Señales que indican que su negocio podría quedar en quiebra

En ocasiones es mejor tirar la toalla y admitir la derrota que seguir desgastándose con una idea que no prosperó. Le contamos cuáles son las señales que indican que un negocio va mal y toca acabarlo.

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Ser independiente es la escapatoria cuando se quiere poner fin a la etapa de empleado, esa en la que los ingresos no crecen mucho y las cosas pueden resultar monótonas. Según el Reporte Global de Emprendimiento Ager, la principal razón para iniciar un negocio en Colombia es la independencia de un empleador con 41%, seguida de la compatibilidad con la familia y realización personal, ambas con 40%. Sin embargo, son muy pocos los que están dispuestos a asumir los riesgos y sacrificios de ser emprendedor, pues esto implica menos tiempo libre y mayores responsabilidades.

De por sí, es un mérito animarse a dejar la vida de trabajador y apostar todo a un negocio, pero el verdadero reto es sobrevivir en el intento, ya que no es sencillo llegar a un punto estable. Según datos del portal  Usa Today, solo el 20% de los nuevos negocios sobreviven al primer año de operaciones.

Por otro lado, la emoción y el entusiasmo de comenzar un negocio nos puede cegar, evitando así que nos demos cuenta cuando las cosas no están resultando. Al aventurarse en una idea de la cual vamos a depender económicamente, se genera un vínculo emocional muy grande que hace difícil que desistamos o reconozcamos la derrota.

Pero la palabra riesgo implica que hay posibilidades de que las cosas fallen, no entender eso es negarse a ver nuevas oportunidades. Para ser exitoso es importante ser flexible y aprender a superar los fracasos, si se tiene esa mentalidad las posibilidades de iniciar otro negocio y que este tenga éxito son mayores, puesto que ya se sabe qué errores pueden ocurrir y se está mejor preparado.  Le contamos los principales indicadores  que señalan que un negocio se está yendo a la quiebra.

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1. Las ganancias siguen sin verse

Aunque el tiempo para llegar a un punto de equilibrio económico en cualquier negocio nunca es corto, hay pequeñas mejoras que se ven progresivamente. Por ejemplo, problemas comunes como conseguir clientes, la fabricación y distribución del producto se deben haber solventado en los primeros meses.

A pesar de que no esté recibiendo ganancias, sí debe tener dinero suficiente para pagar las cuentas, comprar inventario y costear lo básico. Asegúrese de que lo anterior se cumpla, pues si ha trabajado duro y mantener las cosas se le está complicando, quizás deba reconsiderar su modelos de negocio y tomar acciones oportunas.

“Hay algunas señales que comúnmente indican que es conveniente analizar muy seriamente la posibilidad de liquidar un negocio:pérdidas persistentes, ventas que caen en picada, deudas impagables e imposibilidad de renegociar condiciones con acreedores, cambio radical de la demanda ante el cual la empresa no pueda responder, y, en muchas ocasiones, desánimo, problemas irreconciliables entre los socios o agotamiento personal”, comenta Alejandro Useche, Director MBA de la Escuela de Administración de la Universidad del Rosario.

2. El mercado cambió

Es probable que cuando se le ocurrió abrir un negocio su idea haya sido fuerte, conveniente y rentable. También es posible que haya funcionado y su crecimiento fuese más rápido de lo que se esperaba. Sin embargo, con la misma velocidad que las cosas funcionaron en su momento, estas igualmente pueden echarse abajo, así lo asegura Kat Tretina, escritora de finanzas personales en el portal Wise Bread.

Los ejemplos de esto se pueden encontrar con un par de vistazos a la historia, especialmente en casos donde la tecnología reemplazó productos que parecían invencibles, como las cintas de video, los rollos fotográficos o los discos cd. Para qué esto no le pase, es importante que no deje de tener en cuenta su producto, cómo mejorarlo, hacerlo de mejor calidad o más barato, pues el riesgo de la competencia siempre está latente.  Si ve que sus ganancias están continuamente cayendo, evalúe las cosas, no mantenga la esperanza de una recuperación por mucho tiempo.

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3. No lo está disfrutando

Es normal que cuando se empieza un negocio la cantidad de trabajo suele ser más grande que la de un empleado normal, pues al ser independiente todas las cosas dependen exclusivamente de usted.

No obstante, la emoción que produce hacer las cosas por su cuenta y obtener más ganancias, hace que haya pasión por lo que se hace, amenizando las obligaciones.

El problema es que la pasión se agota, sobretodo cuando ha pasado tiempo y las cosas no están dando resultados, por lo que el trabajo se vuelve una fuente de estrés. Si no disfruta lo que hace, evalúe si las ganancias valen la pena o si tiene alguna otra opción para conseguir ingresos similares sin desgastarse tanto.

4. Las cosas se le salen de las manos

Tenga presente que como administrador de un negocio usted no puede hacer todas las labores por su cuenta, es sencillamente inviable, pues dentro de la estrategia y planeación se debe considerar agrandar el equipo a la misma proporción que las tareas por hacer aumentan. Así lo recomienda Julie Wilson, en el portal Entrepreneur, quien tuvo que cerrar su revista de vida moderna Kentucky porque solo contaba con dos personas que hacían ventas y también publicaban.

Al comienzo debe manejar por su cuenta los proyectos diarios, el mantenimiento del hogar y las finanzas, pero a medida que las cosas van avanzando debe relegar sus tareas a nuevos empleados y enfocarse así en la parte  estrategica. Pero si ha pasado mucho tiempo y usted aún no puede pagar la mano de obra extra, el negocio tiene pocas posibilidades de crecer.

5. Puede estar perdiendo el tiempo

El dinero es un factor muy importante a la hora de evaluar un negocio, pero no es el único. En algunas situaciones el tiempo puede ser más importante que la parte económica, pues de nada sirve tener capital y no espacios para disfrutarlo.

Si bien los dos factores son destacables, estos no son apreciados de manera distinta dependiendo de la persona, por eso evalúe cuánto debe trabajar para mantener el negocio y si realmente merece el esfuerzo. “Si se encuentra trabajando 24 horas al día, los 7 días de la semana para que el negocio funcione, es una señal de que debe retirarse, incluso si está siendo recompensado financieramente, si no se tiene tiempo para descansar o estar enfermo tiene un problema con su negocio y debe retirarse” aconseja Peter Raffalski, vice presidente de Wealth & Wellbeing Institute, en un artículo de la revista Forbes.

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