La tendencia que está haciendo felices a los empleados

por Pablo Álamo

Se trata de un concepto denominado “universidad corporativa”, que ha logrado crear un fuerte impacto en la forma en la que los empleados trabajan en las empresas.

La tendencia que está haciendo felices a los empleados La tendencia que está haciendo felices a los empleados
La universidad corporativa (UC) está de moda en algunos ambientes corporativos. Se trata de un escenario ideal para alinear los objetivos estratégicos de las organizaciones con los conocimientos, las destrezas y las actitudes que sus colaboradores requieren para alcanzarlos.

Y, ciertamente, hay motivos de peso para que eso suceda gracias a las ventajas que ofrece:
• Creación, desarrollo y conservación del “know how” del negocio
• Refuerzo de la estrategia competitiva
• Fortalecimiento de la cultura organizacional
• Desarrollo de competencias claves
• Apoyo a planes de carrera y sucesión
• Retención y desarrollo de talentos claves, etc.

Pero las estrategias y los procesos de aprendizaje organizacionales de esta técnica, ya sean formales o informales, no son fáciles de implementar y tienen el riesgo de llegar a ser excesivamente costosos. 

En un contexto económico que invita a la prudencia y la austeridad en el gasto, la UC puede ser un excelente modo de unir a todos los miembros de la organización dentro de un sistema operativo de enseñanza, investigación y aprendizaje. El impacto sobre la cultura corporativa es sobresaliente.

Los beneficios

Esta comunidad de profesores y estudiantes, dentro de un propósito común organizacional, eleva la formación y la capacitación a la categoría de variable estratégica de la compañía. En otras palabras, la UC conecta el talento con la estrategia de negocio estableciendo así una diferenciación importante con el modelo tradicional de gestión del talento.

Si comparamos el modelo de tradicional de formación con el de la UC, notamos algunas diferencias. En primer lugar el objetivo: en el modelo tradicional es el desarrollo de habilidades mientras que en la UC es el desarrollo de competencias críticas. 

El foco también es distinto: para la UC es primordialmente el aprendizaje organizacional y no tanto el individual, buscando así un impacto más estratégico, no táctico.

El público de la UC es tanto interno como externo y la modalidad de aprendizaje recomendada es presencial con una carga virtual, especialmente en aquellas organizaciones con presencia en varias ciudades, ya que la virtualidad facilita la democratización y extensión del aprendizaje a menor costo.

¿Cómo implementarla?

Considero que, para el éxito de las universidades corporativas, hay cinco claves que hay que respetar y atender con mucho cuidado:

1. Contar con el compromiso de la alta dirección: la UC tiene que ser parte de la estrategia de la organización.

2. Que la propuesta académica está verdaderamente alineada con las necesidades organizacionales.

3. Que los programas sean elaborados con los clientes internos.

4. Acordar un sistema de medición del impacto de los programas de capacitación.

5. Tener un visión de la UC como la de un proceso a largo plazo.

Para que una empresa u organización tenga éxito, uno de sus retos más importantes es la formación de los trabajadores, primero la selección y después la capacitación del talento clave que exige el negocio. 

Delegar en terceros una variable crucial del negocio es posible, aunque no siempre recomendable, y la opción de la UC es una de las mejores.

Pablo Álamo Hernández
Prime Business School
Universidad Sergio Arboleda
Twitter: @pabloalamo


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