Tips básicos para manejar un dolor de cabeza en la oficina

Ya sea por el estrés o porque se encuentra muy cansado o, incluso, una enfermedad cuyo síntoma se exprese así, un dolor de cabeza puede llegar en el momento menos indicado, mientras usted está trabajando.

Tips básicos para manejar un dolor de cabeza en la oficina Tips básicos para manejar un dolor de cabeza en la oficina

Entre las enfermedades comunes como una gripa, el dolor en las articulaciones de la muñeca o un dolor de cabeza, quizás la última puede ser la que paraliza más a una persona cuando está trabajando o está en asuntos importantes laborales. Lo peor es que el cerebro puede llegar a concentrarse en la sensación, haciendo que usted se olvide de su contexto actual.

De acuerdo con el Doctor, Carlos Didier Fernández, Gerente Asuntos Médicos para la Región Andina y Asesor para Latinoamérica de Bayer, “entre las causas más importantes, están el estrés que genera el entorno laboral (principal generador de este tipo de dolores conocidos como “cefaleas tensionales”), así como trabajos que obliguen a mantener una posición por mucho tiempo como cuando las personas pasan muchas horas sentadas al frente de un computador sin realizar ejercicios de distensión y relajamiento (pausas activas)”.

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Estos últimos, lo que generan es una tensión mantenida o exagerada de los músculos de la cabeza y el cuello durante mucho tiempo lo que, sumado al estrés, genera contracturas  que se convierten en tensión sobre los músculos y estos se cansan o agotan; situación que se desencadena en un dolor de cabeza.

“También es importante recalcar que hay factores adicionales que contribuyen a generar esta dolorosa molestia como las enfermedades oculares, que obligan a forzar la vista y que no han sido diagnosticadas o corregidas; cansancio físico o mental extremo; ansiedad de cualquier índole, falta de sueño, consumo excesivo de café, cigarrillo o alcohol; trabajar con estados gripales, resfriados o sinusitis no tratada o no diagnosticada”, añade el especialista.

¿Cómo actuar?

Quizá la primera reacción es “esperar un momentito a ver si pasa”, si es de quienes se hace el fuerte para no causar problemas. O, por el contrario, puede ser una actitud más hipocondriaca que hace alarmar a todo el mundo y hasta pide incapacidad (bueno, claro está, dependiendo de su caso. Aquí hablamos de esos incómodos pero llevables dolores, no nos odie).

Entonces, la recomendación del médico de Bayer es que lo mejor es “tomar un corto receso, cambiar de ambiente un momento. En algunas empresas hoy por  hoy existen áreas de descanso o relajación para liberar la tensión y tranquilizar el cuerpo y la mente. Ahora, si puede y necesita se puede acudir al uso de analgésicos comunes, ojalá formulados por el médico de la empresa o en por automedicación responsable). Recuerde que no debe tomar estos medicamentos más de 3 o 4 días sin consultar al médico y leyendo el etiquetado completamente para saber si se es o no candidato a consumirlos”.

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Y aunque le vaya disminuyendo, es importante tener en cuenta signos de alerta que por nada del mundo debe dejar pasar como aquellos que no ceden con los analgésicos comunes o que a pesar de ingerirlos, aumentan su intensidad. Así como también dolores de cabeza acompañados de vómito, luces, mareos, etc., o migrañas no controladas.

Con esto, dependiendo de la intensidad, otras formas en las que puede calmar su dolor son:

  • Tomar pausas activas
  • Cursos para manejo de estrés y ansiedad
  • Recibir masajes terapéuticos
  • Solicitar una valoración de la estación de trabajo por parte del personal de seguridad, ambiente y salud de su empresa.

Cuando se trata de la migraña

Quizá hoy todo el mundo conoce el término más popular asociado al estrés y es la migraña, un malestar que –explica Fernández- se divide en diversos subtipos clínicos según las características  (signos y síntomas acompañantes) del  cuadro clínico.

Así está la “clásica”, la más frecuente y se reconoce en tanto se anticipa por una serie de síntomas tempranos o premonitorios (conocidos como aura) tales como:

  • Cansancio al levantarse a pesar de haber dormido bien
  • Hiperactividad sin causa aparente
  • Irritabilidad o mal humor
  • Ansiedad
  • Cierto grado de hipersensibilidad a la luz y/o ruidos
  • Alteraciones visuales (visión borrosa, manchas, líneas o puntos centelleantes, destellos), los cuales se presentan entre 5 minutos y una hora antes del cuadro verdadero.

Si usted ya tiene experiencia en el tema, sabe que al sufrir de algo de esto, empezará el fuerte dolor de cabeza, “que generalmente inicia en la sien o en la frente, el cual por lo general abarca la mitad de la cabeza (dolor hemicraneal) o se localiza sobre un ojo, descrito como pulsátil a modo de golpes o latidos puede durar entre 10 y 60 minutos; así como también se acompaña de náuseas, vómito, fotofobia, hormigueo en manos y pies, sensación de entumecimiento y dificultades en el habla”, explica el experto.

¿Qué la desencadena?

  • la ingesta de alcohol (especialmente vinos) y de alimentos tales como chocolate, queso seco, alimentos muy condimentados, tabaco y café (principalmente por abstención).
  • También se citan cambios de presión y altura (viajes en avión), temperaturas extremas, olores muy fuertes
  • Ciertos medicamentos (píldoras anticonceptivas o medicamentos para la presión arterial)
  • El ejercicio
  • Las relaciones sexuales.

Al respecto, lo más aconsejable es que usted ya haya hablado con su médico al respecto para seguir el procedimiento correspondiente o, si lo considera así, solicitar cita por urgencias médicas.

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