Tres formas curiosas para pensar pagar las deudas

Ya sea porque sus gastos superan sus ingresos, por no saber manejar un buen presupuesto o simplemente por necesidad, hay que aprender a sobrevivir y a superar las deudas.

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En cualquier momento de la vida una persona puede llegar a necesitar del crédito con el fin de avanzar en sus proyectos personales o profesionales. Ya sabemos que la deuda, como tal, no es mala; sino que el verdadero problema radica en la forma en la que las personas organizan sus finanzas personales con el fin de cumplir con estos compromisos.

La deuda no se trata simplemente de un préstamo de dinero, sino de un compromiso que usted adquiere consigo mismo de demostrar lo que puede llegar a ser por su propia cuenta y determinación, estableciendo prioridades. Usted puede creer que esto es complicado, pero si le mencionamos que hay personas que nunca en su vida han tomado un crédito para lograr las cosas, quizás un nombre de algún familiar o amigo se le venga a la cabeza.

Lo que pasa es que el verdadero asunto con las deudas es cómo usted las perciba y cómo las trate. Si cree que es algo con lo que “puede aprender a vivir”, muy probablemente estas deudas lo acompañarán el resto de su vida. Pero si sabe que sólo se trata de un escalón para crecer y que le incomoda realmente ver las cuentas y pagar deudas, la situación podría ser otra.

Así, cuando usted empieza a ver que los créditos son una forma de retarse a sí mismo sobre su comportamiento, las cosas pueden empezar a cambiar: saber que no debe tomar más deudas de las que ya tiene, que las tarjetas se usan en emergencias (o con la estrategia mágica) y que entre más dinero se esfuerce en aportar, más rápido saldrá… pero todo esto implica tener un “chip” interno que lo lleve a pensar así, desde el momento mismo en que decide empezar a cocinar en vez de comer en restaurantes o dejar de salir un viernes para poner esos $100.000 como abonos de capital.

Así, aquí le mostramos algunos mecanismos que han usado otras personas y que han tenido total éxito en sus vidas, ayudándolos a eliminar las deudas por completo:

  • Inspiración

A veces es lo único que se necesita con el fin de aplicar técnicas que realmente crea que puedan funcionar. Para ello, el “chip” que va a implementar es el de buscar su propia motivación para poder ir paso a paso a su propio ritmo y con sus propias recompensas. Para este caso Amy Jones usó una estrategia poco particular pero muy visual con el fin de comprender su situación económica e irle dando sentido poco a poco.

En su historia cuenta cómo siempre le hizo el quite a asumir sus deudas y que, en ocasiones, esperaba a que fuera el pago con advertencia para hacerlo. Pero cuando finalmente su asesor financiero le explicó lo que podría pasar con su situación financiera si no le hacía frente, se sintió abrumada de tener que lidiar con cuentas y deudas.

A pesar de eso, recordó una estrategia que su madre implementó en su oficina con respecto al avance de las ventas: su meta era hacer pagos adicionales a las deudas de US$100, así que primero calculó cuántos aportes de este tipo tenía que hacer para pagarlo. Luego, cada uno de esos aportes (que superaban los 50) los representó al estilo de un dibujo, como remolinos. Y cada vez que hacía el aporte –luego de ahorrar durante semanas- pintaba uno de los remolinos que tenía el dibujo:

Latest art project was to create a visual representation of my financial debt. I wanted to have something that I could...

Así, esto se convirtió en su principal motivación y cada vez tenía más ganas de llenar los remolinos.

Otra estrategia similar es la que hizo el autor de Budgets Are Sexy quien, cada vez que hacía pagos a la hipoteca, empezaba a hacer cuentas al estilo de “por fin pagué las 10 baldosas del baño” y, con el paso del tiempo, tras varios pagos decía “el primer piso ya es totalmente mío”.

Cuando usted tiene este tipo de motivaciones e inspiraciones personales logra hacer que la deuda se convierta en un camino y en un reto con usted mismo, de tal forma que, cuando lo logre, es como si hubiera completado un reto personal.

  • Método Ladder

En una publicación de Clear Point explican esta metodología que simplemente consiste en dar un rango especial a cada una de las deudas: las enumera dependiendo de la tasa de interés que tengan, de la mayor a la menor. Una vez hace esto, escriba al lado el monto de pago mínimo que tiene para cada deuda.

Deuda

Total

Tasa interés

Pago mínimo

Tarjeta de crédito

$700.000

28%

$100.000

Crédito estudiantil

$10’000.000

12%

$250.000

Crédito de libranza

$500.000

10%

$85.000

Ahora, viene la parte dolorosa: de su presupuesto deberá sacar al menos $100.000 adicionales, recortando en gastos de cualquier tipo como entretenimiento, servicio de cable o transporte (nadie dijo que sería fácil). Una vez lo hace, este dinero irá el 60% a la deuda más alta, el 20% a la que le sigue y el 10% a la última como abonos de capital que, aunque no sea mucho, puede que le ayude a tener un mejor manejo y salir más rápido. Claro, si usted pudiera sacar $200 mil en vez de $100 mil, sería mucho mejor.

Lea "Cuánto usar de mi salario para pagar una deuda".

  • Reto de los 30 días invertido

Al igual como le presentamos el “Reto de ahorro de los 30 días”, ahora le proponemos usar esta misma estrategia pero invertida en sus deudas. Entonces, usted empezará ahorrando $100 el primer día, el segundo, $200; el tercero, $300 y así sucesivamente hasta que a final de mes alcance una suma de $46.500. Ahora, como esto es para deudas, la idea es que sume estos ahorros trimestrales y, una vez los tiene ($139.500), va a hacer el pago a una de sus deudas, como abono a capital. Así, se dará cuenta que, sin mucho esfuerzo, también podrá salir rápido.

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