Las claves para por fin llegar temprano a su oficina

Una de las principales dificultades que pueden tener los empleados latinoamericanos (especialmente los colombianos) es llegar a tiempo a su trabajo. ¿Cómo romper con este mal hábito que no lo deja, para nada, “bien parado” con su jefe?

Las claves para por fin llegar temprano a su oficina Las claves para por fin llegar temprano a su oficina

Finanzas Personales le preguntó a sus lectores cuál era una de sus principales dificultades en el trabajo y, de las 226 personas que votaron, poco más del 35% señaló como respuesta “llegar temprano”, es decir, 81 personas se sintieron identificadas con esta problemática.

Incluso, respecto al tema ronda la pregunta de si es posible que puedan despedir a alguien sólo por sus llegadas tarde, pero es un hecho que, por sí solo, no puede ser causal de despido bajo ciertas circunstancias: en el Código Sustantivo del Trabajo hay un artículo particular, el 60, sobre las prohibiciones al trabajador en el que se establece que no debe “faltar al trabajo sin justa causa de impedimento o sin permiso del empleador, excepto en los casos de huelga, en los cuales deben abandonar el lugar del trabajo”.

Pero a esto debe sumarle también el reglamento interno de trabajo de cada compañía y lo establecido en su contrato laboral. Lo que sí es claro es que no pueden despedirlo si sucede una sola vez pero, si se vuelve algo reiterativo, la empresa puede proceder a hacerle un llamado de atención (por escrito o con memorando) y, si no se atiende, puede ser causal de despido. Nuevamente, siempre y cuando sea algo recurrente.

Entonces, si usted realmente quiere evitarse problemas de este tipo, lo mejor será que se ponga las pilas y empiece a adoptar hábitos que le ayuden a superar esa mala maña de estar llegando tarde, escudándose siempre en el tráfico o aun cuando muchas veces se levanta temprano, pero el tiempo no le rinde.

FP le recomienda "Cómo lograr convertirse en una persona puntual".

Los trucos

Ya con la amenaza de que pueden llegar a echarlo, queremos decirle que una persona que siempre llega tarde no sólo se le ve como impuntual, sino que, poco a poco, va arruinando su reputación, como lo señala The Muse. Por un lado, da un mensaje que a usted no le importa la situación o la persona, que se cree más importante que los demás así como la poca organización que puede tener de sus responsabilidades y de su vida, en general.         

Entre las consecuencias de llegar tarde están: no tener el tiempo suficiente para repasar sus obligaciones u olvidar cosas elementales que necesite, que las personas que lo esperen se molesten con usted (recuerde que el tiempo es algo que le están dando y no se puede recuperar) así como perder importantes negocios o información que pudo haberle convenido a su empresa.

  • La puntualidad como un valor: antes que nada, si usted no tiene la iniciativa de cambiar su actitud, no va a cambiar nunca este defecto. Para esto, tenga en cuenta que el tiempo es algo que no se puede recuperar y que si alguien lo espera, usted no podrá devolvérselo de ninguna forma. Póngase en el lugar de aquellos quienes siempre tienen que esperarlo. Pero también aprenda de las bondades de ser puntual, como tener más tiempo para usted.
  • Cuadre sus relojes con 10 minutos de anticipación: o pídale a alguien que modifique la hora de alguno de sus relojes. Puede sonar algo básico y obvio, pero en momentos de afán usted no recordará que hizo o le hicieron este truco, así que procurará ser mucho más rápido con sus actividades para llegar a tiempo.
  • Establezca recordatorios con al menos 1 hora de anterioridad: tanto de las reuniones como de las citas o demás compromisos. Esto le ayudará, especialmente, si tiene una mente olvidadiza o cuando ha olvidado anotar en su calendario las cosas.
  • Lo importante, déjelo en la mañana: procure que todas las reuniones o citas importantes sean agendadas antes del mediodía, ya que es el momento en el que usted estará más pendiente y alerta a todo lo que sucede a su alrededor.

Pero también sea honesto. Horas como las 8 am, suelen ser bastante complicadas de llegar por el tráfico, así que cuando tenga que estar a esa hora pida 30 minutos más para saber que sí llegará a tiempo.

Lea también "Seis hábitos que tiene que dejar de hacer sí o sí en la oficina".

  • Mentalícese con 15/20 minutos de anticipación siempre: es algo que se logra con el tiempo, pero si usted sabe que tiene que estar a las 9 am, piense que la cita es a las 8:40, con eso, tendrá un margen, por si algo llega a ocurrir.
  • Diga que no: sea honesto. No se comprometa con tiempos que no puede. Si sabe que definitivamente el tráfico es complicado a la hora a la que sale o que es difícil el acceso a un sitio, hable con su jefe y dígale que le propone llegar un poco más tarde recuperando ese tiempo al finalizar el día.
  • Siempre contabilice dos horas de anticipación: por ejemplo, si la reunión es a las 7 de la mañana, estime que se debe levantar hacia las 5 am, para que se arregle en 45 minutos y de ahí tome la ruta hacia su destino. Deje todo listo la noche anterior para que al siguiente día no tenga que correr planchando la camisa o haciendo el almuerzo.

No se pierda "¿Ama su trabajo? Entonces podría vivir más".

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