¿Cómo mejorar su inteligencia emocional?

Una de las que poco enseñan a desarrollar en el colegio o la universidad pero muy importante a la hora de establecer relaciones personales; puede convertirse en un arma para su crecimiento profesional o el de sus negocios.

¿Cómo mejorar su inteligencia emocional? ¿Cómo mejorar su inteligencia emocional?

Según la teoría del sicólogo Howard Gardner, en su teoría de las inteligencias múltiples, una de ellas es la emocional que “es la capacidad para identificar y gestionar sus propias emociones y las emociones de los demás. Incluye tres habilidades: conciencia emocional, capacidad de aprovechar las emociones y aplicarlos y capacidad de gestionar las emociones”, según explica Psychology Today.

A diferencia de las otras inteligencias, ésta puede llegar a variar dependiendo del momento de la vida y las etapas por las cuales una persona atraviese; pero siempre tendrá unas repercusiones en la forma en la que la persona se desempeñe en el trabajo: de acuerdo con Talent Smart, empresa especialista en test psicológicos, el 90% de las personas que tienen un alto rendimiento en el trabajo poseen un alto nivel de inteligencia emocional, mientras que el 80% de quienes tienen un bajo rendimiento, tienen un bajo nivel de este tipo de inteligencia.

Así, no solamente es útil para hacer un adecuado relacionamiento con los demás sino que también interfiere en la forma en la que usted responde ante nuevos retos, presiones o problemas y cómo, dependiendo de qué tan inteligente sea emocionalmente, puede salir con éxito o fracaso de ellos.

FP le recomienda “Las actitudes que delatan a alguien con poca inteligencia emocional”.

Valga aclarar que esto no necesariamente está relacionado con el hecho de que las personas con cargos más altos deberían tener un mayor nivel puesto que no siempre sucede así. Incluso, muchas empresas se han llevado sorpresas al ver cómo los directivos, en un momento de presión, no saben manejar sus emociones y pueden hacer perder grandes negocios o cometer actos que no sean éticos ni profesionales.

Cada persona puede saber qué tanto es capaz de controlar sus emociones, pero si le llama la atención, en internet puede encontrar un par de test que le ayudarán a determinarlo. En tanto, si su objetivo es lograr desarrollar un poco más la inteligencia, considere las siguientes recomendaciones que aquí le damos.

Lea también “Cómo medir la inteligencia emocional en el trabajo”.

  • Reduzca las emociones negativas

Cuando usted es capaz de identificar que siente rabia, tristeza o frustración, se admite sentirlo, pero luego sabe que no puede permitir que eso afecte su juicio y actitud; está dando un gran paso. Para lograrlo, lo importante es que cuando suceda una situación de éstas, evite el llegar a una conclusión negativa inmediatamente. En cambio, “considere múltiples formas de ver la situación antes de reaccionar. Por ejemplo, puedo estar tentado a pensar que su amigo no devolvió la llamada porque lo está ignorando, o puedo considerar la posibilidad de que ella ha estado muy ocupado”, explica Psychology Today.

Entonces cuando deja de tomarse tan personal los comportamientos de otras personas, empieza a crear pensamientos más objetivos. Recuerde que usted no es el centro del mundo.

  • Asuma la responsabilidad de sus sentimientos

¿Ha escuchado alguna vez, ya sea en una relación o en el trabajo, que alguien dice “me dañaste el día” o “me hiciste sentir mal”? Pues bien, ahí tiene un indicio de alguien que no es capaz de asumir sus propios sentimientos sino que prefiere culpar a los demás con el fin de “dividir” esa carga de dolor al rechazo, a la frustración o al enojo. Así, lo primero es ser consciente de esto y eliminar ese tipo de expresiones.

En vez de ello puede decir “lo que dijiste me hizo sentir mal” o “no estoy de acuerdo con lo que hiciste, porque me afectó”; lo que hace que la carga emocional recaiga en la persona propia y no en los demás. Que usted espere una disculpa, es otra cosa, de lo cual tampoco debe depender su estado de ánimo.

  • Practique la empatía

Tanto con usted mismo como con los demás. De acuerdo con Life Hack, esto le permite entender por qué alguien se siente como se siente o se comporta como se comporta, sin que se lo comuniquen con palabras. Pero, para ello, hágalo primero con usted mismo: cuando note que está actuando de forma quizá extraña pregúntese “¿qué me está llevando a pensar o sentir así?”. La primera respuesta puede ser "no sé", pero si luego usted logra ponerle una descripción al momento y darle una palabra específica, notará cómo todo cambia.

Cuando aplique esto con sus compañeros, sabrá, entonces, por qué algunos contestan como contestan o hacen lo que hacen que, si bien no siempre puede ser adecuado, le lleva a entender que actúan de una forma más emocional que racional.

  • Establezca conexiones

De acuerdo con el médico Norman Rosenthal, cada vez que surge un sentimiento de enojo o frustración en una situación que puede no ser evidente, puede que usted inconscientemente esté trayendo a colación un momento de su vida.

Si le da por llorar, gritar y patalear cuando su jefe le dijo que “no” a un proyecto que le planteó, deténgase y considere “¿Qué pienso de esto?", intentando establecer un origen. Muchas veces puede darse cuenta que hay situaciones interconectadas y que ese “no” le recordó a un rechazo de una chica durante el colegio.

  • Regúlese

Es una de las situaciones más difíciles, pero con dedicación y paciencia se logra. Esto no significa que usted se niegue a sentir algo particular, especialmente, si es una emoción negativa. Pero es el hecho de que le ponga límites a su cabeza y diga “listo, ya estuvo bien de estar triste, no más”. Según MindTools, es importante saber qué siente, cómo lo siente, pero también tener la capacidad de ponerle fin a esa emoción para seguir adelante. Esto le resultará bastante útil en las discusiones en la oficina o en momentos en los que se sienta frustrado al no lograr un resultado que esperaba.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.