¿Se puede detener el envejecimiento?

Manipulando el genoma de los gusanos, científicos del Instituto Max Planck de Biología del Envejecimiento, han logrado prolongar su vida. De su observación podrían salir las claves de la vejez y de ciertas enfermedades.

La vejez se ha convertido en un desafío para la ciencia. La vejez se ha convertido en un desafío para la ciencia.
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DW
El aparato para clasificar gusanos está funcionando; separa a los milimétricos gusanos según su coloración. Se puede saber si un nematodo ha sufrido una mutación genética por su color; pero es necesario un equipo especial, no son distinguibles a simple vista.

Manipulando genéticamente al nematodo C.Elegans se obtendrá información de por qué los seres humanos envejecemos. Esta larva del suelo es especialmente apropiada para la investigación porque sus genes son conocidos y su fase vital es muy corta: viven entre tres y cuatro semanas. Así, en poco tiempo se puede analizar varias generaciones de gusanos.

Los gusanos viven diez veces más

Fue con estos gusanos, los nematodos, que empezó la investigación acerca del envejecimiento: en los años ochenta del siglo XX, los científicos lograron modificar la genética del gusano de tal manera que viviera diez veces más que antes.

Estos experimentos dieron los primeros indicios de que la vejez tiene componentes genéticos y que se puede manipular. Entretanto, los biólogos del Instituto Max Planck han avanzado en sus estudios acerca del genoma del nematodo.

“El gusano nos da la posibilidad de delimitar ciertos campos y de preguntarnos si éstos aparecen en los cuadros clínicos del Alzheimer o el cáncer”, explica Ralf Petri, coordinador del proyecto.
Experimentando con este tipo de gusanos, con la Drosophila melanogaster o mosca de la fruta y con ratones, los científicos del instituto esperan indicios sobre el envejecimiento y también soluciones para las enfermedades condicionadas por la vejez.

Crece en importancia

El punto de partida de los científicos es que males como el Parkinson, el Alzheimer, el cáncer y la osteoporosis están relacionados con el envejecimiento. “Si entendiésemos básicamente por qué envejecemos y qué procesos implica ello, tendríamos la clave para analizar todas estas enfermedades en su conjunto. Detectaríamos qué puede ayudar a mejorar ese estado en el ser humano”, dice Petri.

En la naturaleza, muy rara vez los animales llegan a una edad en que se note síntomas de vejez; en los seres humanos es diferente debido a los avances de la medicina y a la higiene. “Si tenemos en cuenta la evolución demográfica vemos que en los últimos 150 años hemos ganado, en cada década, dos años y medio más de vida”, explica Pietri subrayando: “Por el momento no parece que este desarrollo tenga un punto final determinado”.

Equipo seleccionador de gusanos

A medida que una persona se hace mayor, más tiene que vérselas con enfermedades; por ello, la importancia de esta rama de la ciencia.

Especialmente en los países industrializados, en los que el cambio demográfico es ya notorio, hay cada vez menos gente joven y más gente mayor. No obstante, el fenómeno llegará más tarde o más temprano a todos los continentes. “China tendrá este problema también y debido a su densidad de población, en mayor escala. También la India, todos los países sudamericanos y el África se verán afectados”.

Quizá se podría, pero quien desee algo así, debe tener en cuenta las consecuencias personales que podría tener, explica Petri preguntando: “¿Podría usted imaginar estar casado con alguien 350 años?” Como fuere, manipular el genoma humano para prolongarle la vida no es el objetivo de este instituto: sino encontrar las claves de la vejez y con ellas, la cura de ciertas enfermedades.
                                                               

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