¿Qué hacer cuando le toca trabajar con los hijos del jefe?

Compartir la oficina con el hijo o la hija de su jefe puede ser una de las situaciones más incómodas y complicadas de manejar, si estos son arrogantes. Y entonces ¿cómo se debe manejar?

¿Qué hacer cuando le toca trabajar con los hijos del jefe? ¿Qué hacer cuando le toca trabajar con los hijos del jefe?
Es posible que sienta un cierto grado de irrespeto, arrogancia y vigilancia por parte de ellos, que tengan un trato preferencial y hablen como si fuesen ellos los que controlan la empresa y no su papá o mamá que son realmente los que mandan. 

Nadie se atreve a decirle nada al jefe ni si quiera en reuniones cuando se pide evaluar a los compañeros de trabajo. Así que siga estos consejos para que la situación cambie.

Identifique el problema
En primera instancia debe encontrar cuales son los principales problemas que están ocurriendo en la oficina por la presencia del hijo o hija del jefe. ¿Hay un maltrato o matoneo? ¿Está llegando tarde o saliendo temprano? ¿Lo vigila para luego ir a contarle al jefe? Asegúrese de hablar con otros compañeros de trabajo para ver si ellos piensan lo mismo que usted. Hacer una lista de las cosas que le están molestando es una buena opción. Enumérelas en orden de importancia.

Asuma las diferencias
Debe entender por completo que esa persona puede llegar a tener ciertos beneficios o un mejor trato por parte del jefe por el simple hecho de que es su papá o mamá. Pueden haber diferencias entre la forma que él o ella puede hablar de la empresa y sus características, mientras que usted debe callar. 

Sin embargo, no deje que pasen por encima de usted. Si ambos tienen el mismo cargo, es injusto que usted reciba un salario inferior o no goce de beneficios que esa persona sí. Por ejemplo un parqueadero o más días de vacaciones.

Debe intentar que estas cosas no ocurran aunque a veces será imposible llevar la contraria. Esto puede ocurrir sobre todo en empresas pequeñas donde el poder del jefe, es decir del padre o madre, es completo.

Tome acción
Si ya identificó los principales problemas y se cansó de esperar a que algo ocurra, establezca una reunión con su jefe. No se dedique a criticar sobre sus hijos, simplemente hágale saber sobre los problemas que ocurren en la oficina por su presencia y la necesidad de arreglarlos. 

Es posible que debido a los beneficios y estatus del hijo o hija, la empresa esté teniendo pobres resultados o existan problemas internos que deban ser manejados. El jefe se debe enterar. Por mucho que él o ella ame y apoye a sus hijos, si están apartando empleados y futuros socios o inversionistas y lastimando las relaciones con los clientes, deberá tomar acciones. No ponga en peligro la reputación de la empresa. 

Puede también recomendar un cambio en los formatos de evaluación del personal. Proponga evaluaciones anónimas para poder ‘desahogar’ sus pensamientos sin que su jefe sepa que vienen de usted. 

Es muy posible que su jefe no se haya dado cuenta de la situación, en gran parte porque mira a su hijo o hija con otros ojos y no con los de un simple empleador.

En últimas, busque un nuevo trabajo
Lógicamente no es la opción que desea, pero en ocasiones es la mejor. Si ya habló con su jefe y él o ella no piensa tomar ninguna acción al respecto y usted piensa que la presencia del hijo o hija afecta directamente su trabajo, es mejor buscar otra opción. 

Esto puede ocurrir especialmente en negocios familiares y pequeños cuando el jefe ‘protege’ al hijo ya que seguramente puede ser la persona que lo reemplace en el cargo. 

Estas son algunas maneras de controlar esta incómoda situación para que pueda seguir en su trabajo bajo una relación de respeto e igualdad con el hijo o la hija del jefe. Sin embargo siempre tenga en cuenta que es muy improbable que los hijos del dueño vayan a ser despedidos. Así que siempre, piense en usted.

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