Las 4 señales que le avisan que su tarjeta de crédito no es la adecuada

Despídase de esa tarjeta que siempre ha tenido. Esta es una de las claves que indican que el plástico que tiene en su bolsillo quizá no es el que más le conviene.

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El buen manejo de la tarjeta de crédito es, para muchos, el indicador más importante para acceder a préstamos bancarios en mejores condiciones. Todos los que han tenido alguna relación con una entidad financiera han utilizado el dinero plástico, ya sea para su primera compra de un celular o porque le ofrecieron incentivos como millas para viajar o puntos para redimir en futuras compras.

Sin embargo, con el tiempo se adquieren algunas malas costumbres, como llamamos coloquialmente en Colombia, unas ‘mañas’ que empiezan a dañar el historial crediticio. En una época de ‘vacas flacas’, se cae en la tentación de hacer avances con la tarjeta de crédito sin fijarnos en que cada banco cobra una comisión por esa transacción, que los intereses corrientes de ese dinero son los más altos para el crédito de consumo y que si hay mora, las tasas moratorias son igualmente, desastrosas para cualquier bolsillo.

Según las cifras más recientes de la Superintendencia Financiera, a junio de 2017 había 14.752.987 tarjetas de crédito, con las cuales se realizaron 16.260.417 compras nacionales por un monto de $3,55 billones, en avances se registraron 2.827.595 operaciones por un valor de $1,35 billones. En el exterior se realizaron 5.440.255 compras por una suma de $775.875 millones y 15.997 avances por un valor de $8.443 millones.

Es quiere decir que si en promedio se toman las tarjetas para saber el monto de saldo en compras que tiene cada una, se llega a $240.629 en compras al mes, una cifra importante si se tiene en cuenta que un salario mínimo en el país está en $737.717. El promedio de compras de una tarjeta de crédito se equipara al 32,6% del ingreso mínimo que recibe un trabajador colombiano al mes.

Por lo tanto, es mejor mirar si el plástico que está usando para sus compras puntuales es el adecuado para su situación económica. Bien usado, este objeto para el consumo se puede volver en una forma de obtener descuentos, devolución de puntos del IVA, millas para viajar y cambiar por pasajes, noches de hotel o rentar vehículos. Pero, ojo, hay algunas señales que el portal Business Insider detectó cuando las personas están con la tarjeta de crédito inadecuada en su situación. Le mencionamos las 4 que son claves.

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  1. Ha sido la primera y la única tarjeta que ha tenido

¿De verdad ese plástico deteriorado y arruinado que carga en su billetera o su bolso lo transporta a esa época de estudiante, donde hizo de las suyas? Deje a un lado la nostalgia, la tarjeta de crédito no es un ‘souvenir’, ni recordatorio de nada. Es un medio de pago y ya está, déjelo ir, mire si en el banco le ofrecen un producto que tenga una tasa de interés más favorable para su situación económica. No tiene sentido apegarse más a una tarjeta que, también, puede estar obsoleta y que incluso, no trae las mínimas condiciones de seguridad para sus operaciones.

  1. Acaba de tener un bebé

Los padres que recién tienen su primer bebé no consideran mucho todos los cambios que traerá el nuevo miembro de la familia. Y creen que la vida continuará y seguirán yendo a esos restaurantes elegantes, que encontrarán la manera de seguir viajando con el bebé en sus brazos y seguirán recorriendo el mundo. Eso probablemente no sea así y por eso también deberían revisar la tarjeta de crédito que usan, por una de descuento para sus nuevas necesidades.

En vez de ese plástico para ganar millas, podrían optar uno que dé descuentos en artículos para bebé, que entregue beneficios por llevar ropa de recién nacido o los tarros de leche y pañales. Definitivamente, buscar economía en pañales será menos sexi que ahorrar para aquel viaje a la isla de Malta, pero verá que le servirá más a su economía.

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  1. El cupo de su tarjeta está al límite

El mal uso del crédito sale muy costoso. Por un lado, se pagan intereses altísimos y eso termina afectando su historial crediticio. Si está colgado con las cuotas tiene la opción de refinanciar con el banco, aunque eso le puede generar nuevos intereses y alargar el pago de la deuda. Si al mes siguiente entra en mora, se podría afectar su historial crediticio.

Otra opción es pedir un aumento del cupo, pero si está ya colgado con el que tiene y es pésimo para manejar sus finanzas, seguramente se verá tentado en hacer un nuevo avance para abrir un hueco más, sin haber tapado el anterior. O finalmente, venda la deuda a otro banco. Por estos días las entidades están bajando sus tasas y podría vender esa cartera a menor interés. Eso sí, mientras mejora su situación entregue las tarjetas y termine por pagar esa deuda.

  1. Su tarjeta de crédito es de marca propia

En Colombia, una estrategia que ha funcionado muy bien para llevar el crédito a sectores económicos que no tenían acceso ha sido el de entregar tarjetas de marca propia, que por lo general son un convenio de los bancos con las grandes superficies: Éxito, Jumbo, Homecenter, Falabella, La14, tienen sus propios plásticos para ofrecer descuentos a los que tienen esta opción de financiamiento.

El problema es que si usted acumula puntos en un lado, puede que no le sirvan en otro comercio y eso desincentiva un poco al comprador. Revise bien la política de premios para que después no tenga sorpresas con el uso que hace de su dinero plástico.

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