5 maneras de sobrevivir a un mal jefe, según un profesor de Stanford

De los desafíos laborales más duros es convivir como trabajador con un líder que se inventa problemas, con quien no se lleva bien del todo o que le tiene el ojo puesto.

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Retener y cautivar al talento joven es un reto en las empresas. De no hacerlo, se corre el riesgo de asumir altos costos de producción, ocasionados por la alta rotación laboral. Según un informe de Deloitte, en el 2016 el 80% del empleo que se generó en Colombia provino de las micro, pequeñas y medianas empresas, haciendo referencia a cifras del Ministerio de Trabajo.

Sin embargo, el crecimiento de estas empresas se afecta notablemente por la alta rotación de personal y el tiempo que invierten en los procesos de búsqueda y selección de candidatos. Por esa situación, se genera un gran golpe a las finanzas de las compañías, no solo por lo económico, sino por la caída en la productividad y en su imagen.

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En el reporte de Deloitte se concluye que “Los costos asociados con el proceso de reemplazar a un trabajador de un cargo medio le pueden significar a la empresa hasta el 150% del salario anual, en el caso de cargos que no requieren estudios profesionales”.

Ese constante movimiento de trabajadores puede deberse a factores como el clima organizacional, donde los malos jefes aburren a los trabajadores jóvenes que las empresas deberán cautivar y retener. Robert Sutton, profesor de la Universidad de Stanford, autor de “La regla del no imbécil” y del libro próximo a salir “La guía de sobrevivencia a imbéciles” considera que hay algunas claves por seguir cuando se trata de lidiar con gerentes irracionales.

Los siguientes tips de Sutton hacen parte de una entrevista que dio al portal Business Insider. Tome nota cuando viva una situación problemática con un mal líder.

1. Sea cuidadoso y considere sus opciones

Antes de irse a la guerra con un mal jefe, Sutton dice que es importante armar un plan y tener una estrategia definida, además de ir con precaución. “Por mucho que sea muy amigo del gerente de recursos humanos, por lo general el jefe tiene más poder que el empleado, entonces toca tener mucho cuidado”, añade.

2. Confronte el asunto

Si piensa que el mal comportamiento de su jefe deriva de simple indisposición y simplemente es malicioso con usted, la mejor política que puede adoptar es esperar un momento de tranquilidad para señalar al problema.

Sutton cuenta que conoció a una mujer vicepresidenta de una empresa que lidiaba con el mal hábito de su presidente quien solo interrumpía en las reuniones a las mujeres cuando hablaban, cuando estaba con su equipo de directivos.

“Lo que ella y sus compañeras hicieron fue contar cuántas interrupciones hacia mujeres había y le llevaron el tema a su superior”, agrega el docente. En realidad él no sabía qué era lo que estaba haciendo y después cambió ese molesto comportamiento.

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3. Solo sonría y aguante

Si de verdad le tocó un jefe idiota y narcisista y no hay posibilidad de que intervenga una persona de más alto nivel, Sutton afirma que no hay por qué contraatacar y devolver el golpe. Los narcisistas suelen ser sensibles y devuelven fuego con más fuego. En vez de eso, el experto recomienda guardar la suficiente distancia para protegerse a sí mismo y tener una estrategia de escape.

“Si está en una situación difícil, usted comienza a pensar qué le podría pasar dentro de unas semanas, en seis meses o incluso un año, con lo cual la situación estresante puede terminar haciendo más daño del que podría imaginar”, manifiesta Sutton.

4. Documente cualquier abuso

Si comienza a ser víctima de acoso, el profesor dice que tiene que empezar a documentar el caso, con lo cual será más fácil para el área de recursos humanos presentar la evidencia de lo que viene pasando. “Eso no quiere decir que se volverá en el seguro ganador ante el problema pero aumenta enormemente las probabilidades”, dice.

Guarde los emails, grabe los regaños, las conversaciones de texto, en fin, todo lo que constituya las pruebas de su caso. El caso de un ex presentador de la cadena Fox, Gretchen Carlson, quien después de confirmar la legalidad de unas grabaciones que hizo con Roger Ailes, logró ganar una demanda por acoso laboral.

5. Forme alianzas

Por lo general, los comportamientos irracionales de los malos jefes no son contra alguien en específico sino dañan a un grupo de personas. Sutton conoció el caso de un grupo de trabajadores que eran constantemente gritados y acosados por uno de los asesores de la empresa. Entre todos, empezaron a reunir información y las evidencias del maltrato al que eran sometidos y fueron construyendo el caso.

Una vez obtuvieron toda la información la pusieron de conocimiento a las instancias correspondientes y lograron que el abusador fuera botado de la empresa. “Él nunca supo qué estaba ocurriendo. Espero que nadie esté haciendo eso conmigo en este momento”, dijo Sutton, en broma.

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