Intercambios juveniles: ¿más que un paseo?

Una asociación de jóvenes en Hamburgo organiza intercambios juveniles entre Europa y América Latina para fortalecer el diálogo entre ambas culturas.

intercambio, estudiantes, intercambio, estudiantes,
;
DW
La IJEL, Asociación Juvenil Europa-Latinoamérica, es una agrupación que reúne a unos 50 jóvenes voluntarios en un barrio popular de Hamburgo, en Alemania. En una entrevista con DW, Auxi Glas, presidenta de la junta directiva, entregó detalles de sus actividades interculturales.

La meta principal de la IJEL, según la definen sus miembros, es contribuir a una sociedad abierta, que respete y sepa apreciar las diferencias culturales. La asociación fue fundada en 1990 por un grupo de jóvenes chilenos con la idea de tener un lugar donde pudieran intercambiar sus experiencias. Rápidamente se convirtió en un punto de encuentro para otros muchachos latinoamericanos que vivían en Hamburgo. A medida que pasó el tiempo, comenzaron a llegar también jóvenes alemanes y de otras nacionalidades, interesados en la cultura latina.

La convivencia de diferentes grupos culturales dentro de un mismo espacio caracteriza a la sociedad moderna y los problemas que de ello resultan figuran en el orden del día de la política. Por eso la interculturalidad es un tema central en nuestros tiempos. IJEL reconoce la importancia de la diversidad sociocultural y los intercambios juveniles se prestan como un medio práctico para vivir la comunicación intercultural. Hasta el día de hoy se han llevado a cabo más de ochenta intercambios entre Hamburgo y América Latina.

Los intercambios

Durante los intercambios, los jóvenes conviven con familias locales contactadas por IJEL. Por lo general son familias que tienen hijos de la misma edad o estudiantes dispuestos a recibir a alguien durante la estadía. El contacto directo con las familias les permite a los participantes conocer nuevas costumbres y reflexionar sobre las propias. También el tener que comunicarse en otro idioma es parte de la experiencia intercultural.

IJEL coopera con diferentes organizaciones locales, las que se encargan de organizar el programa que se llevará a cabo cuando el grupo alemán llegue. Las actividades varían mucho, entre trabajo social, participación en talleres y las de tipo cultural, como visitas a museos. El grupo de jóvenes que participa en el intercambio organizará las actividades en Hamburgo para cuando los otros lleguen.

En Hamburgo, además de mostrar a los participantes las atracciones turísticas de la ciudad portuaria, el grupo alemán los incluye en actividades como el Festival de América Latina que se lleva a cabo una vez al año en las salas del Museo de Etnología. Los festivales ofrecen un programa variado de discursos informativos, conciertos, bailes tradicionales, comidas típicas y una gran fiesta al estilo latino. Este festival ha logrado establecerse como parte del programa cultural de la ciudad, aportando a la difusión de la cultura latinoamericana. La suma de los fondos recaudados se utiliza para pagar los boletos del vuelo de los jóvenes que vienen a Alemania, ya que sin esta ayuda no sería posible su viaje.

Las actividades brindan nuevas perspectivas en cuanto al trato hacia culturas ajenas. Aportan a la interculturalidad construyendo puentes entre Europa y América Latina, lo que permite el diálogo entre jóvenes de ambos lados.

No todo lo que brilla es oro
Cada año el IJEL organiza cuatro intercambios de jóvenes: dos grupos que viajan a un país hispanohablante y a dos grupos de jóvenes que viajan a Hamburgo. Sin embargo, no es tan fácil como podría parecer, explica Auxi Glas, una de las encargadas de la organización del trabajo. El tiempo es una de las dificultades que afronta el IJEL. Debido a que todos los miembros son voluntarios, los jóvenes no pueden dedicar todo su tiempo al grupo. Y no solo eso: también el espacio representa un problema, ya que la pequeña oficina no es adecuada para trabajar con grupos tan grandes.

Finalmente existe el problema financiero. La Administración del Estado de Hamburgo responsable de temas sociales, la familia y la integración (BASFI) subvenciona una parte de las actividades del IJEL.

La asociación juvenil recibe un subsidio del 50 por ciento para pagar el local en el que se encuentra establecida su oficina, del 80 por ciento para las actividades regulares y de un 75% para los boletos de vuelo de los intercambios juveniles. El resto de los gastos se tienen que cubrir mediante las actividades, como los festivales. Los jóvenes alemanes tienen que pagar por cuenta propia los costos del intercambio.

Este año, el IJEL está preparando la llegada de un grupo de jóvenes proveniente de Colombia y uno de México, mientras que un grupo de jóvenes alemanes viajará a Chile. Desde luego, la experiencia del intercambio comienza antes del viaje, es decir con la organización y preparación del mismo, y continúa aun después de haber regresado, cuando se comienza a preparar la visita de los jóvenes latinos que vienen a Alemania. Además, el enfoque intercultural que se mantiene y el trabajo social que se realiza, le dan un valor más que turístico a los intercambios.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.