Tacañería, un rasgo de personalidad patológica

por Katherinn Cuervo

Es usted de los que a menudo ‘le duele gastar el dinero’, mucho cuidado porque puede que tenga una personalidad que haga huir a cualquiera.

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Un tacaño puede resultar un verdadero Karma para las personas que tiene a su alrededor, ya sea, amigo, familiar o pareja. Pues todo el tiempo quiere ahorrar y le duele gastar parte de su dinero para compartir o disfrutar y hacer sentir bien a los demás. Son personas que no  les gusta nada  y que todo les parece caro e inútil para invertir o gastar. Un estudio, citado por el blog fintonic, realizado por George Loewenstein, docente de la universidad de Carnegie Mellon, afirma que  independientemente de lo costoso que pueda resultar ahorrar dinero, hay personas a las que le resulta doloroso gastarlo, incluso en las necesidades más básicas.

Así, una persona como estas busca correrle a los espacios de socialización en donde tenga que aportar o invitar por lo menos a una ronda de cerveza, las excusas son usuales para ellos, "se me quedo la billetera en la casa’" "No me han pagado", "tengo muchos gastos" o "para que vamos a salir, mejor quedémonos en casa".

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Mala maña o enfermedad

Bueno ni lo uno ni lo otro, aunque algunos consideren que una persona es tacaña por costumbre, tiene una enfermedad o es un trastorno mental. No es así, según José Posada, médico psiquiatra y coordinador de la maestría en salud mental comunitaria de la facultad de enfermería de la universidad de El Bosque, la tacañería se considera un rasgo de personalidad patológica,  en la que el sujeto tiene constantemente un impulso de guardar o atesorar alguna cosa o afecto.

La discusión del tema tiene dos explicaciones: la primera, desde el psicoanálisis con la teoría de Sigmund Freud, sobre la etapa anal infantil, en la que identifica que cuando los padres son muy autoritarios, los niños encuentran en la retención de la materia fecal una forma de venganza, pues cuando somos pequeños esta es una de las pocas formas en las que podemos ejercer poder y control. Sin embargo, a medida que el niño va creciendo éste comienza a retener en vez de materia fecal,  personas, efectos y hasta cosas materiales. Esta perspectiva no es muy clara y aún es discutible.

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Por otro lado, encontramos una justificación mas acertada a este rasgo de personalidad, que explica que las personas tacañas son así, porque cuando eran niños recibían muy poco afecto por parte de sus padres y lo único que encuentran para sentirse seguros, es mantener o acaparar las cosas que consiguen por sí mismos que cuando grandes, será el dinero. “Son temerosos del futuro, sienten la necesidad de retener excesivamente, no  disfrutan las cosas materiales que consiguen” comenta el experto .

Un tacaño, no reconoce su personalidad y por esto es que es muy dificil que cambie o que considere ser tratados profesionalmente, pues son personas egocéntricas, narcisistas y  de carácter obsesivo. Piensan que todo gira entorno a ellos y no de los demás. Adicional a ello, creen que lo que hacen está bien hecho, bajo la excusa de que están siendo organizados.

De acuerdo con esto, Posada recomienda que si en algún momento usted llega a entablar una relación con una persona a la que le empieza a distinguir este tipo de rasgo, lo mejor será que intente alejarse, pues a futuro lo hará sufrir y se convertirá en un dolor de cabeza.  

Para finalizar, Finanzas Personales le deja algunos comportamientos  comunes en  los tacaños por los que quizás usted haya pasado o este propenso a presenciar. Reflexione, no sea que alguna persona muy cercana esté teniendo estás actitudes y usted no se haya dado cuenta:

  • Va a los eventos solo por comer gratis, aunque, por lo general, no les gusta ir porque siente que en algún momento tendrá que gastar.
  • Prefiere caminar por horas antes de pagar 100 pesos más en transporte
  • Nunca pelea por pagar la cuenta
  • Prefiere pedir prestado antes de comprar
  • Sus conversaciones se centran en sus gastos del mes y lo costoso que está todo
  • A menudo invita a salir  a cine, teatro o a algún  bar solo cuando encuentra una oferta
  • Cuando va a un restaurante mira primero los costos antes que la comida
  • Prefiere que lo llamen al teléfono o echa un timbrazo para que le devuelvan la llamado con el fin de no gastar minutos o que la factura le llegue más barata

Mire este vídeo. Es tan solo un ejemplo de tacañería extrema  

Ahora, si quiere saber si realmente usted es o no un tacaño, le recomendamos responder el cuestionario publicado por Soho: ¿Qué tan líchigo es usted? Responda: SÍ o NO

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