Dime cómo es tu escritorio...

... y te diré quién eres. Un nuevo libro asegura que en toda oficina existen cuatro tipos de personalidades que varían según el nivel de expresividad y asertividad. Lidiar correctamente con todos y cada uno es la clave para ser buen jefe y buen compañero.

Foto Revista Dinero. Foto Revista Dinero.
¿Alguna vez ha pensado que la forma en que organiza su escritorio es un indicador de la clase de trabajador que es? Aunque no lo crea, una de las habilidades más importantes en el trabajo –y de las que poco se habla, porque es innata–, es la personalidad laboral. Esta influye desde el temperamento hasta la forma en que se organizan los espacios y, por supuesto, los escritorios.

Tener claro cuál es la personalidad propia en la oficina, de los compañeros, jefes y subalternos es muy útil: no solo sirve para armar buenos equipos de trabajo, sino para hacer una mejor delegación de funciones, pues la forma de ser hace que unas personas sean más propensas, por ejemplo, a realizar tareas de investigación y análisis y otras a ejecutar actividades más prácticas.

El libro Personality Style At Work (Estilo de personalidad en el trabajo) publicado el año pasado por la experta en recursos humanos, Kate Ward, asegura que en toda oficina existen cuatro tipos de personalidades que están determinadas por su mayor o menor expresividad (grado en que muestra sus emociones a otros) y su nivel de asertividad (su deseo de influenciar a los demás).

Si un jefe puede identificar cuál es la personalidad de los miembros de su equipo va a minimizar los malentendidos, que ocurren por ejemplo cuando llega una tarea de última hora. Cuando eso sucede, siempre hay una persona que arranca rápidamente a trabajar, otra se ríe, otra se queja del poco tiempo y vaticina que no lo van a lograr. Lidiar correctamente con todos y cada uno es la clave para ser buen jefe y buen compañero de trabajo.

Además, cuando se tiene identificada la personalidad de un empleado se pueden establecer metas más alcanzables dado que es posible saber qué esperar de ellos. ?Pero no todo es tan sencillo. En una entrevista para el portal Salary.com, Ward advirtió que distinguir la personalidad de los miembros del equipo es una herramienta, pero no una regla, pues todas las personas tienen un poquito de cada una. Conozca las cuatro formas de ser preponderantes en las oficinas y ubíquese en una de ellas.

Los cuatro tipos

1. Directos

• Alta asertividad y baja expresividad.
• Su escritorio está lleno de papeles de trabajo, aunque probablemente está organizado en pilas.
• Son personas que prefieren aprender de forma independiente y son orientados hacia la acción, por eso les aburren las reuniones y si son muy largas, se ponen impacientes.
• Usan un lenguaje ‘mandón’, con frases como “usted tiene que” o “debería hacer…”.?• Hablan duro y fuerte y dan sus opiniones como hechos irrefutables.
• No son buenos escuchando a sus compañeros, así que si debe darles instrucciones a estas personas tiene que ser directo y concreto.
• Viven afanados y toman decisiones rápidas.
• En sus comunicaciones escritas no dan rodeos y van directo al grano, pidiendo lo que necesitan.

2. Espirituales

• Altamente expresivos y asertivos.
• Sus escritorios son desordenados, con papeles de trabajo tirados por todas partes, junto con revistas, recibos por pagar, libros y otras cosas.
• Les gusta aprender en grupos, disfrutan tener mentores y asistir a conferencias.
• Una pista para identificarlos es que le sacan el cuerpo a las pruebas online o a los programas de autoestudio.
• Tienden a exagerar y hablan mucho.
• Son muy buenos para iniciar nuevos proyectos, pero necesitan un empujón para terminar los que ya están marchando.
• Les encantan las lluvias de ideas.
• Por lo general, piensan que los correos electrónicos y la comunicación escrita no son necesarios si pueden hablar directamente con sus compañeros.

3. Considerados

• Baja asertividad y alta expresividad.
• Odian el conflicto y hacen lo que sea porevitarlo.
• Sus escritorios son desordenados, sin embargo, saben dónde está todo. También pueden tener imágenes de paisajes serenos, fotos de grupo y otros objetos personales en lugares bien visibles.
• Prefieren aprender en grupo.
• No disfrutan asumir nuevos proyectos, más por capricho que por cualquier otra cosa.
• Si una persona requiere mucho que la “lleven de la mano” cuando le asignan un nuevo proyecto, es una señal innegable de que es considerada.
• Hablan despacio y suave y no les gusta mucho expresar sus propias opiniones.
• Escuchan con atención antes de hablar y les encanta la charla.
• Comienzan sus correos electrónicos saludando y preguntando por la vida del destinatario, para luego sí pasar al asunto principal.

4. Sistemáticos

• Baja asertividad y expresividad.
• Tienen los escritorios más limpios y ordenados, los únicos papeles que están encima son aquellos con los que está trabajando.
• Cada noche antes de salir limpian su escritorio y lo único que dejan a la vista son materiales laborales, como gráficas e investigaciones.
• Prefieren pensar de forma independiente, no les gusta participar en ambientes grupales y se mueven siempre con fechas límites, es decir, funcionan mejor bajo presión.
• Les gusta usar el lenguaje preciso y prefieren compartir hechos y datos en vez de sus propias opiniones.
• Hacen análisis para tratar de tener todas las respuestas.
• En su comunicación escrita usan bullet points para dar más claridad y el texto está completamente ordenado.



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