Sobrellevar “la tusa” en el trabajo no es imposible

Un rompimiento sentimental puede suceder en cualquier momento y a cualquier hora. Lo realmente malo y complicado es cuando tiene que trabajar y no se puede concentrar. ¿Cómo lograrlo?

Sobrellevar “la tusa” en el trabajo no es imposible Sobrellevar “la tusa” en el trabajo no es imposible
Las relaciones familiares y de pareja suelen tener un gran impacto en la vida de las personas, por lo que en muchas ocasiones puede ser difícil separar los dos espacios. Lo cierto, es que es necesario hacerlo.

Y cuando se trata del fin de una relación amorosa todo puede tornarse más complicado. Quizás hay una presión constante en el pecho, las ganas de llorar pueden apoderarse de usted y al intentar trabajar, puede que haya algo que le recuerde a esa persona. No es fácil, no es sencillo pero tampoco es imposible.

Lo primero, es considerar estrategias para sobrellevar la ruptura, pasar por las respectivas etapas de duelo y darse el tiempo necesario para sanar las heridas y aceptar la separación.

Luego de eso, debe ser consciente de que debe separar las situaciones y mantener su rendimiento y productividad en el trabajo. La concentración, la paciencia y las ganas de superar el momento serán sus mejores aliadas en el trabajo.

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Considere esto

El trabajo puede ser un espacio distinto que le puede ayudar a pensar menos y dejar de pensar lo mismo una y otra vez sobre el tema. No hay nada mejor que, luego de haber llorado y desahogar el sentimiento, procure mantener su mente ocupada y su oficina le brinda esa oportunidad.

Si siente que el sentimiento es muy fuerte, puede considerar en la opción de pedir un día de vacaciones o incapacitarse; pero no es lo más adecuado: no es lo mismo decir que está enfermo a que necesita un tiempo para superar una ruptura. Eso lo puede generar una mala reputación con sus jefes y se puede mostrar como una persona débil emocionalmente.

La idea es poder sobrellevar las dos situaciones al mismo tiempo, aunque es evidente que su productividad puede disminuir en ese periodo. Aquí, encontrará algunos consejos de las páginas The Muse y Lifehacker, sobre cómo lograr manejar la situación, sin perder la concentración:

• Madrugue

En especial, durante los primeros días en los que el choque emocional es más fuerte. Vea su trabajo como una motivación. The Muse señala que lo importante, durante ese tiempo en la mañana, es concentrarse en usted mismo y no en las redes sociales, los correos electrónicos o los servicios de mensajería para saber si su ex le ha escrito algo.

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Incluso, la ventaja de llegar más temprano al trabajo es que puede tener un ritmo un poco más lento que el que acostumbre, mientras sobrelleva la situación.

• Concéntrese en tareas pequeñas

No podrá empezar a resolver todo al tiempo ni mantenerse como lo hacía antes. Y eso debe reconocerlo. Con el paso del tiempo verá que poco a poco puede empezar a ocupar su mente con más cosas del trabajo, hasta el punto que ya lo haga por “inercia”, prácticamente.

Empiece con las tareas más importantes: establezca una agenda y un horario para que pueda sacar esas responsabilidades. No se presione a trabajar en ellas en todo momento ni a toda hora. Eso será contraproducente.

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Prémiese y siéntase orgulloso por completar tareas. Con ello, reconocerá que su mente sí puede estar concentrada y así como logra completar tareas, también logrará superar el mal momento.

• Confíe en un compañero

No es nada conveniente que todos los compañeros de su oficina se enteren que usted está pasando por un mal momento. Esto lo pueden usar como excusa en contra suya, ante cualquier situación.

La idea es demostrar madurez emocional. Si es el caso, confíe en un par suyo (no su jefe ni un subalterno) con el que pueda hablar y desahogarse y pueda ser su resguardo cuando se sienta muy mal o necesite excusarse de una reunión.

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• Programe interrupciones emocionales

Lifehacker destaca la importancia de estos periodos. Se trata de mantener un control de sus emociones y no que ellas lo controlen a usted. Porque, incluso, si pretende ignorarlas, pueden llegar con más fuerza en el momento que menos espere.

Establezca una hora determinada, a diario, para pensar en el tema y desahogar su mente. Quizás antes del almuerzo puede ser lo más prudente, ya que después puede venir un periodo social que le puede ayudar a ignorar un poco lo que sintió y pensó antes.

En estos periodos de receso hágase siempre las mismas preguntas sobre la ruptura: repase en lo sucedido, en cómo se dieron las cosas, por qué fueron así y qué va a pasar. Si mantiene la rutina, no sólo empezará a asimilar la situación sino que también empezará a sanar.

• Reparta elogios

Según The Muse, existen estudios en los que si usted se obliga a sonreír, con el tiempo, se convertirá en una expresión natural. Desde el mismo momento en que ingresa a la oficina, hágalo con una actitud optimista y cordial con todas las personas. Póngaselo como un reto y procure hacer que el día de alguien sea un poco mejor.

Esto también está relacionado con los elogios a los demás, nuevamente, no permita que sus emociones negativas sean las que lo dominen. Puede encontrarse una grata sorpresa al felicitar a un compañero que esperaba ese cumplido.

• Ignore el teléfono

Puede convertirse en su peor enemigo, al darse cuenta que está esperando una llamada, un mensaje o cualquier otra notificación que puede no llegar nunca. O en caso de que llegue a suceder, tampoco será lo más sano para usted.

Si es necesario, manténgalo apagado o establezca horas determinadas para encenderlo y notifique a sus compañeros o clientes que sólo estará disponible en ese tiempo escogido.

Lifehack señala que en este periodo lo más importante es reducir al máximo las posibilidades o canales de comunicación con su ex, para que no afecte su productividad en el trabajo.


Y si está con él/ella en el trabajo…

Puede resultar más complicado pero, nuevamente, nunca imposible. Lo primero y antes que nada, no pierda su actitud profesional y madura. Considere las alternativas anteriores y estas adicionales que ofrece Forbes, al respecto:

• Dejen como común acuerdo que la situación laboral estará totalmente fuera de lo emocional.

• El respeto debe ser prioridad. Aunque sea difícil tratarlo como un “compañero más”, mantenga la cordialidad y el respeto ante cualquier comentario o actitud.

• Asegúrese de no hacer pasar un mal rato a sus compañeros ni crear un mal clima laboral. No permita hacer de su ruptura un tema de conversación.

• Concéntrese en su trabajo: no se tiente a saber qué está haciendo su ex, con quién está hablando o si la está pasando mal. Esfuércese más en sus funciones diarias.

• No haga ningún tipo de show o drama contando secretos o infidencias que sólo usted conoce. Nuevamente, recuerde el tema del respeto.

• Evada la comunicación por teléfono o por chat. Si se trata de algo laboral, responda solamente correos electrónicos.

• Tome el camino largo: intente no tener el espacio ni el momento para encontrarse con su ex a solas.

• No piense en renunciar: no tome decisiones profesionales por un mal momento sentimental. Esta debe ser la última salida para afrontar el momento.

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