Ocho errores de emprender en sociedad

Sacar adelante una idea de negocio no es tarea fácil y menos aun cuando se tiene un socio, pues aunque dos cabezas piensan más que una, son dos formas de actuar distintas y ponerlas de acuerdo no es tan sencillo.

Las fallas en la comunicación entre socios pueden llevar una empresa al fracaso. Aprenda a manejarlas. Foto. Corbis. Las fallas en la comunicación entre socios pueden llevar una empresa al fracaso. Aprenda a manejarlas. Foto. Corbis.
Trabajar con otra persona requiere de paciencia, respeto, persistencia y de aceptar las debilidades propias.

Aunque una sociedad representa ventaja, por el aporte económico de otra persona, las habilidades complementarias y el capital intelectual; éstas suelen ser como los matrimonios, no siempre sobreviven; y se requiere de mucha imaginación y tolerancia para que éstas se mantengan.

Así que si está pensando en aliarse con una persona y sacar adelante su idea de negocio, no caiga en estos errores:

1. Cualquiera es bienvenido: No se asocie con una persona que no conoce. Recuerde que usted está confiando su patrimonio y tal vez el de su familia.

2. Cero presupuesto: No se asocie con alguien sólo porque no tiene presupuesto para contratar personal. Recuerde que una empresa es algo que debe ser planificado.

3. Sólo confianza: Si de compartir capital se trata, no deje los acuerdos en palabras. Aunque existen muchas personas en las que se puede confiar, usted no está exento de algún problema con éste y por eso es mejor que en el contrato especifique los gastos que serán compartidos; así será más difícil que el otro no ‘se lave las manos’ si las cosas salen mal.

4. Sólo palabras: Nuevamente, no deje todo a la deriva, todo de estar por escrito y firmado. Busque asesoría de un abogado profesional para hacerlo.

5. Omitir una sociedad limitada: Uno de los principales obstáculos de los acuerdos entre socios es la suposición de obligaciones el uno sobre el otro. Una forma de evitar estos problemas es crear sociedades limitadas, donde un socio no es responsable de las acciones y obligaciones del otro.

6. No hay plan de contingencia: No depende del otro para subsistir. Diseñe una estrategia pata que en caso de que usted o su socio quieran abandonar la empresa, éste se pueda mantener sin generar grandes traumatismos.

7. Esperar que la amistad sobreviva al rompimiento de la sociedad: No se asocie con un amigo esperando que lo sigan siendo si dejan de ser socios. Puede sonar bien hacer negocios con sus amigos, pero recuerde que en el mundo de los negocios, éstos van primero y después los amigos. 

8. Por mitad: Todo negocio, necesita un jefe. Si apuesta por incluir a un socio, divida el negocio 60-40 o 70-30. Así, uno de los dos se encargará del control en general. 

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