Ocho consejos para evitar las compras compulsivas

Si es de los que al llegar al supermercado ponen en el carrito cosas que no tenían contemplado adquirir, tiene un problema que, a la larga, podría afectar su economía personal o familiar.

Las buenas decisiones siempre se meditan; haga lo mismo con sus compras. Las buenas decisiones siempre se meditan; haga lo mismo con sus compras.
MetLife le da algunos consejos para evitar este tipo de compras, a las que llamamos “compulsivas” y las cuales pueden desajustar su presupuesto:

1. Cuando vaya de compras, haga una lista de lo que va a adquirir y cíñase a ella. El costo de comprar cosas que no necesitas puede privarte de las que sí requieres y que son más urgentes.

2. No permanezca en el supermercado por más de media hora. Estudios señalan que quien pasa demasiado tiempo entre las ofertas y los artículos nuevos tendrá más ganas de comprar, aunque no lo necesite.

3. Antes de hacer la fila de la caja, deténgase un minuto y analice todo lo que lleva en el carrito. Hágase la pregunta: “¿Realmente necesito esto?”.

Sea objetivo y descarte aquellas cosas que realmente no requiere, por muy atractivas que le hayan parecido, ya sea en precio o porque son novedades. Sume el total a pagar con y sin los artículos de compra compulsiva. ¿Cuánto estaba a punto de gastar, sin necesitarlo verdaderamente?

4. No adquiera las cosas en el momento; pospóngalas para el día siguiente. Las buenas decisiones siempre se meditan; haga lo mismo con sus compras.

5. Evite caer en tentaciones. Identifique cuáles son los establecimientos que le invitan a comprar y manténgase alejado de esos lugares: centros comerciales, cafeterías, sus tiendas favoritas, etcétera.

6. Lleve un control de sus gastos. Esto le hará tomar conciencia de la manera en que gasta su dinero. En una pequeña libreta, mantenga el registro de todo lo que compra. Apunte hasta los gastos más pequeños, como un café, unos chicles, las propinas y el pago de los parqueaderos. Esto le hará ver en dónde termina su dinero.

7. Busque un pasatiempo gratuito o barato para que comprar no sea el principal placer de su vida. Por ejemplo, camine o corra en el parque, vaya a museos, asista a conferencias o presentaciones de libros, lea, etcétera.

8. Si es un comprador compulsivo en extremo, guarde o rompa sus tarjetas de crédito y evite el uso de cajeros automáticos de forma constante. No lleve contigo más dinero que el indispensable.

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