Los peores errores que está cometiendo con su tarjeta de crédito

Además de usarla cuando no debiera hacerlo, existen otras prácticas que tiene que empezar a eliminar de su vida financiera para no caer en el error de que le cobren de más.

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Si bien la tarjeta de crédito no es del todo una necesidad, permite empezar a construir una vida crediticia y le puede ayudar a salir de afanes cuando se le presente algún tipo de urgencia. Además, los programas de fidelización como las millas, hacen que haya un incentivo y un beneficio para usarlas.

Y, precisamente, usar este plástico requiere una gran responsabilidad. Quizás muchos la obtienen porque les parece interesante adquirir una, mientras otros la conservan porque les permite darse “esos gusticos”. Sea cuales sean sus razones para tener una tarjeta, lo importante es saber cómo usarla.

Ya en FP hemos establecido cuáles son esos “Cinco productos y servicios en los que nunca, nunca, debe pagar con su tarjeta de crédito”, pero también es bueno hablar sobre el manejo adecuado en cuanto a pagos y tarifas porque, muchas veces por desconocimiento, no somos conscientes que terminamos pagando más por algo que nosotros mismos podemos evitar.

Recordemos que en sí, la tarjeta de crédito, no es mala. Es un producto útil pero todo depende de su dueño y de qué tanto conozca cómo funcionan estos plásticos. Quizás muchos de estos errores a continuación, los comete porque no era consciente; pero otros, porque no conocía el verdadero costo. Lo importante es iniciar a cambiar la fórmula para que cuando use la tarjeta o se la mencionen, no le dé ese “dolorcito de estómago” que le indica “uy mejor no”.

• Tener más de dos

Si es de quienes tienen una de un banco, otra porque se la dieron con la cuenta de ahorros; otra, porque es para hacer los pagos específicos de un almacén de cadena y una última para hacer pagos al exterior, permítannos decirle que se está complicando la vida.

Por un lado, porque esto no le permite llevar un registro adecuado de sus gastos o bueno, por lo menos, le exige ser muy ordenado para saber cuándo pagar cuál y tener el conocimiento de cuánto le cuesta cada una (en tasas de interés). A esto, súmele el hecho de que tiene que pagar cuotas de manejo y que en algunas de ellas, probablemente, le están cobrando tarifas adicionales por temas como seguros de vida.

La web de CreditCards.com señala que este es un error en el que la gente cae porque no comprende las consecuencias ya que creen que todo se trata solamente de pagar a tiempo. Pero la realidad es otra, ya que esto impacta también su historial crediticio y le quita posibilidades para que tenga créditos de otro tipo, por ejemplo, uno vehicular o de libre inversión para sus vacaciones.

No obstante, si usted es de quienes tiene 4 o 6 pero rara vez compra con alguna de ellas, también es positivo, pero si tiene que pagar cuotas de administración, se está afectando usted mismo. Lo ideal es que cuente con máximo dos, que sean aceptadas en la gran cantidad de establecimientos comerciales o, por ejemplo, que sean de distintas franquicias (como Visa y Mastercard) para sacar sus respectivos beneficios.

Lea también “En cuántas cuotas diferir una compra”.

• No entender la tasa

Sabemos que los términos pueden ser complicados y que, cuando le hablan de tasa de interés eso pareciera que se traduce en un “le van a cobrar por eso”. Y efectivamente, así es. Una tasa de interés representa el costo del uso del dinero, pero lo que debe tener claro es que hay unas más altas y otras más bajas.

Sobre todo porque inicialmente, muchos bancos le ofrecen tasas de interés bajas para que usted acepte la tarjeta pero luego, con el tiempo, esas tasas varían. Así que lo importante es que no se deje engañar y lea siempre su extracto.

Además, tenga presente que existe también la posibilidad de que algunas compras se le difieran automáticamente a un número determinado de cuotas (como las que hace por internet o internacionales) y eso también lo puede afectar.

FP le recomienda leer “Las tasas de interés, ¿cuándo se consideran altas y cuándo bajas?”.

• Hacer siempre pagos mínimos

Claro, usted elige el número de cuotas dependiendo de su presupuesto y de cuánto tiempo está dispuesto a endeudarse. Pero por ejemplo, si usted paga su mercado de $200.000 a cuatro cuotas y al mes ya consumió todo lo de su mercado, va a seguir endeudado por algo que ya no tiene durante tres meses más.

Además, el hecho de que usted tenga que pagar cada mes alguna cuota, así sea baja, es una ganancia para los bancos. Piense en usted y en que realmente no tiene que pagar lo que no debería.

La web Investopedia sugiere que entre menos cuotas, mucho mejor. O si pensó que no podía pagar pero sí puede hacer el pequeño esfuerzo, procure que los pagos mínimos no sean mínimos, sino que pague entre $50.000 y $100.000 más mes a mes. Con eso, usted solito reduce el cobro de los intereses (en cuanto a montos de dinero) y sale más rápido de las deudas.

• Exceder el límite

Llegar a la suma exacta de su límite de cupo, es bastante perjudicial. Incluso, porque existen algunas entidades que aunque a usted le digan que tiene un cupo establecido, le pueden dar un margen adicional, dependiendo de sus condiciones de pago. Sin embargo, esto implica un gran riesgo porque pone en la cuerda floja su reporte crediticio y puede implicarle unos cobros adicionales.

Además, esto es un indicio de que usted no lleva cuentas de cuánto está realmente pagando y gastando, ya que se aventura “a ver si le alcanza” para lo que quiere comprar. CreditCards.com señala que esto es simplemente cuestión de autodisciplina y comprender que la tarjeta de crédito no es dinero en efectivo con el que usted cuenta siempre.

• Avances en efectivo

Llegó el final de la quincena, faltan quizás tres días para que le paguen y necesita efectivo “ya o ya”. Entonces, su solución es hacer un avance con su tarjeta de crédito en un cajero automático para sacar esa “platica” que tanto necesita. ¿Le suena familiar?

¡Error! Los avances en efectivo son la mejor estrategia que tiene un banco para que usted quede endeudado y, además, le salga mucho más caro de lo que realmente retira. Money, de US News, recuerda que estos avances tienen un costo mucho más alto que el de la tasa de interés de las compras y, por lo general, son diferidos a largas cuotas.

Muestre que usted es más inteligente que ellos. Reconozca que es una situación que puede utilizar como última opción. Si llega a necesitar dinero de forma urgente, puede resultar más conveniente hablar con sus familiares o amigos o si definitivamente necesita grandes sumas, recurra mejor a otro tipo de créditos que le ofrezcan menores intereses, como los de libre inversión.

Además, “Razones para decir “no” a la tarjeta de crédito”.

• Deshacerse de su tarjeta

Ya. Finalmente hizo el pago, finalmente salió de la deuda y en su vida quiere volver a saber de lo que es tener una tarjeta de crédito. La situación es bastante comprensible. Pero el mayor error que comete una persona es que luego de pagar esa deuda, se deshaga inmediatamente de su tarjeta.

Los expertos de BankRate describen que aunque es un comportamiento racional esto puede tener un impacto negativo en su reporte crediticio porque automáticamente reduce su línea de crédito disponible. Entonces, si bien ya hizo el divorcio, déjela un tiempo más o sencillamente ignore por completo que la tiene. Déjela en su casa y, ahora sí, úsela solamente cuando tenga algún tipo de emergencia.

Le sugerimos leer “Cómo consultar su historia crediticia por internet”.

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