¿Profesionales? No, lo que requieren es técnicos

Así lo reconocieron los expertos y representantes de los sectores productivos colombianos que han insistido en la importancia y la urgencia de fomentar estos tipos de formación para el desarrollo del país.

Las más recientes estadísticas del Observatorio Laboral para la Educación, dan cuenta del posicionamiento adquirido por aquellos programas que antes eran considerados como intermedios. Las más recientes estadísticas del Observatorio Laboral para la Educación, dan cuenta del posicionamiento adquirido por aquellos programas que antes eran considerados como intermedios.
El informe se desprende de los presidentes de las mesas sectoriales que estuvieron reunidos en Bogotá durante WorldSkills Américas 2014, la competencia de habilidades técnicas y tecnológicas más importante del mundo.

“Nos encontramos en un momento en el cual los países valoran más las capacidades técnicas y tecnológicas, lo que permite incrementar la empleabilidad y dar un mayor impulso a la economía”, afirmó Lesley Davies, vicepresidenta de Calidad, Normas e Investigación de Pearson Reino Unido.

Su planteamiento concuerda con las más recientes estadísticas del Observatorio Laboral para la Educación, que dan cuenta del posicionamiento adquirido por aquellos programas que antes eran considerados como intermedios y que por lo tanto, no eran muy apetecidos por los jóvenes bachilleres.

“La formación de técnicos y tecnólogos es la que debe promocionarse en el país. La realidad es que las empresas requieren de esta mano de obra, por su calidad, practicidad, habilidades técnicas y tecnológicas y por su calidad humana”, dijo Ruth Mary Galeano, gerente General de Cetasdi y vicepresidenta de la Mesa Sectorial de Educación.

En Colombia, durante décadas, se mantuvo una dinámica según la cual si el joven no iba a una universidad y si no hacía una maestría o un doctorado, no tenía las mismas oportunidades.

“Hoy el panorama ha cambiado, el tema de los técnicos y los tecnólogos es absolutamente importante, nos encontramos con que hay pocos técnicos y tecnólogos formados. Se necesitan, pero no hay”, declaró Román Rodríguez, gerente Regional para Latinoamérica de PGE Projects (por su traducción del inglés, Proyectos de Generación de Energía).

El Ministerio de Educación Nacional ha dicho que la participación del técnico profesional y tecnológico, niveles fundamentales para la transformación productiva y la competitividad del país, aumentó a 33, por ciento, mientras que, en contraste, en los mismos años, el nivel universitario pasó de representar el 46,5 por ciento al 44,6 por ciento.

“Es claro que para el desarrollo de un país necesitamos los tres niveles: gente formada en el nivel técnico, en el nivel tecnológico y en el nivel profesional; así podremos dar respuesta a las necesidades de los empresarios”, apuntó Ángela Jasmín Gómez, miembro de la Junta Directiva de la Asociación Latinoamericana de Gestión Deportiva.

La base de la pirámide:
Los empresarios insisten en la urgencia de cualificar el talento humano, lo cual revierte en el incremento de los índices de competitividad y productividad de un país.

“Alemania, Estados Unidos, Francia e Inglaterra, tienen un gran impacto en la formación de la base de la pirámide, porque es allí donde están los encargados del trabajo operativo y táctico en las organizaciones. En los países desarrollados se habla de seis técnicos por cada profesional, mientras que en Colombia la cifra es inversamente proporcional: seis profesionales por cada técnico o tecnólogo”, manifestó Antonio Arrieta, director de Fenicia.

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