciertas horas.

FP le sugiere leer “Estas son las ‘letras pequeñas’ de las que más debe cuidarse”.

• No conocer bien el lugar

Tiene chimenea, balcón y un ventanal con una excelente vista, ¿para qué más? Sí, en efecto este tipo de lujos le permiten sentirse orgulloso de su lugar de vivienda pero, por ejemplo, ¿se dio cuenta si su cama realmente cabe en el espacio pequeño de la habitación y le da la suficiente movilidad? Tenga en cuenta el tamaño de sus muebles, así como el espacio que va a tener para ellos.

Además, existen otras cuestiones que debe verificar como, por ejemplo, los servicios con los que cuenta: puede que sea solamente agua y electricidad, así que al momento de cocinar, puede tardar más tiempo del que espera.

Otro tema al respecto, es no tener la precaución de conocer bien el barrio. Por ejemplo, ¿se le ocurrió ir de noche para ver qué tan segura es la zona? ¿o quizás ya sabe cuáles son las rutas de transporte que deberá usar?

• Mentir

No se atreva a decir que no tiene mascotas, mientras piensa cómo hacer para meter al pequeño Toby a escondidas. Y mucho menos agregue un cero de más a su sueldo para que le otorguen ese apartamento que tanto le gustó.

Todo este tipo de mentiras pueden caerse fácilmente e, incluso, puede traerle grandes consecuencias no sólo económicas sino también legales si así lo quiere hacer la persona dueña del inmueble.

Le recomendamos leer “Cómo negociar cuando el propietario le aumente el precio del arriendo”.

• No tener un seguro de arrendamiento

Aunque pareciera un gasto innecesario, el seguro de arrendamiento no sólo le da la tranquilidad al dueño del lugar que usted va a pagar, sino que también para el arrendatario que le asegura que no habrá problemas legales con el sitio que alquiló.

Puede representar una inversión inicial un poco costosa, pero realmente vale la pena y le permite a lado y lado tener una seguridad de que no va a suceder nada extraño durante el periodo en el que se haya firmado el contrato de arrendamiento.

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• No guardar un soporte de pago

Recuerde: la buena memoria no es una cualidad de muchas personas y entregar dinero sin recibir un soporte de pago a cambio, no le asegura que luego no le van a cobrar nuevamente el canon de arrendamiento. Entonces empezarán a surgir problemas.

Evítese eso y, en caso de que el contrato sea directamente con el dueño y no con una inmobiliaria, hágale saber que usted requerirá un recibo cada vez que le haga la consignación o cancele su cuota mensual.

• No tomar fotos antes de hacer el trasteo

Así sea con su celular. ¿Por qué son importantes? Porque se convertirán en las pruebas de las condiciones en las que usted toma el apartamento: los daños que ya tiene, los objetos o accesorios que existen así como el estado de los electrodomésticos que dejen a su cargo. Esto también debería ser anexado junto con el inventario que le hacen firmar.

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