Ley 20 de Wiener: algunos problemas no tienen solución

por BBC Mundo

Además de ser ciertas y a menudo chistosas, varias observaciones del aviador Earl Wiener aplican a los encuentros entre nosotros y las máquinas.

Ley 20 de Wiener: algunos problemas no tienen solución Ley 20 de Wiener: algunos problemas no tienen solución
El título de este artículo es parte de una de las leyes de un experto muy apreciado en su campo: la aviación. Como ocurre a menudo cuando uno mete las narices en ámbitos que le son ajenos, se encuentra con héroes que no muchos conocen fuera de estos.
 
En el caso del piloto, profesor de la Universidad de Miami e investigador de la NASA Earl Wiener se torna en todo un placer pues, además de que sus observaciones son ciertas y a menudo chistosas, varias aplican a nuestros encuentros con las máquinas en cualquier circunstancia... hasta cuando deja, confiado, un pastel en ese horno inteligente que promete maravillas y, cuando va a ver, está chamuscado (ver Ley 20, abajo).

Quizás por ello se le ha descrito como un gurú de Factores Humanos, algo que la Organización de Aviación Civil Internacional describe como el estudio de la relación de las personas con las máquinas, con los procedimientos y con el ambiente que les rodean.

Pero dejémonos de preámbulos y empecemos con las leyes:
1.
2.
3.


No, no hay necesidad de que refresque la página web y no, tampoco cometimos un error. Por razones desconocidas -al menos por las fuentes que hemos consultado-, Wiener dejó las leyes 1 a 16 "intencionalmente en blanco".

Así que saltemos entonces a las demás:

17. Cada dispositivo crea su propia posibilidad de error humano

18. Los aparatos exóticos crean problemas exóticos

19. Los dispositivos digitales amortiguan errores pequeños, mientras abren la posibilidad de errores grandes

Esas tres se enfocan en las máquinas.

Pero las siguientes se refieren más a la otra parte de la ecuación: el hombre, que -según la descripción de otro piloto, el escritor y psicólogo británico, pionero en el campo de Factor Humano, David Beaty en su libro "El piloto desnudo"- es una "delgada y perecedera bolsa rellena de carbón, calcio y fósforo mezclados con oxígeno y nitrógeno, unos cuantos gramos de azufre y cloro, trazos de hierro, yodo, cobalto y molibdeno, añadidos a grasa y cuarenta litros de agua".

FP le recomienda leer "Los empleados "díficiles" están de moda".

20. ¿Complacencia? No te preocupes por eso

Con esas seis palabras, y con ironía, Wiener subraya uno de los problemas más complicados -hasta de definir- es el encuentro entre las máquinas y nosotros.

Es un efecto secundario inesperado de lograr una meta: alcanzar altos grados de automatización y fiabilidad en los dispositivos.

¿Recuerdan el pastel en el horno inteligente? Pues probablemente el problema no fue el horno, precisamente, sino uno, como lo sigue siendo el ser humano en la gran mayoría de accidentes aéreos, a pesar de que las aeronaves son cada vez más seguras.

Es como si nos confiáramos, como si le dejáramos la responsabilidad a la máquina y no nos aseguráramos con tanto cuidado de que todo esté bien.

Pero, con la próxima ley, Wiener parece decirnos que tampoco todo es nuestra culpa:

21. En aviación, no hay ningún problema que sea tan grande o complicado como para que no se pueda culpar al piloto de él

Y con las siguientes, reta presunciones tan arraigadas que hasta son refranes:

22. No existe una solución simple esperando a ser descubierta, así que no pierda el tiempo buscándola

23. La invención es la madre de la necesidad (en vez de "la necesidad es la madre de la invención")

24. Si la primera vez no tiene éxito... (No: "trata otra vez", sino) inténtelo con un nuevo sistema o abórdalo de una manera distinta

Verdades con ironías

Ahora, volvamos al título de este texto, pues es un extracto de la siguiente ley. Según Henry-Louis Mencken (1880-1956), periodista y escritor estadounidense, "para todo problema humano hay siempre una solución fácil, clara, plausible y equivocada".

También se dice que "Todo problema tiene solución; si no, no es problema". Pero Wiener dice que...

25. Algunos problemas no tienen solución. Si se encuentra uno de esos, puede convocar a un comité para revisar alguna lista de verificación.

Varios de los fans de las Leyes de Wiener fuera del ámbito de la aviación, señalan que con sólo cambiar algunas palabras, sus observaciones se tornan universales. En estos casos, "avión" y "piloto".

27. Se necesita un avión para sacarle lo peor a un piloto

28. Cualquier piloto que pueda ser reemplazado por una computadora, debe serlo.

Y, finalmente, algo que siempre vale la pena tener en cuenta.

29. Cuando resuelve un problema, usualmente crea otro. Lo único que puede esperar es que el que creó sea menos crítico que el que eliminó

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Las leyes de robótica de Asimov

Uno de los más famosos autores de ciencia ficción, Isaac Asimov, escribió las "Tres leyes de la robótica" en una novela protagonizada por robots parecidos a humanos. Las normas fueron diseñadas para proteger a las personas.

1. Un robot no puede lastimar a un ser humano o, por medio de la inacción, permitir que un humano se haga daño.

2. Un robot debe obedecer las órdenes que los seres humanos le dieron, excepto cuando dicha orden entre en conflicto con la primera ley.

3. Un robot debe proteger su propia existencia mientras no entre en conflicto con la primera y segunda ley.

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