Tener celos de su colega o ser inteligente: ¿cuál escoge, cuando es otro quien triunfa?

Sin importar cuáles sean las razones o motivos del ascenso o reconocimiento de un compañero de trabajo, esto puede generar ciertos sentimientos de envidia en los demás. ¿Usted cómo actúa ante esas situaciones, tratándose de alguien cercano?

Tener celos de su colega o ser inteligente: ¿cuál escoge, cuando es otro quien triunfa? Tener celos de su colega o ser inteligente: ¿cuál escoge, cuando es otro quien triunfa?

Lograr un éxito, reconocimiento o ascenso dentro de una empresa o quizá, fuera de ella, es algo que no se logra de la noche a la mañana. Bueno, no faltarán ciertas circunstancias, como estará pensando usted en este momento, en el que “la rosca” sea uno de los factores que ayudaron a que un colega o conocido suyo ahora esté en una mejor situación.

Pero una cosa es que la persona siga creciendo dentro de su carrera profesional y otra distinta, puede ser, cuando usted sentía que lo merecía más que esa persona, por su esfuerzo, su dedicación, su perfil o por su experiencia. Todo esto surge porque, más allá de la amistad y una relación o convivencia con los demás, la sensación de competencia siempre se presenta entre los seres humanos.

Esto no significa que sea algo malo. La misma competitividad hace (y prácticamente obliga) a las personas a dar lo mejor de sí para alcanzar un objetivo. El problema es cuando esto se convierte en una obsesión y se crea un resentimiento que solo afecta a la persona que lo siente, más no a quien tuvo el feliz suceso.

No lo niegue. Muy seguramente en algún momento de su vida lo sintió, ya sea en el colegio, la universidad o ahora mismo en su vida laboral. Sólo que, para cuando se dio, tuvo dos opciones: o pudo aceptarlo de una forma tranquila y controlada, siguiendo su ética, o realmente le causó mucha molestia al punto que realizó malos comentarios, no tuvo un comportamiento compañerista y se enojó con la persona o con quien lo ascendió.

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Los efectos

El primer efecto de esto es que surge la pregunta “¿por qué a él/ella y no a mí?”, en la que usted empieza a hacer un análisis y una comparación de lo que ha hecho o dejado de hacer, con respecto a la otra persona. Eso conlleva a que su autoestima empiece a verse sacrificada, en tanto que no se considera lo suficiente en su trabajo, no confía en sus habilidades o empieza a hacer una herida mucho más profunda en lo que pueden ser sus defectos.

“Nuestra relación con el poder y el éxito a menudo pueden colorear tanto la imagen que tenemos de sí mismos y cómo vemos a los demás. Alguien que está experimentando la duda y el cuestionamiento de su propio éxito hace lo obvio: se compara a sí mismo con otros que parecen más a gusto, más eficiente y más dominante y confianza”, explican los expertos en reclutamiento profesional, Brazen.

Entonces, cuando surjan este tipo de situaciones y sentimientos, es importante considerar el potencial que usted tiene, su formación y sus habilidades, sin tener que entrar en comparaciones odiosas que lo que pueden hacer es llevarlo a tener una actitud de reproche que, ahí sí, puede causar una mala y poco profesional imagen, tanto para sus compañeros, amigos o incluso, su jefe.

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¿Qué hacer?

La situación es fácil y sencilla y también tiene mucho que ver con su nivel de inteligencia emocional. En esto, The Muse explica que hay ciertas cosas que usted puede hacer y en las que puede actuar, con el fin de superar un momento de estos:

  1. Pida consejo: lo ideal es que pueda entrar a determinar qué fue lo que hizo que la persona tuviera éxito en lo que usted no pudo; lo cual implica no ver a su compañero como un adversario sino, más bien, como un mentor. Acérquese de “a pocos” y haga momentos de observación en el ámbito laboral. Luego, pida consejos o trucos que le puedan ayudar a crecer profesionalmente. Quien quita que a la próxima sea el quien le ayude a subir ese escalón que usted quería.

En esto, el lenguaje también es importante: elimine palabras despectivas a la hora de referirse a la otra persona, considere hacer un elogio a algo particular que usted quisiera desarrollar.

  1. Concéntrese en su fuerte: no se obsesione con lo que tienen los demás, fíjese cuál es esa característica que usted si tiene que quizá esa persona no y fortalézcala aún más. Y es que, lo que usted no sabe, es que muchas veces esa persona también puede envidiar algo de usted. La idea es concentrarse en su propio desarrollo personal y profesional, haciéndolo su punto de diferencia.

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Para esto, busque una retroalimentación con sus compañeros, su actual o pasados jefes así como los profesores que lo conocieron en la universidad; si es que no tiene muy claro.

  1. Sus sentimientos son suyos: hay cosas que no deben salir de su boca ni de su corazón, menos en el ambiente laboral porque, aunque pueda creer que sus colegas son confidentes, puede llegar a oídos de alguien más y, con ello, empezar a crear una mala reputación: “las paredes tienen oídos”.

Esto es lo contrario cuando usted se alegra por el éxito de alguien más, ya que va a favor de la construcción de un trabajo en equipo, reconociendo que las habilidades de otros pueden hacer que un negocio crezca o avance.

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