¿Quién responde si el contador o el médico fallan?

Los contadores y profesionales de la salud tienen la responsabilidad de organizar e interpretar la contabilidad de sus organizaciones, y de garantizar la vida y bienestar de sus pacientes respectivamente. Pero, ¿si ellos fallan, quién responde ante los afectados?

¿Quién responde si el contador o el médico fallan? ¿Quién responde si el contador o el médico fallan?
¿Recuerda los casos de corrupción de los Nule y el descalabro de SaludCoop, los malos manejos en la Dirección Nacional de Estupefacientes, en la Dian o los “subsidios” de Agro Ingreso Seguro?

Colombia está llena de recurrentes casos de corrupción que cada vez hacen que seamos más escépticos ante las entidades y organizaciones.

¿Ha llegado a pensar que alguno de los contadores o administradores involucrados en estos casos fue inocente? ¿Hasta dónde llega la responsabilidad de un representante legal que da la cara por una compañía o concesión importante? ¿Qué tanto cambia su vida a raíz de uno de estos hechos?

Los contadores y administradores tienen la responsabilidad de manejar e interpretar con transparencia, la contabilidad de personas y organizaciones.

Algunos han actuado con dolo en los casos de corrupción anteriormente mencionados, pero otros son víctimas de omisiones, descuidos o de votos de confianza extremos que amenazan la ecuanimidad de sus funciones, la proyección de sus empresas, su futuro profesional y la estabilidad de sus familias.

Y qué decir de los profesionales de la salud que pueden amenazar la vida y bienestar de sus pacientes por cualquier imprecisión o descuido.

En medio de este panorama aparecen los seguros para profesionales como contadores, administradores, médicos y cirujanos.

Seguros para contadores

En Colombia, la labor de los contadores se rige por la normativa del Estatuto Tributario que en su Artículo 658 dicta que: en el momento en que una compañía sea sancionada por inexactitud bien sea por inclusión de costos, deducciones inexistentes o por omisión de ingresos, el administrador o representante legal puede ser sancionado en caso que se compruebe su participación en el hecho.

A su vez, la ley 83 de 2003 hizo extensible esta sanción a los revisores fiscales que conociendo esta situación, hayan firmado la declaración sin haber hecho la salvedad correspondiente. Esa sanción es del 20% de la sanción de la compañía, y la ley establece que no puede ser sufragada por el cliente o el contribuyente, sino que debe ser pagada por el profesional que en uso de sus facultades haya estado en la calidad de co-partícipe.

Así, las pólizas de responsabilidad civil cubren al profesional ante posibles errores u omisiones en el ejercicio de sus obligaciones o deberes, declaración inexacta o incierta, o incumplimiento de compromisos de confidencialidad previamente adquiridos.

“El objetivo de este servicio es garantizar que el profesional asegure su patrimonio, el de su empresa, los terceros perjudicados, además de cubrir los gastos de defensa (judicial, y civil) y el costo de reposición por la pérdida de documentos”, explicó Héctor Mahecha, gerente Operativo de Correcol, Corredores Colombianos de Seguros.

Seguro para profesionales de la salud

En el caso de los médicos, enfermeras y cirujanos, la póliza se rige por el artículo 4 de la ley 389 de 1997, que dicta que se darán por “cubiertos los hechos que acaezcan durante la vigencia del seguro de responsabilidad siempre que la reclamación del damnificado al asegurado o al asegurador se efectúe dentro del término estipulado en el contrato, el cual no será inferior a dos años”.

En este caso, la póliza cubrirá el patrimonio del asegurado, sus herederos y representantes legales ante los daños y/o gastos resultantes de una reclamación por errores en la atención médica y en la prestación de sus servicios profesionales, de acuerdo a las disposiciones legales, términos y condiciones pactados en la póliza.

Con esto, no sólo se cubren los bienes del profesional, sino que la aseguradora cubre los gastos requeridos por los terceros perjudicados (clientes o pacientes), así como los honorarios de los médicos, enfermeras y cirujanos, hasta el límite pactado.

Lo anterior es válido en casos donde se compruebe que no hubo dolo, entendido como la voluntad maliciosa de engañar a alguien o de incumplir una obligación contraída. Asimismo, la póliza no cubre los litigios en los que el profesional se viera involucrado antes de la adquisición del seguro.

Las primas para este servicio pueden estar entre 35 mil pesos y 25 millones de pesos dependiendo de las características del límite a contratar y de la especialidad del profesional.

Para adquirir el seguro

En caso de que usted quiera adquirir este seguro, puede seguir los siguientes pasos:

-Acercarse un corredor de seguros para recibir asesoría acerca de cuáles son los seguros de responsabilidad civil que pueden cobijarlo.

-Llenar un formulario con sus datos personales, profesionales, antecedentes y tarjeta profesional.

-Esperar un periodo de tres días en el que la aseguradora verificará los datos y generará la póliza.

-Determinar los valores de la póliza.

-Pagar la póliza.

¿Cómo hacer uso del seguro?

Para hacer uso del beneficio adquirido, debe acercarse a la aseguradora con la cuál contrató el seguro.

Allí le pedirán que describa y entregue los documentos que sustenten la situación de responsabilidad jurídica que está afrontando.

Todo pago indemnizatorio deberá ser sustentado mediante una tasación judicial.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.