Jefes racionales o jefes emotivos: ¿qué es mejor?

por Pablo Álamo

Siempre que se llega a una compañía, una de las mayores dudas es cómo será el jefe, pues de esa relación se determinará un entorno laboral estable y ameno para la consecución de objetivos. Jefes de todo tipo los hay, pero sí se pudieran agrupar serían en dos categorías: Los racionales y los emotivos. ¿Cuál es mejor?

Jefes racionales o jefes emotivos: ¿qué es mejor? Jefes racionales o jefes emotivos: ¿qué es mejor?

Para empezar, digamos que esta división es un tanto exagerada, porque todos los seres humanos tienen una parte racional y otra emotiva. Hasta la persona más fría y calculadora, en algún momento del día, de la semana, del mes o del año siente alguna emoción. Así como las personas radicalmente emotivas también pueden planear algo con lógica y lo ejecutan de manera estratégica.

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Las ventajas de ser racional

En un taller que dictamos recientemente a una federación gremial, hice esta pregunta ¿Qué es mejor una persona racional o una emocional? Los presentes vieron que las ventajas de ser racional y de ser emotivos son las siguientes:

RACIONALES

EMOTIVOS

1.       Permite llegar a la esencia de los problemas

2.       Toma de decisiones más objetivas

3.       Objetivos

4.       Más detallistas, específicos y precisos

5.       Toma de decisiones estratégicas y coherentes

6.       Mayor orientación al resultado

7.       Mayor capacidad de planeación

8.       Perseverantes

9.       Metódicos

10.   Hacen un mejor control

11.   Reformadores: mayor capacidad de solucionar problemas

 

12.   Solidarios

13.   Motivadores

14.   Más humanos

15.   Comprensivos, mayor capacidad de conciliar

16.   Empáticos

17.   Creativos

18.   Capacidad de escucha

19.   Más sincero y transparentes

20.   Más alegres y optimistas

21.   Éticos: más atentos a los valores humanos

22.   Mayor autocontrol, más estables

 

 

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A raíz de este listado, se armó un gran debate entre los presentes, sin llegar a una conclusión unánime, debido a que precisamente la mirada cambia dependiendo de cada persona. La discusión fue álgida en torno a quién de los tipos de fortalezas humanas es más objetivo, quién tiene una mayor orientación a los resultados y una mejor toma de decisiones. En cuanto a los valores y la ética, hubo un cierto consenso en que son temas transversales que están presentes tanto en los racionales como en los emotivos, sin tener evidencias de quién es más fuerte en estos puntos.

Ante el dilema planteado al inicio, no hay una única respuesta posible. A mi modo de ver, el mejor jefe es el que tiene un poco –o más bien bastante- de las dos fortalezas –racional y emotiva- y lucha por huir de la tendencia natural a irse a uno de los dos extremos.

El equilibrio es una receta mágica para el liderazgo sostenible. El mejor jefe siempre será el que lo inspire a dar lo mejor, a ir más allá de sus propias expectativas, y le da esa motivación o empoderamiento como persona para lograr ser la mejor versión posible y líderes inspiradores los encontramos tanto en personas como altos niveles de racionalidad como de emocionalidad.

 

Pablo Álamo Hernández

Prime Business School

Universidad Sergio Arboleda

@pabloalamo

 

 

 

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