Las poco conocidas características del emprendedor ideal

Un día de marzo un correo electrónico llegó al buzón de Rachel Kuller, a la sazón de 38 años de edad. "Acabas de ser elegida… como una de las personas en la industria tecnológica con más probabilidades de crear una compañía", empezaba la misiva.

Mark Zuckerberg, creador de Facebook. Mark Zuckerberg, creador de Facebook.
;
BBC
Y Rachel, quien trabaja para una empresa de software y nunca había empezado un negocio propio ni consideraba hacerlo, se llenó de curiosidad.

El correo había sido enviado por el equipo de Bloomberg Beta, un fondo de capital de riesgo de US$75 millones respaldado por la empresa de noticias e información Bloomberg.

Luego explicaba cómo habían usado el análisis de datos para identificar gente con altas probabilidades de crear y mantener una compañía exitosa, incluso antes de que ellos mismos lo supieran.

"He estado en reuniones con gente que está planeando crear una empresa deseando haberlos conocido un año antes", explica Roy Bahat, de Bloomberg Beta.

Y Bahat sabía que emplear el análisis de datos para identificar potenciales emprendedores era una posibilidad.

Emprendedores modelos
Las dos primeras compañías de análisis con las que trabajó, sin embargo, no lograron hacer lo que él quería.
Pero Danielle Morrill, la fundadora de la tercera empresa a la que se acercó –llamada Mattermark– tenía un plan.

"Tomamos una muestra de fundadores", cuenta Morrill. "Nos fijamos en dónde habían trabajado, qué tipo de trabajo habían tenido, en su edad y en otros factores que luego usamos para construir un modelo", explica.

"Es el estudio más extenso jamás hecho sobre patrones comunes a los fundadores de negocios", le dice a la BBC.

Algunos de los criterios que identificaron parecen obvios, como por ejemplo gente que ya ha trabajado en alguna start-up (compañía incipiente).

También gente que ha asistido a universidades prestigiosas. O que trabaje en tecnología o administración de empresas. Adicionalmente, toda la gente que buscaban tenía que residir en la zona de la bahía de San Francisco o Nueva York.

Mattermark luego procesó la información pública disponible en redes sociales como Twitter, Facebook y LinkedIn para identificar a un millón y medio de profesionales conectados de una forma u otra con compañías tecnológicas.

Y al cruzar los datos identificó a 350 personas que tenían un perfil similar a los fundadores de negocios del estudio inicial.

Hallazgos sorprendentes
Aunque la imagen popular del emprendedor remite a veinteañeros universitarios como Mark Zuckerberg, la investigación de Mattermark y Bloomberg encontró que el típico fundador de compañías es a menudo alguien muy diferente.

Para empezar, por lo general están al final de la treintena y casi uno de cada cuatro tiene más de 40 años de edad.

También descubrieron que era más probable que la gente que había permanecido por más tiempo en sus trabajos terminara decidiendo crear su propia compañía.

Y dos tercios de los fundadores de negocios nunca habían ejercido cargos altos antes de iniciar su propio negocio.

"Contrario a lo que se suele pensar, estar 'atascado' en el mismo puesto o la misma empresa por mucho tiempo, incluso décadas, no disminuye tus posibilidades de convertirte en emprendedor", afirma Morrill.

¿Estafa, spam u oportunidad?
Una vez que los 350 potenciales emprendedores fueron identificados, a todos se les envió un correo explicando las razones de Bloomberg Beta y una invitación a una cena especial.

Inicialmente, muchos de quienes estaban en la lista de correo pensaron que se trataba de spam o, incluso peor, de una trampa que buscaba estafarlos.

Pero entre quienes lo leyeron hasta el final, el mensaje despertó interés y también obligó a un poco de autorreflexión.

"Yo nunca había pensado en crear mi propia compañía", cuenta Rachel Kuller.

"Y esto me hizo ponerme a pensar en que es algo que podría hacer. Definitivamente estoy en un lugar (San Francisco) y una época de inmensas posibilidades", agrega.

Otra persona que se tomó el mensaje bastante en serio fue Ryan Hoover, quien se parece mucho más al emprendedor de la imaginación popular.

De 27 años de edad, Hoover ya había trabajado en dos start-ups cuando recibió el correo, y su propio negocio estaba en la fase inicial.

Y desde entonces su firma, Product Hunt, ya ha completado dos rondas de financiamiento y obtenido más de US$7 millones de fondos de capitales de riesgo.

La empresa comparte información sobre productos tecnológicos, los que ganan y pierden popularidad según las reacciones que generan entre los suscriptores al servicio.

Y es bastante popular en el mundo de la tecnología y nuevas empresas, y muchos fondos de capitales de riesgo que buscan el próximo gran éxito en el que invertir.

Cenas para ganadores
Tanto Ryan como Rachel afirman que la primera cena organizada por Bloomberg Beta –en la que participaron cientos de receptores del correo y posibles financiadores– fue muy útil para ellos. Y lo mismo puede decirse de los subsiguientes eventos.

Para empezar, dicen, si uno va a empezar una empresa necesita rodearse de buena gente. Y el proyecto de Bloomberg Beta, que reúne a estos futuros emprendedores cada pocos meses, les ha permitido crear redes y conocer a gente que les puede ayudar.

Un resultado que, según Bahat, su empresa ya anticipaba.

"Nuestro objetivo no era alentarlos a que crearan sus propias empresas", explica. "Lo que queríamos era tener una oportunidad para conocerlos y, si ellos querían, también serles útiles y poder ayudar", le dice a la BBC.

"Sabemos que estamos buscando una aguja en un pajar. Pero la diferencia es que, con este enfoque, toda la paja está hecha de oro", concluye Bahat.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.