Consejos para emprender un negocio gastronómico

A la hora de iniciar un negocio propio, muchos optan por abrir un restaurante o una cafetería. Sin embargo, existen parámetros a tener en cuenta para hacer de este emprendimiento una opción rentable.

La idea es construir un capital propio, crear nombre y hacer lo que se ama, algo que es gratificante, pero que no es nada sencillo. La idea es construir un capital propio, crear nombre y hacer lo que se ama, algo que es gratificante, pero que no es nada sencillo.
Desde hace algunos años, la apertura de restaurantes y cafeterías no se han hecho esperar en el país, pues el amor por la culinaria de muchos, la vocación de chefs de otros o simplemente la percepción de rentabilidad en estos negocios han hecho que el sector gastronómico se haya convertido en una de las opciones más atrayentes para los emprendedores.

Y es que de acuerdo con Alex Torres, Docente de Gastronomía de la Salle Collegue, para quienes han decidido formar parte de la industria gastronómica, los sueldos no resultan competitivos, por lo cual se ha creado una gran ola de emprendedores en este campo. “La idea es construir un capital propio, crear nombre y hacer lo que se ama, algo que es gratificante, pero que no es nada sencillo”, aclara.

¿Pero qué tan difícil puede ser? FP reunió las opiniones de varios expertos emprendedores culinarios y resumió sus más importantes consejos para que la aventura gastronómica no resulte tan difícil.

Experiencia: Carlos Montaño, chef especializado en catering, asegura que tener experiencia en el trabajo de restaurantes es importante para asumir y conocer desde dentro cómo es el movimiento del negocio. “Si bien usted no es el dueño de estos restaurantes, si puede percibir el panorama que se da en este emprendimiento y cómo lo han afrontado quienes sí están a la cabeza”, resalta.

Tenga un concepto definido: Elija el tipo de público, el tipo de comida que va a servir, la experiencia que quiere brindar, concrete todo el estilo que quiere presentar y vendar, de modo que esto contribuya a que la experiencia del cliente sea más que satisfactoria.

Paciencia:
En principio es importante saber que las cosas buenas se generan paso a paso. No haga las cosas a la carrera. Para Magdalena Cáceres, experta en emprendimientos, estudiar el mercado, obtener la experiencia, determinar las conjugaciones adecuadas para cocinar el éxito, toma tiempo.

Capacítese: Según el profesor de la Salle College, uno de los puntos clave es estar bien formado. Esto porque la academia o las actualizaciones le pueden dar una idea clara sobre cómo hacer análisis de costos, montajes empresariales, mantener la innovación y todo lo que tenga que ver con tecnología para la industria gastronómica. No es solo montar un restaurante, es reconocer las tendencias que se generan en éstas.

Viaje: Al viajar y conocer otras culturas, (especialmente otros platos),se ven muchas cosas, se renueva la mente, y se generan nuevas experiencias a nivel gastronómico, las cuales puede potencializar en su propio menú y concepto.

Sea preciso en la parte de costos y montaje: La administración en materia culinaria es lo que diferencia al chef del cocinero, realice un menú estratégico que permita aprovechar los ingredientes que no utilizó en una receta, en otra, así disminuye el desecho, bajas en los costos y aumentas las ganancias. No gaste más de lo que debe, cotice con varios proveedores y elija lo que mejor le convenga, así sea un poco más costoso. Piénselo como una inversión.

Busque un mentor:
Sea un amigo que ya tiene un restaurante, o sus profesores u asesores en la capacitación que realice, siempre es importante contar con alguien que entienda por lo que usted está pasando y que haya podido o no, superar los impases de la situación. “En la Salle College, el 100% de los docentes están metidos en el medio, tienen restaurantes, empresas asesoras, por lo que tenemos una visión acertada sobre lo que es emprender un negocio gastronómico en la práctica, y esto lo divulgamos con nuestros alumnos, todo el tiempo”, precisa Torres.

Valórese: Cuando se trate de determinar el precio de los platos que se ofrecerán en el menú, no se debe dudar en cobrar lo justo y cobrar lo justo es tener una ganancia en cada plato.

“Recuerde que cuando se trata de alimentos, las personas están dispuestas a pagar bien, siempre y cuando los platos tengan buen sabor, buena presentación, haya una higiene total, y se ofrezca un servicio al cliente de calidad”, enfatiza Cáceres.

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