¿Pidió prestado al gobierno para su finca y no pudo pagar?

La Ley 1847 de julio de 2017 aprobó el cese de cobros jurídicos para aquellos campesinos que acudieron a préstamos de los programas PRAN y FONSA. La reglamentación depende del Ministerio de Agricultura que ya dio a conocer el paso a paso de cómo acogerse al beneficio.

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Colombia tiene por uno de sus objetivos apoyar al campo porque considera que cuenta  con la capacidad de convertirse en una de las despesas de alimentos más importantes, no solo en lo regional, sino por su potencial mundial.

Sin embargo, uno de los mayores desafíos que tiene este sector es brindar el apoyo necesario, tanto económico como también técnico que permita a los agricultores mejorar sus parcelas, comprar maquinaria, implementar sistemas de riego, mejorar la productividad de sus cosechas, como también obtener el mayor costo beneficio posible de sus cultivos. Para eso, acuden a iniciativas como los préstamos que ofrece el gobierno, a través de distintas alternativas, entre los cuales están los programas PRAN y FONSA, direccionados a través de entidades como FINAGRO que los distribuye con la banca tradicional.

Pero para muchos de los deudores, situaciones como el paro agrario o un fenómeno climático como la sequía de 2016 puede frenar sus cosechas y disminuir sus ingresos, como resultado, quedan ‘colgados’ con las cuotas y son objeto de medidas cautelares, como el inicio de procesos coactivos y el embargo de sus cuentas (si las tienen) o corren peligro sus propiedades.

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Precisamente, Hernán Penagos, autor de la Ley 1847 que beneficia a los campesinos deudores de los programas PRAN (Programa Nacional de Reactivación Agropecuaria) y FONSA (Fondo de Solidaridad Agropecuario), había enviado al Ministerio de Agricultura una petición de darle prioridad a la reglamentación de la mencionada Ley, solicitud que ya fue atendida y que se puede consultar a través de la página web de la cartera de agro. La propuesta reglamentaria está para comentarios en un proyecto de decreto.

¿Quiénes se benefician?

Según lo estipulado en la Ley, son beneficiarios aquellos deudores morosos de los programas PRAN y FONSA que se encuentran pendientes de pago, con saldo consolidado al 31 de diciembre de 2016 inferior a $50 millones. La propia Ley señala también otras condiciones para el beneficio como:

  • Aquellos deudores que hayan realizado abonos a capital, podrán extinguir sus obligaciones cancelando la diferencia entre el monto inicial de la deuda y los abonos a capital realizados hasta 31 de diciembre de 2016, En caso de que los abonos a capital efectuados hasta el 31 de diciembre de 2016 superen el monto inicial de la deuda esta se entenderá pagada en su totalidad, sin que haya lugar a solicitar el rembolso de lo pagado por encima de ese valor.
  • Los programas PRAN y/o FONSA, asumirán todas las costas judiciales, honorarios y valores por concepto de seguro, causados hasta 31 de diciembre de 2016, respecto de los deudores a que se refiere el artículo 10 de dicha Ley.

El artículo 2 también ordena la suspensión del cobro y prescripción para deudores previstos en el artículo 1 de la señalada norma. Y explica “Finagro o la entidad que obre como administrador o acreedor de las obligaciones de los Programas PRAN y/o FONSA, se abstendrá de adelantar su cobro judicial a partir de la entrada en vigencia de esta ley y hasta el 30 de junio de 2019 término dentro del cual se entenderán suspendidas tanto las acciones de cobro como la prescripción de las mismas y sus garantías, conforme a la ley civil”.

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También salen favorecidos quienes tengan deudas con el PRAN o FONSA cuyas obligaciones sean iguales o inferiores a 10 salarios mínimos legales mensuales vigentes. En este caso, ni Finagro o la entidad que obre como administrador o acreedor de dichas deudas podrán adelantar el cobro judicial contra el deudor. Cabe indicar que el decreto reglamentario no enuncia los requisitos para los beneficiarios que señala este artículo, hecho que fue señalado por el representante Penagos.

En caso de la muerte del deudor y sea imposible recuperar esa cartera, la Ley indica que si Finagro es el acreedor de esa cartera podrá ser depurada de la contabilidad del programa, cargando al estado de resultados la obligación, por su valor de compra y los demás conceptos accesorios, los cuales serán cubiertos con los rendimientos financieros y los recaudos de cartera.

Tranquilidad para los deudores

Según Penagos, pese a que el proyecto de decreto está para comentarios, lo cierto es que hay tranquilidad para más de 28.000 deudores de este plan que tienen acreencias por más de $130.000 millones. “Esa ley ya está sancionada y de alguna manera ya autoriza a los deudores a que hagan ejercicio de los beneficios que ella otorga y la reglamentación lo que va a definir es de manera muy precisa hasta dónde llegan esos montos”, agregó el autor.

Actualmente hay cerca de 30 mil campesinos beneficiarios de los citados programas, de ellos más de 18 mil son cafeteros y cerca de 3.000 están en Caldas, quienes están a punto de perder sus tierras como consecuencia de los embargos que sobre ellas recaen, dado que la ola invernal frustró sus cultivos, y nunca lograron cosechar sus productos y por tanto no pudieron pagar sus créditos, explicó Penagos.

Para estos morosos, el congresista señaló que ya pueden pedir el levantamiento de las medidas cautelares sobre sus tierras, por parte de la autoridad correspondiente. Sin embargo, para los que esperan paz y salvos sobre esas propiedades deberán esperar a que se apruebe la reglamentación para sanear sus obligaciones.

Según el decreto reglamentario de la Ley, aquellos deudores que hayan realizado abonos a capital podrán extinguir sus obligaciones pagando la diferencia entre el monto inicial de la deuda, sin pago de intereses de mora y otros costos jurídicos. En caso de que los abonos a capital efectuados hasta el 31 de diciembre de 2016 superen el monto inicial de la deuda, incluidos los mencionados beneficios, la obligación se entenderá pagada en su totalidad, sin que haya lugar a solicitar el reembolso de lo pagado por encima de ese valor.

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