Las peligrosas desventajas de ser muy bueno en el trabajo

Lograr tener un buen desempeño laboral y dar el máximo de sí mismo para conseguir lo que la empresa quiere, no siempre tiene las retribuciones que se desean.

Las peligrosas desventajas de ser muy bueno en el trabajo Las peligrosas desventajas de ser muy bueno en el trabajo
Ser competente no es algo que se logre de la noche a la mañana: se trata de desarrollar habilidades intelectuales, de eficiencia, eficacia y conocer muy bien el campo en el cual se desempeña para identificar oportunidades.

Se consideran buenos en el trabajo quienes cumplen con estas características, que además de problemas siempre proponen soluciones y son muy proactivos en la realización de sus funciones asignadas y aportan más de lo que se les solicita.

Pero esto no es fácil: la envidia, el no reconocer e incluso el asignar el éxito de ciertos proyectos a otras personas siempre son algunas de las barreras y limitaciones con las que se encuentran las personas que son buenas en su trabajo.

El portal de Business Insider publicó los resultados de la Escuela de Negocios Fuqua de Duke, Estados Unidos: las personas que tienen un alto nivel de autocontrol y responsabilidad pagan un precio por esas cualidades en el trabajo.

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A lo que se deben atener…

Si bien sus cualidades los ayudan a tener un buen empleo, a lograr sus objetivos y tener un alto nivel de compromiso, la principal desventaja radica en que se ven muy agobiados por su propia competencia.

Según el estudio de la Universidad, esto implica a que las expectativas de las personas que lo conocen tendrán un alto nivel de expectativa que espera que ese buen trabajador siempre cumpla; por lo tanto, siempre buscará llegar a ese máximo.

Los investigadores también determinaron que si bien el autocontrol y la autoexigencia no predicen necesariamente un buen desempeño laboral ni es una característica innata de una persona exitosa, quienes poseen estas cualidades adquieren un compromiso muy alto con ellos mismos al ver la situación (o la tarea puesta) como un reto.

Su clave: “persisten durante más tiempo”, explican los expertos de la Escuela de Negocios. Pero ese esfuerzo no siempre tiene su reconocimiento.

Otra de las desventajas está relacionada con las relaciones de trabajo. Quienes son buenos, se sienten más presionados en su ambiente laboral por sus compañeros que no tienen un buen rendimiento, son perezosos o irresponsables.

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Y todo radica en que, los buenos empleados, sacrifican más que sus compañeros pero, nuevamente, el reconocimiento puede ir para todo el equipo y no para quien realmente hizo el trabajo como debía ser.

Las consecuencias

Para quienes son los buenos trabajadores las consecuencias simplemente pueden terminar en un estrés fuerte que los puede agotar física y mentalmente. Pero también saben reconocer hasta qué punto pueden llegar.

Y es allí donde entran las consecuencias para los jefes y las empresas: pueden perder grandes perfiles que, seguramente, habrán sido los encargados de haber logrado grandes triunfos o negocios.

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