Hábitos de la gente que siempre es promovida

¿Es usted de quienes siempre ha buscado obtener un ascenso pero aún no sabe por qué no se lo han dado o nunca ha encontrado otras opciones para crecer profesionalmente en otras empresas? Algo debe estar haciendo mal.

Hábitos de la gente que siempre es promovida Hábitos de la gente que siempre es promovida
El ideal de cualquier persona, una vez empieza su vida laboral, es poder empezar a crecer profesionalmente adquiriendo nuevas experiencias y, a la vez, un mayor reconocimiento monetario por su trabajo. Y cuando ingresa en este mundo, se da cuenta que a veces las cosas no son tan sencillas como parecieran.

Mientras para unas personas las oportunidades aparecen de la nada o sus jefes reconocen sus triunfos y habilidades a toda hora, ya sea por suerte, por los contactos o por las habilidades adquiridas; otras personas pueden pasar una gran cantidad de años en su mismo puesto.

Si bien hay unas características laborales que pueden llevar a que una persona sea más reconocida en su sitio de trabajo, hay otras cualidades en las que cualquier persona puede trabajar para también obtener oportunidades, eliminando el mito de que “ser promovido” sea solamente para los favoritos.

FP le sugiere leer “Ideas más inteligentes para hacer, en vez de una maestría”.

Eso sí, cabe destacar que también hay casos en los que ser “lambón” resulta una estrategia favorable, como lo menciona el experto Dymph Neeteson, influenciador de LinkedIn, quien explica que la capacidad de adular a los demás puede ayudarle a ganar puntos. Pero las estrategias que va a encontrar aquí, van más allá de eso.

• Estudie a su jefe

Tómese el tiempo para establecer las características de lo que él quiere, lo que espera y lo que valora en el campo en el que están trabajando. ¿Por qué? Primero, porque su jefe es su principal referencia directa y puede llegar a convertirse en el trampolín para iniciar cualquier cargo. Pero no sólo se quede con su jefe, mire al superior de éste, a su vez, para determinar cuáles son esos valores en los que se concentran y que requiere el negocio en el que usted trabaja.

Esto implica también estar aprendiendo constantemente sobre el medio y el negocio, tener temas de conversación y comprender la percepción que se tiene para crecer. Cuando un jefe nota esa cualidad de querer sobresalir, estará más al tanto de usted, como lo explica Gwen Moran en Fast Company.

• Resolución de problemas

Aunque suene un poco cliché, la habilidad que tienen las personas de permanecer tranquilos y ofrecer posibles soluciones ante los problemas, cuenta bastante a la hora de considerar a alguien para un ascenso. Esto, no solo para poder lograrlo dentro de su actual empresa, sino porque también le permitirá demostrar logros en otras entrevistas de trabajo.

Según escribe Rhett Power, en Inc., esto se trata no sólo de la habilidad para encontrar alternativas que resulten oportunas para la empresa, sino también la actitud que se tome ante esas situaciones tensionantes. Entonces, haga propuestas cuando se le presente la oportunidad y actúe, siempre, en vez de quedarse criticando o pensando.

• En el lugar correcto

La sugerencia de Neeteson es que hay que empezar a desarrollar una especie de olfato para coincidir con grandes personalidades en los lugares indicados: ya sea en reuniones de la empresa o en eventos sociales de esos a los que la mayoría de gente les huye por ser “aburridos” pero que le permite a las personas hacer redes profesionales, conociendo gente importante y con altos cargos.

Esto también puede implicar estar en ciertos lugares de su empresa, donde pueda relacionarse con personas de otros departamentos y de otros cargos, que le ayuden a tener conocimiento de nuevas oportunidades.

Lea también “Las 8 cosas que hacen las personas inteligentes para sabotear su éxito”.

• Sintonía con las personas

El trabajo en equipo y la recomendación de otras personas sobre su desempeño y su personalidad pueden pesar bastante a la hora de considerar promociones. En las empresas donde permiten hacer carrera profesional, por lo general, siempre tienen en consideración la percepción que tienen los compañeros de trabajo sobre una persona y la habilidad para relacionarse con ellos.

Y según Moran, esto también implica desarrollar una habilidad de “sintonía” con las personas, para entender sus necesidades y prioridades, lo que, a su vez, se traduce en una gran capacidad de trabajar en equipo.

• Retroalimentación

La experta Janet Choi explica en una publicación de 99u que aunque las personas suelen temer a pedir ayuda, esto puede hacer que los haga ver menos competentes pues quien es capaz de reconocer que no tiene un conocimiento sobre algo, tiene la intención de ser cada vez mejor en su trabajo y demuestra que le importa lo suficiente como para ser proactivo.

Esto también va ligado con el hecho de solicitar la retroalimentación, lo que también se interpreta como una cualidad de mejoramiento personal.

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