Pedir un crédito... ¿para pagar otro?

Muchas personas cuando se ven ‘colgadas’ con sus deudas, deciden solicitar nuevos préstamos para hacer los pagos de los anteriores. ¿Qué tan conveniente es esto?

Pedir un crédito... ¿para pagar otro? Pedir un crédito... ¿para pagar otro?

A cualquiera le puede pasar que, de un momento a otro, se quede sin dinero en el momento más inesperado. Más aún cuando no tiene claro su presupuesto y cuando usa, constantemente, la tarjeta de crédito para las compras de cualquier tipo.

El problema en estos hábitos está cuando usted no es capaz de sobrellevar sus deudas, de manejarlas y de darles la solución adecuada con la que, con paciencia y esfuerzo, pueda salir de ellas sin que tenga que sacrificar la satisfacción de sus necesidades.

¿Qué es lo primero que hace cuando no tiene el dinero suficiente para pagar sus obligaciones? Quizás la primera opción que se le venga a la mente sea la de tomar un poco de sus ahorros, pero si no tiene, la siguiente opción sería pedirle prestado a alguien de confianza, como un familiar o un amigo, pero si ya ha quemado ese cartucho antes o si no cuenta con alguien que tenga el dinero, pasará a otra opción.

Esa opción tiene que ser una fácil, en la que pueda obtener el dinero de forma rápida y que le facilite la cantidad que necesita sin mayores preguntas. Entonces, puede surgir la posibilidad de solicitar un nuevo crédito para pagar los otros que ya tenga o, en su defecto, hacer un avance con su tarjeta de crédito, para el mismo fin.

En sí, pedirlo, puede resultar sencillo: tiene que ir a un banco, pasar los papeles y esperar que le salga el dinero. Esto puede ser fácil cuando son montos pequeños y cuando ha tenido un buen comportamiento de pago o al menos, ha salido de deudas anteriores. Pero esto tiene graves efectos en sus finanzas.

Cavando un hueco

El ejemplo es el siguiente: usted tiene un patio grande y abre un hueco con el fin de tener tierra para plantar una mata en otro lado. Saca la tierra, pero resulta que la mata nunca floreció. Ahora, el hoyo que quedó frente a su casa se ve muy feo y lo ha hecho caerse varias veces. Entonces, decide abrir otro un poco más pequeño un poco más alejado… y puede que la historia se repita.

Lo mismo sucede con los créditos para pagar otros: es cavar un hoyo para tapar otro, lo cual va a dejar sus finanzas totalmente mal, sino que afectará terriblemente su historial crediticio y le limitará las posibilidades para obtener créditos a futuro que en realidad vaya a necesitar (como para la compra de una casa, por ejemplo).

Incluso, puede afectar también su patrimonio. Llegará un momento en el que esa bola de nieve sea tan grande que necesite dejar en prenda su casa o su patrimonio, con el fin de respaldar nuevos créditos y, después, puede terminar perdiéndolo todo. ¿Le parece justo con usted mismo?

Lea también “Cuándo pagar con crédito y cuándo con débito”.

¿Qué es lo que pasa?

Cuando usted paga un crédito con otro lo que está haciendo es adquirir nuevas deudas, sin tener en cuenta cuánto está dispuesto a pagar, es decir, su capacidad de endeudamiento, que es lo que permite saber si usted tiene los medios para pagar el dinero que le fue prestado. Esto significa que está gastando más de lo que gana.

“Esta mala administración del dinero tiene como principio del problema un nulo presupuesto mensual de gastos fijos, una impulsiva tendencia al consumo, como también una propensión hacia el endeudamiento constante”, señala Matías Torres. Analista financiero de América del Sur en Actibva.

Los efectos de esto es que termina pagando todo mucho más caro, por tema de tasas de interés; termina endeudado con varias entidades y pone en riesgo su estabilidad financiera.

Mucho mejor si…

Conozca las soluciones más inteligentes para hacer, en vez de tapar un hueco, abriendo otro. Para ello, considere:

  • Refinanciar la deuda: esto consiste en que usted habla con su banco, le comenta la situación y pueden ofrecerle una opción para pagar las deudas que ya tiene dejando una sola con nuevas condiciones de pago, en tasa de interés y en cuotas, para que le sea mucho más fácil de pagar. No obstante, tiene que tener muy claras esas nuevas condiciones para que no le “metan gato por liebre” y sean más convenientes.
  • Declararse insolvente: Consiste en una opción que existe en Colombia que le permite obtener un respiro financiero, cuando demuestra que no tiene los medios para pagar. Entonces, se procederá a establecer un acuerdo de pago para que usted tenga una tranquilidad y, de igual forma, asuma sus responsabilidades.
  • Ampliar el tiempo de la deuda: esto implica hablar con los bancos con los que tiene los créditos y comentarles su situación actual. Eso permitirá que puedan ser un poco más flexibles y le ayuden a que las cuotas queden un poco más bajas mes a mes. ¿Por qué lo harían? Porque tampoco les conviene que usted no pague, así que buscarán mejorar sus condiciones.
  • Usar todos los ingresos extra o crear uno: aunque la mencionamos de última, es la más fácil, sencilla y evidente. Desde las primas que recibe, hasta las bonificaciones, lo que pueda ganar con el chance o dictando clases de música, todo ello puede ser una de las formas más eficientes en las que usted pueda salir rápido de sus deudas. Aquí también le dejamos una guía para hacer un dinero extra desde su casa.

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