Cesantías, el mejor seguro de desempleo

Las cesantías, creadas como mecanismo de protección en caso de desempleo, deben considerarse como un ahorro o un “colchón” que le brinda al trabajador una mayor tranquilidad en coyunturas complejas.

Mantener y proteger este ahorro les generará estabilidad y tranquilidad a los
trabajadores en épocas de crisis. Mantener y proteger este ahorro les generará estabilidad y tranquilidad a los trabajadores en épocas de crisis.
Lo más importante es que los trabajadores sean conscientes de la importancia de este ahorro en momentos difíciles y no lo utilicen para su consumo diario de forma que puedan tener tranquilidad incluso en los períodos de desempleo.

Uno de los usos que se les da a las cesantías tiene que ver con la estabilidad laboral del trabajador.

Las cifras correspondientes al año 2013, muestran que el 34% de los retiros de cesantías han sido utilizados como mecanismo de protección en momentos de desempleo, precisamente, el propósito que inspiró la creación de este instrumento hace más de 20 años. En dinero, dicho porcentaje equivale a $1.08 billones, lo cuales en su mayoría han beneficiado a trabajadores de bajos ingresos.

A más tiempo mayor rentabilidad:
En adición, el trabajador debe entender que entre más tiempo mantenga sus cesantías en su cuenta individual, mayor será la rentabilidad que obtendrá. Así por ejemplo, un afiliado que al inicio del año 2010 tenía $100 depositados en el portafolio de largo plazo, al retirarlos a finales de 2011, habría obtenido un saldo de $110,34. Sin embargo, si ese mismo afiliado hubiera dejado esos $100 hasta finales de 2013, el monto de sus cesantías, para entonces, habría sido de $120,36. Ahora si, se toma el mismo ejemplo anterior pero asumiendo que los $100 están depositados en el portafolio de corto plazo, los resultados a finales de 2011 y 2013 serían de $107,35 y $116,74 respectivamente.

Un mercado laboral que golpea a los trabajadores jóvenes
Los jóvenes son quienes más deben preservar sus cesantías, teniendo en cuenta que las cifras oficiales muestran que tanto el desempleo como la inestabilidad laboral afectan, en particular, a estos trabajadores.

De acuerdo con cifras del DANE, correspondientes al trimestre agosto-octubre de 2013, cerca del 51% de los desocupados totales del país eran jóvenes cuyas edades oscilaban entre 14 y 28 años. La tasa de desempleo para este segmento alcanzó un 14.8% frente a un 8.6% para el resto de colombianos trabajadores.

Un reciente estudio del economista y experto en mercado laboral Hugo Lopez (Director del Banco de la República de Medellín), demuestra que la población joven es mucho más susceptible a perder sus puestos de trabajo. La investigación concluye que cada año cerca del 20% de los jóvenes de 24 años, sin educación superior, pierden su empleo. Estas cifras se reducen para personas con mayores edades, a tal punto, que el porcentaje de pérdida de empleo no supera el 13% para trabajadores con edades entre 36 y 56 años, cifra que, en todo caso, sigue siendo significativa.

Época de cesantías
Las cesantías son una prestación social a la que tiene derecho todo trabajador con contrato laboral; equivalen a un mes de salario (por cada año de servicio o proporcional al tiempo laborado), monto que cada empleador debe consignar anualmente, antes del 15 de febrero, en un fondo de cesantías. Asofondos reitera el llamado para que los trabajadores hagan el mejor uso posible de sus cesantías; esto es, preservarlas como un ahorro ideal para coyunturas de desvinculación laboral.



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