Paso a paso para re-enamorarse de su trabajo

Si usted era de los que antes decía “me encanta esto que hago” o “increíble que me paguen por esto” pero, con el paso del tiempo, su perspectiva ha cambiado, definitivamente algo está sucediendo.

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Quizás la monotonía y la rutina han influido en parte, o también puede ser la falta de nuevos retos y el uso de nuevas tecnologías que han hecho que su relación con su profesión y con su trabajo cambie. Ahora, puede que usted encuentre más entretenido hacer otras cosas.

Por supuesto, todo eso interfiere en la forma en la que usted desempeña su trabajo, la productividad laboral y la imagen que usted deje con sus compañeros y jefe; lo cual no lo puede poner en una posición favorable, al ver que usted ya no tiene el mismo interés que antes.

En ocasiones, puede ser que suceda solamente por días, pero cuando empieza a notar que se está convirtiendo en un hábito y que al levantarse todas las mañanas le resulta tortuoso saber que tiene que trabajar, es necesario evaluar la situación.

¡Cuidado! Una cosa es que usted ya no encuentre pasión por hacer lo que hace y otra, muy diferente, es que no le guste su sitio de trabajo: ya sea por el ambiente laboral, por su jefe o por las condiciones de trabajo que tiene. Pero debe tener muy clara esa diferencia. Para eso, pregúntese si, al momento de estar desempeñando sus funciones (solo usted, sin nadie más), se siente motivado –más allá que por el dinero- para hacer lo que hace.

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Los síntomas

La web Paid To Exist tiene una publicación del tema y señala que esta situación puede ser más común de lo que se piensa, dadas las condiciones en las que cada vez se les exige más a los empleados. Y el cambio de estas sensaciones con respecto a su profesión pueden darse porque usted cree que ya dejó de tener esa pasión, pero la verdad, es que es usted quien ha cambiado.

Allí se plantean las siguientes situaciones con las que usted puede estar familiarizado, si siente que se ha “des-enamorado” de su trabajo:

• Se siente una máquina al momento que realiza cada una de sus funciones. “Tengo que hacer las cosas”

• Con situaciones nuevas dice “Debería estar más entusiasmados con esto, ¿por qué no lo logro?”.

• “¿Por qué no puedo ser más amable conmigo mismo?”

• Debería apreciar y agradecer más a las personas con quienes trabajo.

• Me distraigo muy fácilmente.

• Reconoce que está dando hasta donde le exigen, más no, hasta donde sus capacidades lo permiten.

¿Se siente identificado con alguna de estas frases o situaciones? Efectivamente, puede que esté perdiendo la pasión por lo que hace.

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¿Cómo afrontarlo?


Más allá que decirle que haga una evaluación de preguntarse “qué fue lo que inicialmente lo enamoró de su campo” o “qué era lo que más lo motivaba” (aunque no sería nada malo si se lo pregunta), lo importante es reconocer la situación, respirar y empezar a poner un plan en marcha al respecto.

Además, tenga en cuenta que cuando usted no se siente motivado o interesado en su trabajo, no sólo está afectando su vida profesional, sino también el desempeño de la empresa para la que trabaja y a quienes trabajan con usted.

• Desahóguese

A veces es necesario gritar lo que siente sin hacerle daño a nadie. Para eso, si lo considera necesario, tómese un tiempo a solas y hable con usted mismo al respecto. O si tiene alguien de confianza, también. Incluso, en ocasiones muchas personas ven más útil la opción de escribir (ya sea a mano o en el computador) todo lo que está sintiendo, para desahogarse por completo.

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• Analice y cambie su rutina

La monotonía suele ser el principal factor que hace perder ese amor a lo que se hace. Puede poner a prueba varias estrategias como, por ejemplo, tomar una ruta alterna para llegar a su oficina o, si puede, empezar a llegar más temprano o salir más tarde.

Lifehack también hace algunas sugerencias al respecto, en las que señala que inicie su día laboral haciendo aquellas tareas que requieren de mayor concentración y trabajo, pero también recuerde la importancia de darse un break al menos cada 3 o 4 horas.

Otra forma de cambiar su rutina es a través de establecer nuevas formas de hacer las cosas. Por ejemplo, en vez de escribir el correo electrónico a sus destinatarios, haga una llamada. O si tiene que escribir sobre algo y tiene la mente en blanco, a mano, haga una lluvia de ideas de lo primero que se le viene a la cabeza.

• Acompáñese de otros colegas

Atrévase a hacer nuevos amigos y ampliar sus redes sociales. Durante su receso, hable con otros compañeros de trabajo, pregúnteles por otros temas de interés común. Converse de temas amigables y cotidianos, haga chistes sobre su profesión. Inc. destaca la importancia de las relaciones personales en el trabajo pues también desempeñan un papel cuando se trata de estar y sentirse satisfecho en el trabajo.

• Empiece a experimentar nuevos campos

Adquiera nuevas habilidades e intente adentrarse en aquellos lugares de su carrera que quizás antes no encontraba atractivos. Incluso, puede ponerse el reto de adquirir una destreza nueva por semana o por mes (dependiendo de su profesión); lo cual puede renovar por completo su pasión, aplicando los conocimientos que ya sabe.

Desarrolle curiosidad por las cosas e intente verlas desde la perspectiva de un “practicante” o de un “trabajador primerizo” para saber por qué pueden ser tan sorprendentes en su campo.

• Concéntrese en un ascenso

Quizás también se siente estancado en su puesto y siente que ya no hay nada nuevo por hacer o no tiene retos. Y eso no es malo, por el contrario, es normal cuando ya lleva más de un tiempo haciendo exactamente lo mismo todos los días.

Según Cheat Sheet, considerar buscar un nuevo trabajo o un ascenso, puede hacer que las cosas luzcan diferentes en su día a día, dado que ya tiene un objetivo específico.

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• Cambie su entorno

Ver lo mismo, todos los días y quizás con pocos colores, también puede estarlo afectando. No en vano muchas personas tienen fotos de sus seres queridos o recuerdos de aquellos momentos satisfactorios de vacaciones en sus oficinas.

Incluso, empiece con cosas sencillas como cambiar el fondo de pantalla que tiene o poner una nota de “feliz día” en su teléfono, para que cada vez que lo conteste vea algo distinto. Busque un objeto extraño, no necesariamente tiene que gustarle, pero eso cambia la perspectiva de su situación.

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