NO PIERDA SU MARCA

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NO PIERDA SU MARCA NO PIERDA SU MARCA

marca-registrada[1].jpgHace algunos meses recibimos en nuestra oficina un pequeño empresario que llevaba varios años elaborando y ofreciendo sus productos en el mercado; se acercó a nosotros sumamente angustiado y preocupado pues acababa de recibir una carta que le advertía y le exigía el dejar de usar la marca en sus productos so pena de verse incurso en una acción por competencia desleal y una acción penal por  “Usurpación de Derechos de Propiedad Industrial” toda vez que aquel signo distintivo que usaba con orgullo, estaba hace un par de años debidamente registrado por una tercera persona ante la Superintendencia de Industria y Comercio, sin que nuestro cliente tuviese conocimiento de ello.

 

Con voz entre cortada y enfadado nos decía que no entendía cual era el delito que estaba cometiendo, púes no comprendía como lo podían acusar de un crimen por usar una marca que el mismo creó, publicitó y posicionó, la cual era utilizada tanto en el empaque como directamente en el mismo producto, máxime cuando tan pronto como inició su actividad, constituyo una sociedad para aquellos efectos, identificando sus bienes con una reproducción idéntica a su razón social, por lo cual nuestro cliente estaba absolutamente convencido que por haber matriculado su negocio, la marca ya era de su propiedad.  Grave error.

 

La Explicación

Como era nuestro deber comenzamos por explicarle que la marca y la razón social son conceptos distintos, toda vez que la marca es un signo distintivo que sirve para identificar bienes o servicios, como los productos fabricados y comercializados por nuestro interlocutor mientras que la razón o denominación social (según el caso) es la forma como se identifica la persona jurídica distinta de sus socios que contrae diversos derechos y obligaciones.

 

La marca solamente se obtiene por medio de un registro en la Superintendencia de Industria y Comercio, esto es, previo un proceso administrativo de concesión, mientras que la denominación o la razón social se formaliza mediante su matrícula ante la cámara de comercio del domicilio de la sociedad.

 

En busca de soluciones al dilema

Desafortunadamente, después de analizar la situación, de explorar las opciones que teníamos (Nombre o enseña comercial entre otros conceptos) y ante la gravedad de la situación nos vimos en la obligación de sugerirle a nuestro apreciado cliente que buscara una nueva marca y la registrará que es la única forma segura e idónea de diferenciar sus productos de los de la competencia e identificar el origen empresarial del mismo, y a su vez intentará un acuerdo con el titular de la misma o que en lo posible retirará los productos del mercado, con la gran pérdida económica que sufrió por posicionar una marca que no puede comercializar y que otra persona va a explotar.

 

Finalmente, nuestro cliente nuevamente creo y desarrollo una nueva marca, la cual registro y ahora le pertenece, puede sentirse tranquilo y orgulloso porque ninguna persona le impedirá el uso de la misma y con base en la misma convertirse en uno de los empresarios más importantes de este país.

 

No queremos terminar sin reconocer el esfuerzo que la Superintendencia de Industria y Comercio y de las Cámaras de Comercio por informar a todas las personas las diferencias entre marca y razón social, pero desafortunadamente esta situación sigue ocurriendo día a día lo que nos lleva a concluir que el esfuerzo efectuado no ha resultado suficiente.

 

 Por: Eduardo Guzman.

 Abogado

T.M.P. Abogados Consultores.

eduardoguzman@seneorlawyers.com

 

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