Si ya no quiere Leasing, ¿Puede cambiar?

Si usted se aburrió, no le gustó o sencillamente no entiende el procedimiento del leasing que tomó para comprar su vivienda y quiere saber si puede cambiarse a un crédito hipotecario, siga leyendo.

Muchos expertos le dirán que no es lo más recomendable. Pero siempre puede verificar bien sus opciones. Muchos expertos le dirán que no es lo más recomendable. Pero siempre puede verificar bien sus opciones.
El Leasing es un contrato de arrendamiento financiero en el que usted paga un canon mensual y al final puede ser dueño de la vivienda cancelando un porcentaje denominado opción de compra, que en muchas ocasiones es utilizado por las personas porque brinda tasas más bajas. Sin embargo, el leasing habitacional tiene otras condiciones, que lo hace menos apetecible para otras personas.

En teoría, el cambio entre el leasing habitacional y el crédito hipotecario es posible, simplemente que maneja mayores dificultades que si usted quisiera refinanciar este último u optara por una compra de cartera entre entidades financieras.

¿Por qué? De acuerdo con el experto en Banca, Alfredo Barragán, los trámites que genera este cambio dejarían en un escalón del proceso, sin garantía alguna de pago a la entidad bancaria en la que usted inicialmente tomó el leasing, lo cual no le conviene a su banco, pues en algún momento no tendría una validación que alguien le va a pagar el préstamo y también porque el proceso implicaría altos costos para usted.

A continuación le explicamos lo que tendría que hacer para poder desarrollar este cambio y lo que implica cada paso:

1. Revise las ofertas: Está claro que si quiere cambiar de un tipo de crédito a otro, usted debe revisar lo que le ofrece el mercado. Tenga en cuenta la tasa de interés que le ofrece este nuevo crédito hipotecario que usted quiere tomar, sin olvidar el plazo, pues la totalidad de lo que usted desembolse no solo se ve reflejado en el porcentaje de la tasa, sino en el tiempo que lleve pagarlo.

2. Elección:
Tras hacer las cuentas, verifique si en la entidad donde realizó el leasing le permiten hacer el cambio de producto, que aunque es poco probable por la tramitología que se tiene que desarrollar y las condiciones que presta cada uno de los productos, siempre va a ser mucho más sencillo si el cambio lo realiza en la misma entidad o por lo menos en la misma casa bancaria, (tal como el Grupo Aval). Sin embargo, recuerde que siempre tiene más alternativas, y posibilidades, que es mucho más probable que otro banco quiera brindarle un crédito hipotecario.

3. Obtenga la transferencia del inmueble sin pago temporal: De acuerdo con Barragán, esta aprobación resalta el éxito de este trámite, pues es aquí donde la mayoría de los bancos pueden decirle que no a su petición de cambio. El orden del proceso es así:

Usted, tiene un préstamo que paga mensualmente, pero que por las condiciones del Leasing, el predio está en modalidad de alquiler. Por lo que el inmueble está a nombre del banco. Lo que debe obtener es un permiso de ese banco para cambiar la propiedad a su nombre y luego, hipotecarlo a nombre del nuevo banco. Lo cual dejaría a la entidad inicial sin garantía de pago.

¿Qué debe hacer entonces? Debe solicitarle a la nueva entidad, que por medio de una carta irrevocable se comprometa a pagar el saldo que tiene en el leasing. “Se exige una carta irrevocable, ya que esta representa una promesa de pago entre los bancos, de lo contrario es poco probable que le aprueben este cambio a otra entidad, porque, tal como lo hemos explicado antes, no existiría una garantía para terminar de pagar lo que el banco inicial prestó”, recalca Barragán.

Es por esto que es importante que averigue si dentro de la misma entidad del leasing le pueden hacer este cambio, pues sería mucho más sencillo este paso.

4. Alístese para asumir los costos: Como es una nueva operación, los papeles como la escritura pública, los registros de hipoteca y demás, correrán por cuenta suya. Por lo que generalmente los expertos le dirán que no es conveniente, ya que el costo de este cambio puede alcanzar entre el 3,5% y el 4% del valor del inmueble. Es decir que para una casa de $100 millones, usted puede resultar pagando cerca de $4 millones.

5. ¿Está listo para empezar de cero?: Adquirir un nuevo producto sería empezar de cero, y recuerde que en esto el banco lleva la ventaja, pues aunque usted ya no deba el 80% que le financió el leasing, el nuevo banco sí está respaldado en un 100%, lo que le genera una garantía atractiva, pero además le incrementa los costos del seguro a usted. Pues los seguros de incendio y terremoto que debe pagar, estará por el 100% del valor del predio, y lo llevará a pagar el 5xmil de ese valor anual. En el ejemplo de la casa de $100 millones, esto sería cerca de $500.000 al año.

Recuerde que aunque esto parece una compra de cartera entre bancos, jurídicamente no lo es, por lo cual las condiciones son más engorrosas y costosas, por lo que muchas entidades de crédito prefieren no hacerlo.

También no deje de lado que siempre tiene la posibilidad de ejercer la opción de compra en cualquier momento, mientras se tenga el saldo absoluto de la deuda, no tiene que esperar al final. Pero si en definitiva quiere realizar el cambio, indague adecuadamente y asegúrese de entender todo, pues la idea es que usted se sienta satisfecho, al menor esfuerzo y costo.

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